La Biblioteca Nacional, memoria viva del español

  • Cultura

La Biblioteca Nacional, memoria viva del español

Vista general de la Biblioteca Nacional de España en el madrileño Paseo de Recoletos. EFE/Kote. (EFE)
Vista general de la Biblioteca Nacional de España en el madrileño Paseo de Recoletos. EFE/Kote. (EFE)

Situada en un emblemático edificio del Paseo de Recoletos de Madrid, la Biblioteca Nacional de España acoge, conserva y difunde el conocimiento y la memoria impresa de España, siendo el centro de referencia documental sobre la cultura escrita en español a nivel nacional e internacional.  Adentrarse en este centro del saber, que abrió sus puertas en 1712, supone descubrir uno de los mayores tesoros culturales y patrimoniales de nuestro país.

La Biblioteca alberga joyas bibliográficas únicas en el mundo y una valiosísima y extensa colección de manuscritos, grabados, fotografías, mapas, registros audiovisuales, etc. En su cámara acorazada conserva los ejemplares más valiosos y delicados, como el Cantar de Mio Cid, una primera edición del Quijote, dos códices de Leonardo da Vinci, un códice de la Divina Comedia de Dante o el manuscrito de El Aleph de Borges. Además de una vasta colección histórica, el centro acoge  ejemplares de todos los libros publicados en España, lo que forma un fondo de más de 33 millones de documentos.

La difusión de esta enorme riqueza documental se canaliza a través de su catálogo, que actualmente cuenta con más de 4.500.000 referencias bibliográficas que describen un total de 10.381.311 ejemplares.

Este fondo genera anualmente la descarga de 7.000.000 de registros desde otras bibliotecas, más de 5.000.000 desde fuera de España, lo que da una idea de la importancia y dimensión del fondo que atesora la BNE.

Apuesta por la digitalización

Además, en los últimos años la institución se ha volcado en la digitalización de sus colecciones para facilitar el acceso a las mismas, un proceso que tiene su máximo exponente en la Biblioteca Digital Hispánica (BDH), que alberga más de 180.000 títulos digitalizados y, a día de hoy, representa la principal vía de acceso a las colecciones de la BNE con unos 6.500 usuarios diarios.

En su afán por recopilar y poner a disposición de los usuarios toda la información posible, la BNE se ha sumado al reto de incorporar los datos de fuentes externas de la Web, presentándolos en formato RDF (Resource Description Framework) y conforme a los principios de los Datos Enlazados (Linked Data), tecnologías propias de la Web Semántica.

De esta manera, la BNE se adhiere a las iniciativas de otras grandes bibliotecas, como las de Francia, Reino Unido, Alemania o  EE.UU. (Library of Congress), que buscan enriquecer los datos propios con otros externos y acercar esos datos gracias a una navegación reutilizable e interoperable con otras aplicaciones.

El éxito de los contenidos digitales de la BNE y el interés que generan entre los usuarios han propiciado que desde el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, a través de Red.es, se haya apostado por impulsar la reutilización de su fondo documental.

Del mismo modo la BNE ha reforzado en los últimos años su dimensión internacional gracias a su pertenencia a diferentes asociaciones: Conference of European National Librarians (CENL) en Europa; Asociación de Bibliotecas Nacionales de Iberoamérica (ABINIA); o Conference of Directors of National Libraries (CDNL) a nivel mundial.

En este sentido cabe destacar la incorporación del fondo de  la BDH a la Biblioteca Digital Mundial (World Digital Library) de la UNESCO, y su participación en iniciativas como Europeana, el proyecto de la Comisión Europea para crear una Biblioteca Digital Europea, e Hispana, el recolector de recursos digitales del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.