El proyecto Haramain: el AVE del desierto

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El proyecto Haramain: el AVE del desierto

El proyecto de diseño y construcción de la línea de alta velocidad entre La Meca y Medina está liderado por empresas españolas.
El proyecto de diseño y construcción de la línea de alta velocidad entre La Meca y Medina está liderado por empresas españolas.

Casi 1.400 años después del viaje de tres meses del profeta Mahoma entre La Meca y Medina, la hégira para el Islam, la Alta Velocidad Española unirá estos dos puntos sagrados que separan 450 kilómetros en poco más de dos horas y media.

Es la mayor obra civil realizada hasta la fecha en Oriente Medio

El proyecto Haramain supone la mayor obra civil realizada hasta la fecha en Oriente Medio y una de las más grandes del planeta. Además de responder al multitudinario movimiento de peregrinos que cada año recibe Arabia Saudí,  este proyecto se enfrenta a importantes desafíos técnicos: unas condiciones climatológicas y geológicas muy adversas, con tramos de dunas, arenas y fuertes vientos. Se trata de una oportunidad inmejorable para que las empresas españolas demuestren su capacidad técnica, talento y experiencia de más de 25 años en el sector de la alta velocidad. 

La Organización de Ferrocarriles Saudíes (SRO) adjudicó en 2011 la segunda fase del proyecto de construcción y equipamiento de la línea al consorcio Al Shoula, formado por doce empresas españolas y dos empresas saudíes, liderado por Renfe y Adif. La cifra total: 6.736 millones de euros. El proyecto incluye además la concesión de la gestión y el mantenimiento durante doce años.  

Renfe que participa con un 26,9% se encarga de la operación del sistema ferroviario, mientras que Adif con un 21,5, es responsable de la operación de las estaciones y supervisión del mantenimiento. Por su parte, Talgo (17,5%) tiene encomendado el suministro y mantenimiento de los trenes.  El 34,1% restante corresponde a la participación de Ineco y Consultrans (ingeniería y redacción del proyecto constructivo), OHL, Copasa e Imathia (elementos de la vía, balastro, traviesas, carril y bases de montaje) Dimetronic (señalización),  Indra (comunicación y automatización), y Cobra e Inabensa (catenarias, líneas eléctricas y subestaciones). 

El "AVE del desierto" conectará el país con mayor peso del área del Golfo Pérsico. A su influencia económica se une la afluencia durante todo el año de peregrinos que visitan las ciudades sagradas de La Meca y Medina. Sólo en el denominado Hajj, que dura tres días, participan unos tres millones de peregrinos. Las previsiones indican que 60 millones de pasajeros utilizarán el nuevo tren al año. 

En el proyecto participan 12 empresas españolas

Gracias a su amplia experiencia en la alta velocidad, Ineco se encarga de la ingeniería y consultoría del proyecto que prevé transportar un volumen de 166.000 pasajeros al día en períodos punta durante la peregrinación a las dos ciudades santas, con salidas cada 8 minutos. La línea contará con 35 trenes construidos por Talgo, con capacidad para más de 450 viajeros cada uno, con la más moderna tecnología y el menor impacto medioambiental posible.

Cada tren estará formado por doce coches y dos cabezas tractoras, y contará con una capacidad de entre cuatrocientas y quinientas plazas.  El ferrocarril La Meca-Medina es, técnicamente, igual que uno español. Desde el tipo de vía hasta la distancia entre traviesas, las agujas, las balizas... Dispondrá además del sistema especial de frenado europeo ERTMS y pondrá alcanzar los 320 kilómetros por hora.

Trazado

El proyecto tiene previstas cinco estaciones, diseñadas por el arquitecto británico Norman Foster: La Meca, Jeddah, Aeropuerto de Jeddah, KAEC (siglas en inglés que responden a Ciudad Económica del Rey Abdullah) y Medina.

60 millones de pasajeros utilizarán el tren al año

El trazado de este proyecto ha supuesto además una intensa labor de ingeniería diplomática y cultural. Desde el pedregal del desierto, hasta sinuosos trayectos urbanos como el de Yeda, donde el tren serpenteará a través de viaductos levantados entre los edificios. Un 15% del recorrido transcurre por desierto de arena, cuya acumulación junto a los raíles es un reto para las constructoras españolas. 

La experiencia española en alta velocidad, con la red más extensa de Europa y segunda del mundo, es un referente en modernidad, velocidad y puntualidad y está demostrando una vez más que puede encabezar los proyectos ferroviarios más importantes del mundo.