El material sólido más ligero del mundo llega a la construcción

  • Empresa

El material sólido más ligero del mundo llega a la construcción

Una pieza de gel de grafeno descansa sobre una flor. Este material, de aspecto parecido al de una esponja, pesa únicamente 0,16 miligramos por centímetro cúbico, lo que le convierte en el material sólido más ligero del mundo. EFE/Long Wei. (EFE)
Una pieza de gel de grafeno descansa sobre una flor. Este material, de aspecto parecido al de una esponja, pesa únicamente 0,16 miligramos por centímetro cúbico, lo que le convierte en el material sólido más ligero del mundo. EFE/Long Wei. (EFE)

El grafeno es un material que combina una gran cantidad de propiedades que no se encuentran juntas en ningún otro compuesto. Es ligero como la fibra de carbono pero más flexible, con una resistencia 200 veces superior a la del acero. También es uno de los materiales más fuertes que se conocen (su dureza supera a la del diamante), y posee una elevada conductividad térmica y eléctrica (una gran facultad de albergar calor y permitir el paso de la electricidad)… No es de extrañar que su sobrenombre sea el material de Dios.

Lo más significativo es que este súper material es capaz de transmitir esas cualidades a cualquier superficie en la que se aplique, mejorando sus condiciones, por lo que era cuestión de tiempo que llegara a la construcción. Y lo ha hecho de la mano de la empresa española Graphenano, que lo ha presentado en la feria BIG5 de Dubai, la más importante de este sector en Oriente Medio, celebrada a finales de noviembre.

Graphenano Smart Materials, la división dedicada al hormigón y al cemento de la empresa española, presentó allí un sorprendente producto: aditivo de grafeno. Gracias a él, el hormigón mejora en todas las características que afectan a su duración, se vuelve más resistente y es prácticamente invulnerable a la agresión de agentes externos que acortan su vida.

Aunque, no sólo eso. El aditivo de grafeno aumenta la flexibilidad del hormigón un 45% según sus creadores. Ello se traduce en un mejor comportamiento ante, por ejemplo, eventuales terremotos. La resistencia a las agresiones externas hace de este producto una especie de protector para toda situación. Así, está especialmente indicado para la construcción de elementos que van a permanecer bajo el agua o en zonas frías, con los problemas que suponen el hielo y el deshielo, porque actúa como si fuera una capa impermeable (que previene incluso el crecimiento de bacterias).

Por si esto no fuera suficiente, otro importante dato se viene a sumar a las virtudes que el aditivo de grafeno tiene para el hormigón: según la empresa creadora, reduce hasta un 30% la necesidad de cemento para conseguir un igual uso y resistencia (que asimismo repercute en la reducción de emisiones de dióxido de carbono producidas por la extracción, producción y transporte de las materias primas necesarias). Y una última característica a destacar: no se necesita ningún conocimiento especial ni ninguna maquinaria distinta para aplicar este aditivo. Basta con incorporarlo a la mezcla del hormigón mientras se hace.

La apuesta de dos hermanos

Graphenano es el resultado de una apuesta que los hermanos Martínez Rovira se empezaron a plantear a principios de 2010 en torno a este supermaterial,c reado en octubre de ese mismo año por  los científicos rusos Andréy Geim y Konstantín Novosiólov, que se llevaron el Premio Nobel de Física.

Su compañía, radicada en la localidad murciana de Yecla, con un 90% de capital español y un 10% alemán, es hoy un referente mundial en la investigación y fabricación de grafeno, que dispone de oficinas en Alemania, Estados Unidos y China. Graphenano ha desarrollado un sistema seguro que permite suministrar grafeno y nanofibras de grafeno a multitud de empresas que lo demandan para implantarlo directamente en sus productos o para sus investigaciones.

El presente de las aplicaciones del grafeno es apasionante, según muestra Graphenano en su página web: desde material deportivo (cascos para ciclistas, palas, tablas de surf, esquís…); a baterías para vehículos o dispositivos electrónicos; pasando por pinturas exteriores o interiores; aditivos para mejorar la resistencia de las pieles (en calzado o automoción, por ejemplo); espuma de poliuretano para colchones o tapizados; prótesis dentales; adhesivos especiales… Un mundo. Y sólo estamos en los primeros pasos de su desarrollo.