Momento en el que el paso de Jesús Nazareno de 1717 pasa por delante de la catedral de Palencia. EFE/Brágimo

El paso de la Esperanza de Triana cruza el puente de Triana en la "Madrugá" de Sevilla. Foto EFE/Raúl Caro

La Semana Santa en España: Cultura, patrimonio y pasión

La Semana Santa en España es mucho más que una festividad. Es pasión, tradición, patrimonio y es un gran evento turístico que mueve cada año a miles de personas tanto de dentro como de fuera de nuestras fronteras.
26/03/2018

La Semana Santa tiene en España un carácter distintivo y único en el mundo que despierta el interés de miles de viajeros que vienen a nuestro país para participar en esta celebración. De todas las celebraciones destacan las procesiones, una tradición religiosa con siglos de historia en la que se recuerda la pasión y muerte de Jesucristo.

Las más conocidas internacionalmente son las de Sevilla, Málaga, Valladolid o Zamora, entre otras ciudades, por su espectacularidad y por la intensidad con la que las viven sus vecinos. En las procesiones desfilan una o varias cofradías o hermandades que portan, a hombros o sobre una plataforma con ruedas, pasos con tallas que representan la Pasión de Cristo, imágenes de vírgenes o de santos. Y detrás de estas procesiones está el trabajo y el esfuerzo que realizan muchos meses antes cientos de personas que preparan con mimo las figuras, sus vestimentas, la música y que ensayan con las andas o los tronos para que el recorrido en real por las calles se desarrolle a la perfección.

A estas procesiones se suman celebraciones originales como la procesión de las Turbas en Cuenca; la Danza de la Muerte de Verges (Girona); las pasiones vivientes que se representan en diferentes localidades del país; o la vibrante Semana Santa que se vive en gran parte de Aragón y en Hellín (Albacete) a golpe de tambor. Todas tienen un denominador común: su singularidad.

Celebración singular

Y es precisamente su singularidad, además de la riqueza histórico-cultural que supone esta celebración, la que ha hecho que más de una veintena de celebraciones de Semana Santa sean consideradas como de Interés Turístico Internacional. Los pasos, con figuras de la Virgen, de Jesús y de otros personajes bíblicos son verdaderas obras de arte firmadas siglos atrás por maestros imagineros como Juan de Juni, Pedro Berruguete, Gregorio Fernández, Gil de Siloé o Francisco Salzillo, entre otros.

La Semana Santa comienza el Domingo de Ramos, día en el que se conmemora la llegada de Jesús a Jerusalén, una fiesta que se vive con intensidad por ejemplo en Elche, con la belleza de sus palmas blancas.

El Jueves Santo se recuerda la Eucaristía en la Última Cena de Cristo y el Viernes Santo se rememora la muerte de Jesús en la cruz y el traslado de su cuerpo al sepulcro. De todas las celebraciones del Jueves Santo, destacan especialmente la procesión en Málaga de los militares de La Legión, que desfilan marcialmente con el Cristo de la Buena Muerte sobre sus hombros y sus brazos levantados mientras cantan su himno. Además, entre la noche del Jueves y el Viernes Santo tiene lugar ‘La Madrugá’ de Sevilla, cuando salen en procesión imágenes muy veneradas por los sevillanos, como el Jesús del Gran Poder, el Cristo de los Gitanos, la Macarena o la Esperanza de Triana, ante las que se cantan saetas desde los balcones.

Finalmente, en el Domingo de Resurrección se festeja la vuelta a la vida de Jesús y su ascensión a los cielos, según la tradición cristiana. En Peñafiel (Valladolid) se celebra la Bajada del Ángel, en la que un niño vestido como un ángel baja desde el cielo y retira el velo negro del rostro de la figura de la Virgen anunciando que su hijo ha resucitado.

Son algunos ejemplos destacados de la Semana Santa en España, pero también hay otros igual de singulares e importantes como Los picaos de San Vicente de la Sonsierra (La Rioja), la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor de Valladolid, donde las cofradías desfilan con tallas de los siglos XVI y XVII conservadas en el Museo Nacional de Escultura; la Procesión de la Penitente Hermandad de Jesús Yacente en Zamora; los empalaos de Valverde de la Vera (Cáceres); el 'Romper la hora' de Calanda y un largo, larguísimo, etcétera.

Pasión viviente

En la Semana Santa española también sobresalen las pasiones vivientes, en las que los vecinos -ataviados con ropas de la época - representan los hechos bíblicos acontecidos en esos días santos, según la tradición católica. Las más famosas son la Pasión Viviente de Castro Urdiales (Cantabria), las de Durango y Balmaseda (Bizkaia), Oliva de la Frontera (Badajoz), Morata de Tajuña y Chinchón (Madrid), Tarancón (Cuenca), Lerma (Burgos) o Cuevas del Campo (Granada). Son representaciones que año tras año siguen cientos -miles- de personas que llenan las calles de estas poblaciones cuyos habitantes preparan con mimo y mucha antelación la pasión.

No podemos olvidar otro de los atractivos que ofrece España, como la gastronomía. En estas fechas se disfruta de platos típicos como los potajes de vigilia; la sopa de ajo, las patatas a la importancia, el arroz de ayuno, el bacalao con diferentes salsas (pil-pil, vizcaína, ajoarriero…), el hornazo, la longaniza de Pascua … Y para terminar, postres para hacerse la boca agua con recetas venidas desde la antigüedad como las torrijas, las monas de Pascua, los buñuelos de Cuaresma, los pestiños, las flores, las filloas o leche frita, entre otros muchos manjares tradicionales.