Regino Hernández, tras lograr la medalla de bronce. Foto: EFE/EPA/Sergei Ilnitsky

España vuelve al podio de los Juegos de Invierno 2018

Nuestro país ha hecho historia al conseguir dos medallas de bronce en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018, celebrados en la localidad surcoreana de PyeongChang. Regino Hernández, en snowboardcros, y Javier Fernández, en patinaje artístico, consiguieron romper una sequía de galardones que duraba 26 años.
27/02/2018

Después de  veintiséis años sin que ningún español se subiera a un podio de los Juegos Olímpicos de Invierno, España vuelve a sonreír. Los años de sequía  se han roto por partida doble en PyeongChang (Corea del Sur), donde se ha celebrado la XXIII edición de este gélido evento deportivo internacional. Allí, el snowboarder Regino Hernández y el patinador artístico Javier Fernández se han alzado como tercer y cuarto medallista de la historia de España, tras los hermanos Paquito y Blanca Fernández Ochoa.

Regino fue el primero de los dos en subirse al pedestal. Lo consiguió en una disciplina tan frenética como el snowboardcross, donde el simple hecho de llegar a la meta ya supone el 50% de las posibilidades de obtener premio.

El ceutí estuvo a punto de ser eliminado en octavos de final, pero en cuartos y semifinales arrasó. Regino dio la campanada y venció en ambas mangas con soltura. Pasó de ser un desconocido a uno de los máximos favoritos al título.

La final fue todo un espectáculo compitiendo de tú a tú contra los mejores especialistas del mundo. Finalmente, entró tercero y obró el milagro. Por primera vez, desde 1992, la bandera española volvía a lucir en un podio en unos Juegos Olímpicos de Invierno.  Corea del Sur era su tercera participación, tras Sochi 2014 (Rusia), y Vancouver 2010 (Canadá), Juegos a los que acudió siendo tan solo un chaval.

Dos medallas en un mismo certamen

Menos sorprendente, aunque igual de celebrada, fue la medalla del patinador madrileño Javier Fernández, seis veces campeón de Europa y dos veces campeón del mundo. En Vancouver cogió el relevo de Darío Villalba, el único patinador español participante en unos Juegos Olímpicos de Invierno, los de Cortina D'Ampezzo 1956 (Italia), y se quedó a un paso de lograr una presea en Sochi, al finalizar cuarto. Aquel diploma olímpico dejó un sabor agridulce, pero ahora la medalla de bronce parece ser de oro.

Con apenas 400 licencias y una docena de pistas, Javier Fernández ha conseguido poner el patinaje artístico español en lo más alto del deporte mundial.

El relevo de los Fernández Ochoa

Hasta el momento, la historia española en los Juegos Olímpicos de Invierno se resumía en una misma familia: los Fernández Ochoa. Procedentes del barrio madrileño de Carabanchel, decidieron trasladarse a Cercedilla, junto a Navacerrada, donde todos ellos empezaron a relacionarse con la montaña y la nieve.

La estela se abrió en Sapporo 72 (Japón) con una inolvidable medalla de oro en eslalon. Era su segunda participación olímpica y Paquito Fernández Ochoa compitió tanto en eslalon gigante como en especial. Ganó la primera manga del especial con un tiempo de 55:36 y resultó segundo en la otra con 53:10. Dos marcas que le convalidaron el oro olímpico. Su gesta le convirtió en un héroe nacional y fue designado como el abanderado del equipo olímpico español en los Juegos de Múnich 72 (Alemania).

Por aquel entonces, su hermana Blanca contaba con 9 años, pero el logro de Paquito hizo que tomara la decisión de dedicarse también al esquí alpino. Años después, prefirió trasladarse a Viella, en el Valle de Arán, para formarse profesionalmente.

Tomó su relevo en Sarajevo 1984 (Yugoslavia) con un sexto puesto en gigante. En Calgary 98  (Canadá) se convirtió en la gran baza española pero en la segunda manga del eslalon gigante se cayó, perdiendo toda opción de medalla. Las lágrimas que derramó sobre la nieve marcaron al deporte nacional para siempre. Sin embargo, en Albertville 1992 (Francia) se resarció de aquella mala jugada del destino logrando un magnífico bronce en eslalon.

5 diplomas olímpicos

Además, durante este lapso, de 1992 a 2018, España ha logrado 5 diplomas olímpicos. El primero lo recibió la esquiadora alpina María José Rienda en el eslalon gigante de Salt Lake City 2002 (Estados Unidos), donde terminó en sexto lugar.

En Turín 2006 (Italia), Jordi Font se quedó a las puertas de la medalla al ser cuarto en snowboardcross. Ya en Sochi 2010, Javier Fernández también fue cuarto, mientras que un jovencísimo Lucas Eguíbar de 19 años finalizó séptimo en su debut olímpico en snowboardcross.

A ellos hay que sumar la séptima plaza de Queralt Castellet en halfpipe, este mismo año, en PyeongChang. Un bagaje que otorga esperanzas al combinado nacional y que reafirma el efecto positivo de la creación de una Federación Española de Deportes de Hielo.