En España el Año Nuevo Chino se celebra desde hace tan solo 8 años

Este 2018 su conmemoración coincide con el 45º aniversario de las relaciones diplomáticas entre España y China

En nuestro país, el epicentro de esta fiesta se radicó en el barrio madrileño de Usera

La comunidad china en España y el Año del Perro

Los 200.000 chinos residentes en nuestro país dieron la bienvenida al año 4716, según su calendario lunar. Una fiesta tradicional, también conocida como el Festival de Primavera, cuya celebración se extendió por multitud de ciudades españolas.
09/03/2018

El Gallo Rojo de Fuego ya es historia, ahora es el turno del Perro de Tierra. O al menos así lo indica el calendario lunar chino. A día de hoy, el Año Nuevo Chino se ha convertido en la mayor fiesta de su cultura (celebrada este año el 16 de febrero), bajo el nombre del Festival de Primavera.

Tradicionalmente, esta celebración se empleaba para marcar el comienzo de un nuevo ciclo de cultivo, al despedir el invierno y dar la bienvenida a la primavera. Aquí, las alrededor de 200.000 personas que conforman la comunidad china en España recibieron al año 4716 con desfiles, pasacalles y eventos culturales de todo tipo.

Sin embargo, a pesar de su antigüedad, en España el Año Nuevo Chino se celebra desde hace tan solo 8 años. Y este 2018 su conmemoración coincide con el 45º aniversario de las relaciones diplomáticas entre España y China.

Este año se encuentra bajo el signo del Perro, dominado por el elemento Tierra. Y según sus creencias será una época caracterizada por los sentimientos, el aprendizaje de nuevos conocimientos y un enriquecimiento personal y profesional. Además, el perro es un gran maestro en el horóscopo chino, representado como una figura idealista, fiel e incondicional.

La celebración, actualmente festejada por una cuarta parte de la población mundial, se extiende durante 15 días, hasta el 2 de marzo, durante los cuales las familias chinas realizan rituales de transición entre el año que se despide y el que entra con el fin de atraer la buena fortuna.

Usera, el “Chinatown español

En nuestro país, el epicentro de esta fiesta se radicó en el barrio madrileño de Usera, coloquialmente conocido como el “Chinatown español”, donde residen más de 6.000 chinos. Un enorme pasacalles con bailes en directo, espectaculares trajes y varios dragones y leones tradicionales sirvieron de base a la Gran Gala de Año Nuevo, donde participaron 1.200 artistas en 50 actuaciones.

Y por si fuera poco, la Embajada del país asiático organizó su clásica Feria China en la plaza de España, un concierto de año nuevo a cargo de la orquesta de cámara SZSO en el Auditorio Nacional y una nueva edición de las jornadas gastronómicas China Taste, cuyas puertas estarán abiertas hasta el 11 de marzo.

Pero la capital española no fue el único lugar donde se festejó el Año Nuevo Chino. Por ejemplo, el Instituto Chino de Gipuzkoa lo celebró en San Sebastián con un programa de talleres de marionetas y pintura, juegos y un gran desfile en el que los niños portaron un enorme dragón, símbolo de sabiduría, poder y riqueza. Asimismo, la jornada culminó con una degustación de aperitivos tradicionales donde no faltó el jiaozi, una especie de ravioli relleno de carne que resulta imprescindible para celebrar la entrada del Año Nuevo.

En Barcelona, con más de 20.000 residentes procedentes de China, se ofreció un desfile y una feria gastronómica  en la que participaron unas 1.400 personas. Mientras, en Toledo, el Instituto Confucio de la Universidad de Castilla-La Mancha desarrolló una serie de actividades culturales cuya punta de lanza fue un pasacalles con música tradicional y todo tipo de personajes de la mitología china. Además, el paraninfo del Palacio Lorenzana acogió un concierto de música clásica china.

Turismo de compras

Con 120 millones de turistas anuales, China es la primera potencia emisora de viajeros del mundo. Aunque la mayoría de ellos siguen viajando por Asia, el Año Nuevo Chino ha hecho que muchos aprovechen estas fechas para visitar nuestro país. Y según la compañía UniversalPay, estos turistas realizarán compras por valor de unos 150 millones de euros, casi un 30% más que en 2016.

Esto es debido a que su nivel adquisitivo suele rondar el medio-alto, además de su gran aprecio por los productos occidentales, sobre todo por los sectores de lujo con una compra media de 3.930 euros. En consecuencia se estima que los chinos destinan el 33% de su presupuesto a la adquisición de complementos.

Conjuntamente, las previsiones indican que 700 millones de chinos viajarán por el mundo en el próximo lustro. Con vistas a atraer al mayor número posible de visitantes, la industria turística española ha puesto en marcha www.hellospain.cn, una plataforma íntegramente en mandarín creada por Turespaña y la Consejería de Turismo de la Embajada China que contiene aplicaciones, consejos e itinerarios dirigidos a mejorar la estancia de los ciudadanos chinos en nuestro país.

De Zhejiang a España

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de enero de 2016, los chinos residentes en España suponen el 0,43% de la población nacional con unas 199.661 personas. Más del 70% de ellos provienen de la provincia de Zhejiang, una región al sur de Shanghai, y especialmente de la ciudad de Qingtian y de la prefectura de Wenzhou.

La emigración china a España comenzó en la década de los 80. Años más tarde, los chinos que residían en nuestro país no alcanzaban los 5.000, pero estos pioneros asentaron los cimientos de su paulatina integración. Poco a poco los chinos empezaron a diversificar sus negocios y a requerir cada vez más mano de obra.

Dado que un extranjero dueño de un negocio tiene la capacidad de pedir la llegada de China de un trabajador cualificado para unirse a su personal, muchos jóvenes chinos vieron posibilitado su sueño de emigrar a España. Y es que las gentes de Zhejiang son vistas en China como personas emprendedoras especialmente dedicadas al comercio. Por ello no es de extrañar que sean estos quienes constituyen el grueso de la emigración china en España.