En busca de la paz: retos de España en el CSNU

En busca de la paz: retos de España en el CSNU

Una mujer coloca una vela en la plaza de la Virgen de Valencia en solidaridad con las víctimas de los atentados perpetrados en París en noviembre de 2015. EFE/Manuel Bruque. (EFE)
Una mujer coloca una vela en la plaza de la Virgen de Valencia en solidaridad con las víctimas de los atentados perpetrados en París en noviembre de 2015. EFE/Manuel Bruque. (EFE)

España afronta su segundo año en el Consejo de Seguridad de la ONU dispuesta a profundizar en las prioridades que ha marcado en su agenda de trabajo. Entre ellas destaca su lucha en la defensa de las víctimas de conflictos armados y actos terroristas.

La lucha contra el terrorismo, la promoción de la mediación como instrumento de la diplomacia preventiva, el respeto del derecho internacional humanitario y la protección de la población civil en los conflictos armados y víctimas de actos terroristas, se mantendrán como prioridades en la agenda de trabajo de España en su segundo año como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).

Durante este 2016, España tratará de aportar instrumentos que ayuden a lograr la paz y la seguridad internacional en materias en las que nuestro país logró ya notables resultados el año pasado. Entre estos éxitos destaca llevar al Consejo de Seguridad, por primera vez en la historia de las Naciones Unidas (NNUU), la voz de las víctimas del terrorismo de distinta procedencia, con el objetivo de “movilizar a la sociedad contra la barbarie terrorista”, explica el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación en el documento “España en el Consejo de Seguridad de NNUU. Balance de 2015 y prioridades para 2016.

Para el Secretario de Estado de Asuntos Exteriores (SEAEX), Ignacio Ybáñez, esta intervención ha demostrado ser la mejor forma de explicar al conjunto de la ciudadanía lo dañino que es el terrorismo y cómo puede afectar a cualquier persona sin necesidad de estar implicada en un conflicto armado. Además, defiende que este tipo de iniciativas moviliza a toda la sociedad contra este fenómeno, como ya ocurrió en nuestro país. Por ello, España tratará este año de lograr la adopción de una resolución, o de una declaración presidencial, “para que las víctimas sean utilizadas en el combate contra el terrorismo”.

La amenaza de Daesh

En materia de seguridad, la mayor preocupación de la comunidad internacional en el Norte de África se centra en Libia, donde en los últimos años ha surgido la fuerza terrorista Daesh, “una amenaza para los libios, que son los que más sufren”, pero también para Europa por la cercanía geográfica del país al continente europeo, explica Ybáñez. Uno de los fenómenos más preocupantes que caracterizan a Daesh es la atracción de numerosos combatientes de distintas nacionalidades. Para poder hacer frente a este reto, España mantendrá su colaboración con el Comité contra el Terrorismo (CTC) en las líneas de trabajo marcadas en la reunión celebrada en Madrid sobre combatientes terroristas extranjeros.

En la lucha contra el terrorismo, Naciones Unidas no olvida el tema de las armas de destrucción masiva. Ybáñez señala que existe la posibilidad de que grupos terroristas puedan hacerse con el control de este tipo de armamento para utilizarlo en atentados. Por ello, muchos países se preparan para actuar en caso de que se produjera este escenario. Ybáñez puso como ejemplo de esta previsión un simulacro conjunto realizado por España y Marruecos en octubre de 2015 bautizado como “Puerta África” (“Gate to Africa”).

En esta simulación, un grupo terrorista se hacía con material radiactivo para uso médico y lo utilizaba en otro país. Se trató de una actividad de seguridad del transporte, por vía marítima, de fuentes radioactivas del puerto de Algeciras al de Tánger-Med que tenía como objetivo “evaluar y mejorar las capacidades en materia de coordinación, concertación, gestión de crisis y organización de respuestas para hacer frente a una situación de emergencia radiológica debida a un acto criminal o terrorista”, explicó el Ministerio del Interior.

El Secretario de Estado destacó el éxito de la iniciativa, y cómo fue presentada en Estados Unidos como “un ejemplo concreto de dos países cooperando en la lucha contra este tipo de amenaza”.

Respeto al derecho internacional humanitario, uno de los mayores retos

El respeto del derecho internacional humanitario y la protección de la población civil en conflictos armados, especialmente de mujeres, niñas y niños, son las otras dos grandes prioridades de la agenda de trabajo de España en el CSNU. Asimismo, nuestro país siempre ha tenido muy presente la defensa de los derechos humanos, pues considera que su violación “supone siempre una amenaza para la seguridad y la paz internacional”, recuerda Ybáñez.

Entre otras acciones, Exteriores adelanta que España profundizará en “cómo dar respuesta a las necesidades de mujeres y niñas en cada uno de los países incluidos en la agenda del Consejo a través de la creación de un grupo informal de expertos sobre mujeres, paz y seguridad, de acuerdo con la Resolución 2242, adoptada bajo presidencia española del Consejo de Seguridad en octubre.

Además, España mantiene su apoyo a la diplomacia preventiva como instrumento para intentar evitar conflictos. Dentro de este ámbito, continuará “haciendo de la mediación una de las señas de identidad de su política exterior, especialmente en el Mediterráneo”, indica Exteriores. Ignacio Ybáñez cita entre sus propuestas la formación de mediadores profesionales que puedan intervenir en situaciones previas al quebrantamiento de la seguridad o la paz en el mundo.

¿Una mujer como próxima Secretaria General?

España es reconocida internacionalmente por su defensa de la paridad y los derechos de la mujer. Ejemplo de este firme compromiso es el apoyo que ha otorgado a ONU Mujeres desde su creación. En el primer año de su existencia, nuestro país fue su principal contribuyente, con más de 26 millones de dólares. En septiembre de 2015, España y la organización firmaron un nuevo Marco de Asociación Estratégica destinada a “promover los derechos de las mujeres y la igualdad de género”.

El apoyo de España a la igualdad es una de sus señas de identidad y por eso, en caso de que hubiera una aspirante adecuada, nuestro país  vería con agrado candidaturas de mujeres en el proceso de selección del nuevo secretario general que deberá sustituir a Ban Ki-moon, cuyo segundo y último mandato expira el 31 de diciembre de 2016. “Es posible que la próxima Secretaria General sea una mujer” afirma Ybáñez.

Trabajo transparente

Durante su primer año en el CSNU en este bienio 2015-2016, España se ha distinguido por dar visibilidada su trabajo, fruto de su convencimiento de que “el Consejo de Seguridad debe ser transparente, sobre todo, los miembros no permanentes, dado que hemos sido elegidos por el conjunto de los integrantes de la Asamblea General. Nos debemos a ellos y es importante que sepan lo que hacemos”.

Uno de los instrumentos empleados para dar transparencia a su trabajo en el Consejo de Seguridad es la web “Nuestra mejor marca, donde nuestro país informasemana a semana sobre los temas tratados y cuál ha sido la posición de España al respecto. Para Ybáñez, se trata de una iniciativa importante para dar a conocer a la ciudadanía española el trabajo del CSNU, al igual que mantener un contacto directo con las universidades y con los “think tanks” españoles, tal y como han hecho en 2015 y continuarán en 2016.

Tras su quinta experiencia como miembro no permanente del Consejo de Seguridad, España prevé volver a aspirar a formar parte de él en un plazo aproximado de 10 años, adelanta Ybáñez. Para el Secretario de Estado de Asuntos Exteriores, nuestro papel en el Consejo está ayudando a España a “ser un país más relevante en el ámbito internacional. Creo que lo vamos consiguiendo día a día con el esfuerzo colectivo de todos nosotros”, concluye. 

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Documentos

  • España en el Consejo de Seguridad de NNUU. Balance de 2015 y prioridades para 2016