La mayor escuela de flamenco del mundo abre sus puertas en Sevilla

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La mayor escuela de flamenco del mundo abre sus puertas en Sevilla

La Fundación Cristina Heeren ha inaugurado en el barrio de Triana su nueva escuela de flamenco. Foto: Fundación Cristina Heeren de Arte Flamenco
La Fundación Cristina Heeren ha inaugurado en el barrio de Triana su nueva escuela de flamenco. Foto: Fundación Cristina Heeren de Arte Flamenco

En el barrio de Triana, en Sevilla, ha abierto sus puertas la escuela de flamenco más grande del mundo. Un renovado edificio de 1.500 metros cuadrados en el que se ha conservado la fachada y la azulejería del antiguo salón de presentaciones, y que conjuga historia y modernidad. Este es un proyecto que Cristina Heeren, presidenta de la Fundación de Arte Flamenco que lleva su nombre, ha hecho realidad justo cuando se cumple el vigésimo aniversario de esta entidad sin ánimo de lucro.

Heeren ha reconocido que llevaba años detrás de esa idea y era un deseo con el que soñaba: integrar todas sus escuelas flamencas en un único centro. Y por fin lo ha alcanzado con una nueva sede ubicada en la calle Pureza 76, en pleno barrio de Triana, un lugar esencial en la historia y desarrollo del arte jondo. El centro espera albergar a más de 160 alumnos el próximo curso.

El flamenco es un arte universal. La estadounidense Cristina Hereen lleva 20 años tutelando el aprendizaje de los más de 6.000 estudiantes que han desfilado por sus instalaciones. Su pasión por el flamenco se la inculcó su padre. “Era muy aficionado y me llevaba a tablaos y espectáculos de flamenco”, recuerda. Un arte que le ha fascinado desde que, con 11 años, vio un recital de Antonio “El Bailarín”.

Para ella, el flamenco “es el lenguaje sentimental de los andaluces, con el que los habitantes del sur de España han expresado sus emociones más profundas y variadas durante varios siglos”. Una práctica que poco a poco ha ido seduciendo a miles de personas alrededor del mundo, como a ella.

Nuevo plan de estudio

La escuela cuenta con nueve aulas, dos patios y varias salas de estudio, además de un salón de actos para 100 espectadores, en el que los alumnos podrán poner en práctica sus conocimientos artísticos y donde se formarán en áreas como iluminación y sonido.

Pero no solo se trata de una reunificación y ampliación del centro, sino que Cristina Heeren también pretende llevar a cabo una renovación de su plan de estudios, que está en manos de Pepa Sánchez, doctora en flamenco por la Universidad de Sevilla. Junto al Curso Flamenco Anual, la entidad seguirá organizando el Curso Intensivo de Verano y un programa de talleres por las tardes. En la actualidad, la Fundación tiene 86 alumnos y casi la mitad son de origen extranjero.

La Fundación ofrece a los estudiantes tres niveles progresivos en baile, cante y guitarra, y se les instruye para que los conocimientos adquiridos en la escuela los puedan aplicar al mundo laboral. “Además nos empeñamos en que los alumnos asistan al curso teórico en el que aprenden la historia de esta música y en el que estudian las variaciones dentro de los palos que crearon artistas antiguos”, explica Heeren.

Apuesta por las jóvenes promesas

Asimismo, la entidad vuelve a apostar por un nuevo ciclo de Concursos de Talento Flamenco que se desarrolló durante más de una década. Ahora, y con la colaboración de Acciona y la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, la Fundación reemprenderá la búsqueda por toda Andalucía de promesas de entre 16 y 30 años dentro del cante, el baile y la guitarra. Así,  entre los meses mayo y septiembre se celebrarán nueve certámenes: el X Concurso de Guitarra de Acompañamiento, enmarcado en el Festival de la Guitarra de Córdoba 2017, un concurso de baile en Jerez de la Frontera y siete de cante por estilos en Sevilla, Málaga, Granada, Huelva, Cádiz, Úbeda y Almería.

Un centro repleto de talento

La Fundación Cristina Heeren inició su actividad en 1996, en una antigua casa de la calle Fabiola de Sevilla. “El primer año eran siete alumnos, repartidos por clases de baile, cante, y guitarra”, rememora la neoyorquina. Diez años después trasladó su sede central a Heliópolis, aunque pronto se vio en la necesidad de ampliar sus instalaciones con un aulario adicional para baile, que situó en El Juncal. “Ahora, por fin, estoy muy contenta de haber podido reunir a todos los alumnos bajo un mismo techo, en un edificio que reúne las mejores condiciones para el desarrollo de las actividades de la escuela”, confiesa.

En sus aulas han impartido clases maestros como Naranjito de Triana, Manolo Soler, José de la Tomasa, Calixto Sánchez, Milagros Menjíbar, Javier Barón o Paco Cortés, entre otros. Y de ellas han salido verdaderas estrellas del flamenco como Manuel Lombo, India Martínez, Rocío Márquez, Antonio Molina “El Choro”, Argentina o Luisa Palicio. Si bien, como detalla Hereen, “son muchos más los que han ganado premios importantes como la Lámpara Minera del Festival de la Unión y que están trabajando en grandes compañías, en conservatorios o como solistas”.

Mecenazgo

Como todos los proyectos desarrollados por la Fundación Cristina Heeren de Arte Flamenco, la escuela se ha erigido mediante financiación 100% privada.  “Cuando un grupo de prestigiosos artistas y yo decidimos crear un centro de formación de flamenco sabíamos que nuestro planteamiento no nos llevaría a ganar dinero, sino que nuestra idea era ofrecer un nivel de enseñanza extraordinario”, explica Cristina.

Por esta labor filantrópica, la Fundación ha recibido multitud de distinciones y menciones culturales. Entre las más destacadas sobresalen la Orden de Alfonso X el Sabio concedida por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en 2016, el Premio Flamenco en el Aula 2016 otorgado por la Junta de Andalucía, la Medalla de Oro del Festival Flamenco de Lo Ferro 2015 y el Premio Nacional de Enseñanza 2012 de la Cátedra de Flamencología de Jerez.

Ahora, el siguiente reto de la Fundación será lograr el reconocimiento académico de los estudios de flamenco y convertirse en la mayor referencia internacional dentro de la enseñanza de este arte. Para ello, la escuela ya está proyectando la organización de conferencias, encuentros, clases magistrales y presentaciones de libros y discos, entre otras actividades.