La industria española de componentes de automoción afianza su liderazgo mundial

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La industria española de componentes de automoción afianza su liderazgo mundial

Gracias al empuje de Panasonic, Ficosa se ha convertido en un referente tecnológico mundial. Foto: Ficosa
Gracias al empuje de Panasonic, Ficosa se ha convertido en un referente tecnológico mundial. Foto: Ficosa

La fabricación española de vehículos está en alza. Tras varios años de desequilibrios debido a la fuerte crisis económica, el medio se recupera de forma constante. Gracias al paulatino empuje de las factorías de producción automovilística, con adjudicaciones que garantizan su carga de trabajo hasta 2020, la industria española de componentes goza en estos momentos de una inmejorable salud que la mantiene como líder mundial en el sector con facturaciones globales que superan los 30.000 millones de euros anuales

España es el segundo país de la Unión Europea en producción de vehículos, solo superado por Alemania, y el octavo del mundo, unos datos que sin duda han ayudado a la cadena de equipos y artículos para la automoción a seguir creciendo a un ritmo exponencial muy por encima de la media de la última década y situándose ya en niveles anteriores a la crisis.

Y es que desde la patronal del sector, Sernauto, se espera que el registro final de 2016 se incremente un 7% sobre los 32.000 millones cosechados en 2015. Además, está previsto que el empleo en el sector, que ya creció un 4% el año pasado, aumente otro 3% con la creación de 8.000 nuevos puestos de trabajo, alcanzando los 205.000 empleos directos y los 330.000 entre directos e indirectos.

Más de 1.000 compañías y cinco multinacionales

El sector de los componentes en España está compuesto por un tejido industrial integrado por más de 1.000 pymes de pequeño y mediano tamaño repartidas por todo el territorio nacional y un reducido grupo de multinacionales con presencia en  todo el mundo. Compañías, todas ellas, que han sabido crecer son solvencia en tiempos de bonanza y trabajar duro innovando y satisfaciendo las necesidades de sus clientes durante el largo periodo de recesión financiera.

Los gigantes españoles del sector  son cuatro empresas con un marcado carácter familiar: Gestamp, Grupo Antolín, Cie Automotive y Ficosa, además de una firma encuadrada dentro del mayor grupo cooperativo del planeta, la Corporación Mondragón, Mondragón Automoción. Las cinco han cimentado su condición en el mercado internacional aprovechando la cercanía que las plantas productoras de Nissan, General Motors, Mercedes-Benz o Volkswagen Landaben, entre otras, instalaron en España. Asimismo, la entrada de nuestro país a la Unión Europea en 1986 dio el impulso definitivo a una industria que obtuvo el salvoconducto necesario para dar el salto a los mercados europeos, y una vez conquistados lanzar sus redes hacia América y Asia.

En estos momentos, el paladín del sector español es Gestamp, una sociedad especializada en chasis y carrocerías con presencia en 20 países y una plantilla de 33.000 empleados repartidos en 101 plantas y 12 centros de I+D. Los números avalan su liderazgo: el año pasado logró una facturación de más de 7.000 millones de euros y el presente ejercicio los dejará pequeños, según indica el vertiginoso incremento de sus ventas que, en el segundo trimestre de 2016 reflejan un aumento de 176 millones de euros respecto al mismo periodo del año anterior.

Gestamp se expande por Japón

La antedicha trayectoria contribuyó, sin duda, a  que la corporación japonesa Mitsui decidiera ensanchar su asociación con Gestamp, con quien colaboraba desde 2013. Un acuerdo muy beneficioso para la marca presidida por Francisco José Riberas que afianza su expansión por el país del sol naciente, un mercado especialmente difícil para los proveedores extranjeros.

Otra de las grandes instituciones españolas es el Grupo Antolín, el cual se ha alzado en los últimos años como el tercer proveedor global de interiores de automóvil gracias a la absorción en 2015 de la división de interiores de la entidad canadiense Magna por 490 millones de euros. Una operación que le ha permitido aumentar notablemente sus ventas en emporios automovilísticos tan importantes como el alemán, el chino, el estadounidense y el inglés.

A ello hay que añadir el acuerdo más importante de la historia del grupo burgalés, reciente firmado con Fiat Chrysler, quien le ha demandado la fabricación de los paneles de puerta del Dodge RAM, uno de los coches más populares de los Estados Unidos. Una producción que se estima que superará los 400.000 vehículos anuales.

Las consecuencias económicas no se han hecho esperar y en el segundo trimestre de este año la agrupación registró unas ventas de 1.379 millones de euros, lo que supone un incremento del 95%. Aunque si excluimos los ingresos generados por la nueva unidad de negocio de paneles de puerta, el crecimiento habría sido de un 9,4%.

La expansión territorial, la clave del éxito

También sigue ampliando sus fronteras  la vizcaína Cie Automotive que acaba de adquirir la empresa india BillForge por 178 millones de euros. Se trata de una especialista en forjado de precisión con seis plantas en la India y una futura en México. Esta integración se suma a la realizada este mismo año con el Grupo Amaya Tellería por 186 millones de euros. Estas operaciones persiguen una diversificación productiva de componentes por medio de la ampliación geográfica y la adquisición de marcas con un alto valor de negocio. Cie Automotive está presente en 16 países, mantiene una plantilla de 23.000 empleados y produce una facturación anual que supera los 2.000 millones de euros, números que la convierten en un referente en el panorama internacional.

Otra de las sociedades que está pisando fuerte en el resto del mundo es Ficosa, que cuenta con delegaciones en 19 países y cuyos problemas financieros son ya cosa del pasado. Ahora, su rendimiento tecnológico ha dado un salto cualitativo tras la adquisición hace un año del 49% de sus acciones por parte de la japonesa Panasonic.

Fruto de esta asociación comercial, el pasado mes de septiembre Ficosa cerró su primer contrato en colaboración con la firma nipona, por el cual producirá un nuevo útil que revolucionará el mercado automovilístico: un retrovisor interior que incorpora la función de telepeaje.

Ficosa apuesta por la tecnología punta

Dicho aparato contará con una ranura donde se insertará la tarjeta de crédito e incorporará una pequeña pantalla que informará de la cantidad que se debe abonar. Panasonic ha desarrollado el módulo de lectura de la tarjeta de crédito, mientras que Ficosa se ha encargado de la electrónica que gestiona el sistema y el resto del retrovisor. De esta manera, el procedimiento permitirá realizar pagos en peajes de autopista de manera automática y sin la necesidad de detener el vehículo. La operación está valorada en 50 millones de euros y la elaboración tendrá lugar en la central de Ficosa en Viladecavalls, en la provincia de Barcelona.

Esto es sólo un ejemplo de la dinámica evolución tecnológica de Ficosa. En la actualidad, destina el 5,8% de su facturación a I+D, pero prevé llegar al 8,5% en 2020. Sin embargo, sus proyectos no terminan aquí sino que en virtud de su inversión y colaboración con Panasonic, la compañía presidida por Josep María Pujol va a poder sacar próximamente al mercado otros productos de avanzado diseño como una red de conectividad en el coche vía Internet y un vanguardista sistema de visión para la conducción autónoma del vehículo.

Las exportaciones, base de su fortaleza.

El poderío de la industria española de componentes de automoción se fundamenta en la exportación. El año pasado el importe de las ventas en el exterior alcanzó los 18.900 millones de euros, un 7,5% más que en 2014, lo que supone el 59% del extracto total del sector. Si se tienen en cuenta los dispositivos instalados en los automóviles que se venden al extranjero, el porcentaje de facturación supera el 80%.

Durante el primer cuatrimestre de 2016 su incremento se ha mantenido constante con un 7,4% más que hace un año y un valor de 6.675 millones. Un rendimiento económico que hace del sector uno de los líderes industriales de España.

Para alcanzar esos logros, las compañías involucradas han realizado importantes sacrificios en pos de la internacionalización, el empleo de calidad y un progreso tecnológico constante, claves que les han servido para ser de los primeros sectores en España en superar la crisis y reforzar su liderazgo exterior.

El esfuerzo que han realizado en I+D+i, se refleja en los 1.200 millones de 2015, un 30% más que el año anterior, y en los 1.800 millones destinados a mejorar sus capacidades productivas. Gracias a ello, han conseguido consolidar su crecimiento tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, donde han alcanzado el liderazgo gracias a la calidad e innovación de sus productos.