Kazajstán, una gran oportunidad para las empresas españolas

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Kazajstán, una gran oportunidad para las empresas españolas

Astaná, capital de Kazajstán
Astaná, capital de Kazajstán

Desde su independencia de la extinta Unión Soviética en diciembre de 1991, Kazajstán se ha convertido en un país de oportunidades empresariales en importantes sectores relacionados con las infraestructuras de todo tipo, las telecomunicaciones, las energías renovables, la maquinaria, la petroquímica, la agroalimentación o el turismo. Conscientes de ello, en los últimos diez años numerosas empresas españolas han incluido este país en sus planes de expansión internacional. La implantación en Kazajstán de compañías como Talgo, Maxam o Indra es un claro exponente de este interés. Así, Maxam se ha convertido en el principal inversor español en el país, mientras que Talgo e Indra han constituido “joint ventures” con firmas kazajstanís con las que han ganado importantes contratos.

Otro factor que hace atractivo a Kazajstán para los inversores extranjeros es la decisión de su gobierno de privatizar gran parte de su sector público. Según sus previsiones, pasará del 76% actual a un 15% en 2020.

España y Kazajstán han intensificado recientemente sus relaciones bilaterales. En 2009 firmaron un Acuerdo de Asociación Estratégica que abarca distintos ámbitos: economía, política, ciencia, tecnología, ecología, energía, cultura, cuestiones humanitarias… Asimismo, tanto los dos últimos presidentes españoles –Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero-, como el de Kazajstán -Nursultán Nazarbayev-, han intercambiado visitas oficiales en el transcurso de las cuales se han firmado convenios con empresas españolas.

Talgo, una trayectoria de éxito

Talgo es la cara más visible de la fuerte implantación de las empresas españolas en Kazajstán, uno de los primeros países elegidos por la compañía ferroviaria para iniciar su internacionalización en el año 2000 y, en la actualidad, uno donde mayor presencia tiene, con una cartera de contratos por valor de 1.385 millones de euros hasta 2020. En 2010, llegó a un acuerdo con la firma nacional kazaja de ferrocarri­les KTZ (Kazakhstan Temir Zholy) para la creación de una empresa mixta denominada Tulpar Talgo. El convenio incluía la fabricación de 420 vagones para viajeros por un importe de 300 millones de euros, para lo cual, se construyó una factoría en la capital del país, Astaná. Este convenio se amplió en 2013 con el encargo de realizar 603 coches más (21 trenes) entre los años 2016 y 2020 por valor de 507 millones de euros. En 2015, la compañía española adquirió el 51% del capital social de Tulpar Talgo.

Otro hito logrado por Talgo en Kazajstán fue la consecución en 2012 del contrato para el mantenimiento durante 15 años de 1.044 coches de pasajeros de la compañía PP Zhagiparov, filial de operaciones de pasajeros de KTZ. Con un valor de 989 millones de euros, fue el segundo mayor contrato logrado por la compañía española en el exterior, dentro del ámbito de los servicios de mantenimiento. En diciembre de 2014, Talgo inauguró su segunda instalación en Astaná, un Centro de Mantenimiento. Los trenes de Talgo cubren las líneas desde Almatý hasta Petropavlovsk, Atyray, Aktobe y Ust-Kamenogorsk, y las líneas desde Astaná hasta Aktobe, Atyrau, Ust-Kamenogorsk y Kyzylorda.

La relación de Talgo con Kazajstán no se limita al plano empresarial, ha adquirido además un fuerte compromiso social con el país a través de distintas iniciativas. A finales de 2014, la Fundación Talgo firmó un Convenio de Colaboración con la Kakazhstan Foundation for Cultural, Social and Educational Development (KFCSED) para poner en marcha un programa de formación e integración sociocultural dirigido a jóvenes kazajstanís con edades comprendidas entre los 18 y los 25 años y con pocos recursos. Para la compañía española el proyecto es una forma de “influir positivamente”, pero de manera diferente, en uno de los países donde tiene mayor presencia, explicó su portavoz. Este año 2016, ha concedido ocho becas de postgrado a empleados de su plantilla en España y Kazajstán, con el fin de ayudarles a desarrollar sus competencias.

Sectores tecnológicos punteros

Una de las empresa españolas que ha entrado con fuerza en Kazajstán en los últimos años es Airbus Military, con la cual el Ministerio de Defensa del país euroasiático firmó en 2012 un acuerdo de intenciones (MoU). En virtud de este documento, Kazspecexport -compañía adscrita al citado ministerio- encargó en 2013 el su­ministro de ocho aviones C-295 destinados al transporte militar, por un importe aproximado de 240 millones de euros. Seis de estos de estos aviones ya han sido entregados y el resto se facilitarán de manera progresiva hasta 2020. Este contrato supuso un hito para Airbus Military, pues se trató de su primera venta en el territorio de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), y de la primera compra de material de ala fija occidental por el Ministerio de Defensa de Kazajstán. También en 2013, y durante una visita a España de Nursultan Nazarbayev, se firmó un MoU entre Air­bus y Kazajstán Engineering para colaborar en el establecimiento de un centro de servicio para el mantenimiento de distintos modelos de aviones Airbus Military. Asimismo, en junio de 2015 se estableció una alianza con la empresa Kazakhstan Aviation Industry para llevar a cabo entre ambas partes el mantenimiento de los C295.

La española Indra, una de las principales firmas de consultoría y tecnología en el mundo, constituyó en 2011 junto con Kazakhstan Engineering -grupo adscrito al Ministerio de Defensa de Kazajstán- la compañía Indra Kazakhstan Engineering para fabricar y ofrecer servicios de mantenimiento de radares 3D de vigilancia aérea y equipos de guerra electrónica. Esta sociedad conjunta cuenta hoy con 27 empresas repartidas por en todo el país euroasiático. Además, una de las  subsidiarias de Indra, ALG, colabora junto con la Autoridad de Avia­ción Civil de Kazajstán en la definición de la estrategia para los próximos 10-15 años de todo el sector del transporte aéreo del país (aeropuertos, aerolíneas, escuelas, navegación aérea…).

Entre los proyectos llevados a cabo por la compañía española Idom en Kazajstán, destaca la realización de los trabajos de ingeniería para la planta complementaria de una factoría de producción de electricidad construida en Atyrau. Esta infraestructura tiene como misión suministrar energía a la planta de procesado “onshore” del petróleo y gas natural procedente de las plataformas petrolíferas del mar Caspio en Atyrau. La instalación de Idom comprende dos turbinas 6B de 40 MW que funcionan en ciclo abierto con gas natural, y tres generadores diésel de 5,2 MW, informó la compañía. También ha llevado a cabo un estudio de viabilidad para un parque eólico de 60MW (ampliable a 300MW) en el corredor de Shelek. El informe lo ha desarrollado de manera conjunta con el Institut Kazselenergoproekt para Samruk Energy.

En el sector de las energías renovables, la compañía de ingeniería Eptisa ganó en 2013 el contrato licitado por el grupo estatal kazajstaní Samruk Kazyna para el desarrollo durante ese año de un plan director que guíe las inversiones del gobierno del país en renovables hasta 2030, con el fin de aumentar su uso hasta alcanzar el 10% del total en el 2020, explicó la empresa española. El convenio comprendía igualmente el análisis de las opciones de financiación para su implementación y la mejora del marco regulatorio.

Infraestructuras

Maxam es una de las compañías españolas más beneficiadas por las oportunidades que ofrece Kazajstán en el ámbito de las infraestructuras. Maxam es líder en Asia Central en la producción de explosivos civiles y en servicios de voladuras para minería, canteras y construcción de infraestructuras. Presente en Kazajstán desde 2002, este grupo industrial con más de 140 años de historia es en la actualidad el principal inversor español en el país euroasiático. En 2013 estableció una “joint venture” con la empresa kazajstaní  Samruk-Kazyna destinada a permitir a la compañía española producir localmente sistemas de iniciación de alta tecnología y proveer de explosivos modernos a algunas de las grandes corporaciones mineras de Kazajstán, uno de los países con mayor potencial minero del mundo. Maxam cuenta en el país con siete centros de trabajo para la fabricación de explosivos civiles.

La firma española de ingeniería Typsa también ha logado importantes contratos en Kazajstán, donde en 2013 abrió una sucursal. En ese mismo año, se hizo con el contrato para diseñar el Plan Maestro de Transportes de la ciudad de Astaná y se adjudicó la fase de “concept design” del proyecto de tren ligero, LRT, de la citada ciudad. Este segundo proyecto fue cancelado y sustituido por otro de autobús ligero cuya primera fase, “concept & detail design”, fue ganada igualmente por Typsa. En 2014 logró el hito de obtener la Licencia General de Categoría I, que la habilita para realizar diseños y proyectos de cualquier actividad constructiva, excepto las relacionadas con la industria del petróleo, en todo el territorio de Kazajstán, informó la empresa española en un boletín corporativo.

OHL desembarcó en Kazajstán en 2013 tras adjudicarse la construcción de un nuevo puente sobre el río Ili, al este de la ciudad de Almatý. La infraestructura tendrá algo más de 600 metros de longitud y contará con dos carriles. Se encuentra situado a 30 metros del actual puente, del que OHL se encarga además de rehabilitar. El valor del contrato ganado por OHL asciende a 28,9 millones de euros y supone una muestra de la confianza de las administraciones kazajstanís en la capacidad tecnológica e innovadora de OHL, puesto que la zona donde se levantan los viaductos es de gran sismicidad.

Presente en Kazajstán desde 2013 con una delegación comercial en Astaná, Eurofinsa se adjudicó en abril de este año 2016, junto con la compañía kazaja Caspiy Solution, el contrato para el desarrollo integral de proyectos de tratamientos de agua en la región de Atyrau. Asimismo, la empresa española ha llegado a un acuerdo con Caspiy para el diseño, suministro, instalación y puesta en marcha de una planta de tratamiento de aguas en la ciudad de Atyrau, capital de la provincia del mismo nombre. Por su parte, Imabe Ibérica, grupo español líder en la fabricación de una completa gama de equipos para el tratamiento y reciclado de residuos sólidos urbanos, inauguró en 2013 en Astaná una planta de desechos y tiene previsto poner en marcha otra instalación de tratamiento en la provincia de Karaganda.

Presentes en todos los sectores

Repsol, una de las petroleras más grande del mundo, cuenta con una oficina en la capital de Kazajstán, Astaná. En 2011 firmó un memorando con la empresa kazaja KazMunaiGas para colaborar en la explotación de yacimientos de hidrocarburos en el país. Por su parte, Equips Tecnics Santandreu dispone de dos filiales para pro­yectos y edificación en Almatý y Astaná. Entre los proyectos en los que ha participado en el estado euroasiático destaca la edificación de una residencia oficial del presidente de Kazajstán, Nursultán Nazarbáyev, y la construcción de viviendas de lujo. Fuera del sector constructor, la compañía importa y distribuye productos cerámicos y tarima españoles y ha adquirido canteras de granito natural en Kazajstán.

En 2012, el grupo español Anka, especializado en el desmantelamiento de estructuras metálicas, compró el 65% del acciona­riado de una empresa rusa instalada en la ciudad kazaja de Oskemen. ANKA KZ está centrada en la recogida de chatarra para su posterior transformación en hierro y venta, principalmen­te a siderurgias chinas. Ros Roca se adjudicó en 2013 dos contratos licitados por el Ayuntamiento de Astaná. El primero de ellos para la reparación y modernización de la red de distri­bución de gas de la capital de Kazajstán, mientras que el segundo tiene como fin el ensamblaje de camiones de recogida de basura junto con la empresa rusa Kamaz.

Las principales marcas españolas de moda y complementos no han querido perder tampoco las grandes oportunidades que ofrece el mercado de Kazajstán y poco a poco han ampliado su presencia en el país. Inditex, uno de los mayores grupos de distribución de moda del mundo, cuenta con 25 tiendas de sus distintas marcas repartidas por todo el país euroasiático: Zara (4), Pull & Bear (4), Massimo Dutti (3), Bershka (4), Stradivarius (5), Oysho (2) y Zara Home (3). Mango ha inaugurado 26 establecimientos, la mayor parte de ellos pertenecen a su marca Mango Woman (15) y se encuentran situados en distintas urbes kazajas. El resto de puntos de venta de sus distintivos Mango Man (2), Kids (2), Baby (1), Violeta (2), Sport (2) e Intimates (2) se pueden encontrar en Almatý, la ciudad más poblada de Kazajstán. Pronovias, compañía líder mundial en la industria nupcial atiende a sus clientes kazajos en dos tiendas ubicadas en la capital del país, Astaná, y en una más en Almatý. Por su parte, el grupo Cortefiel está presente en Kazajstán con una tienda en Almatý. En el sector del diseño y fabricación de mobiliario, la empresa española Colección Alexandra entró en el mercado kazajo con una tienda en Almatý, posteriormente inauguró un segundo establecimiento en Astaná.