España, más de medio siglo en el espacio

En 2014 se cumplieron 50 años de cooperación europea en la exploración del espacio. Medio siglo de logros en los que la industria espacial española ha jugado un papel fundamental.

España, más de medio siglo en el espacio

Antena del Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), en la localidad madrileña de Villanueva de la Cañada. ESA - S. Corvaja
Antena del Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), en la localidad madrileña de Villanueva de la Cañada. ESA - S. Corvaja

El acuerdo firmado en 1951 entre el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y la NASA supuso el pistoletazo de salida de la presencia española en el espacio. Aquel acuerdo se concretó en la instalación en nuestro territorio de sendos centros espaciales en Maspalomas (Las Palmas) y en Robledo de Chavela (Madrid), única estación de espacio profundo de la NASA en Europa.

En paralelo a la colaboración con Estados Unidos, España comenzó a cooperar con otros países europeos en materia espacial. Así, en 1960 entró en la COPERS (Commission Preparatoire Europeen pour la Recherche Spatial) y dos años más tarde, se sumó a la ESRO (European Space Research Organization), que se fusionaría con ELDO (European Launch Development Organization) para constituir, en 1975, lo que es hoy la Agencia Espacial Europea (ESA).

Comenzaba oficialmente la aventura espacial europea y España formaba parte de ella desde el principio. En aquellos primeros momentos, varias industrias españolas pioneras con capacidades en aeronáutica, ingeniería y electrónica comenzaron a participar en algunas licitaciones de la Agencia. Se trataba, principalmente, de la elaboración de elementos estructurales, equipos de radiofrecuencia y mecanismos.

Más delante, ya en la década de los 80, la contribución española aumentó de manera considerable. Se trataba de firmas netamente espaciales o bien resultado de la diversificación de otros sectores. De esta forma, la industria española amplió su abanico de productos hasta abarcar el software, la electrónica de potencia, los estudios o los sistemas de soporte a la vida.

Hoy en día el sector espacial español es el quinto más importante de Europa y se ha convertido en una industria de la economía nacional: factura 736 millones de euros anuales y da empleo a casi 3.500 personas. La Unión Europea tiene previsto invertir 12.000 millones de euros hasta 2020 en proyectos espaciales, por lo que el sector tiene por delante un futuro prometedor.

El sector espacial español es el quinto más importante de Europa, factura 736 millones de euros anuales y da empleo a casi 3.500 personas

Centros espaciales de referencia

La experiencia acumulada durante todos estos años ha posibilitado el desarrollo en España de una comunidad científica muy respetada internacionalmente, que ha tomado parte de forma activa en todas las misiones espaciales de la Agencia desde su creación. Muestra de ello es que España, capital europea del espacio en 2015, acoge varios centros de referencia de la ESA.

La localidad madrileña de Villanueva de la Cañada es la sede del Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), uno de los seis principales de la Agencia. Desde esta institución, donde trabajan más de 350 personas, se coordinan operaciones científicas de más de 25 misiones espaciales. Nuestro país alberga también distintos laboratorios asociados a la ESA especializados en diferentes áreas, como el Laboratorio de Radiofrecuencia de Alta Potencia de Valencia, donde se estudian materiales embarcados en naves espaciales o satélites.

Además, en Barcelona, se encuentra uno de los 10 centros de incubación de empresas de la ESA (ESA BIC Barcelona) y está prevista la entrada en funcionamiento del ESA BIC de Madrid, dedicado al desarrollo y operación de la instrumentación de satélites científicos.

Participación activa

En la última década, la industria española ha contribuido al desarrollo de algunos de los avances más destacados tanto de la Agencia Espacial Europea como de la NASA y su aportación ha sido clave en el desarrollo de muchas misiones. Es el caso del robot explorador Curiosity de la agencia norteamericana, de misión en Marte, al que España aporta la estación medioambiental.

El REMS (Rover Environmental Monitoring Station) medirá, entre otras variables, la temperatura del suelo, aire, presión, humedad y radiación ultravioleta, y enviará los datos desde el explorador a la Tierra.

Ocho empresas españolas (entre ellas Deimos Space, GMV, Thales Alenia Space España, Alter Technology Tüv Nord y Rymsa Espacio) han participado en el desarrollo de la Misión Rosetta de la ESA, que permitió en noviembre de 2014 a la sonda Philae posarse sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.

Además de estas empresas, tres entidades científicas españolas (el Instituto de Astrofísica de Andalucía; el Instituto Nacional de Técnica Aerospacial y la Universidad Politécnica de Madrid) tuvieron una participación activa en la misión.

En un plano menos mediático, pero no menos importante, cabe destacar la participación de compañías españolas como Airbus Defence and Space, Alcatel, Astrium Crisa, GMV, INDRA y SENER en muchas misiones científicas de la ESA como la del satélite XMM-Newton, las naves Clúster y el Ariane V o el programa de navegación por satélite Galileo.

Uno de los programas más importantes del sector espacial español es Hispasat, constituido en 1989

Hispasat y la Misión Cervantes

Uno de los programas más importantes del sector espacial español es Hispasat, constituido en 1989. Se trata de un operador de satélites de comunicaciones español que ofrece cobertura en América, Europa y el norte de África. Su flota de satélites permite distribuir más de 1.250 canales de televisión y radio a más de treinta millones de hogares, así como servicios de banda ancha en entornos fijos y móviles.

Este programa ha dado la oportunidad a la industria española de participar en un exitoso proyecto de desarrollo prolongado en el tiempo y de índole comercial. Solo en 2014 Hispasat facturó más de un millón de euros. Su éxito ha sido el precedente para la puesta en marcha del programa de satélites SpainSat/XTar, que presta servicios de comunicaciones gubernamentales por satélite, entre otros, a los ministerios de Defensa de España, Estados Unidos, Dinamarca o Bélgica.

En 2013, el Centro de Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) financió la Misión Cervantes de la ESA, que llevó a Pedro Duque a la Estación Espacial Internacional (ISS) a bordo de la nave Soyuz. El astronauta español pasó ocho días a bordo de la ISS durante los cuales completó un programa de experimentos científicos, en su mayoría españoles, relacionados con las ciencias de la vida, las ciencias físicas, la observación de la Tierra, la educación y la tecnología.

Españoles en el espacio

Pedro Duque fue el primer astronauta español, de nacimiento y nacionalidad. Licenciado en Ingeniaría Aeronáutica en 1986, comenzó a trabajar en el grupo empresarial español GMV. La firma le destinó a Alemania para realizar trabajos en el marco de la Agencia Espacial Europea, que en 1992 le seleccionó como astronauta.

Entrenado en la Ciudad de las Estrellas de Moscú y en Estados Unidos, su primera misión espacial fue en 1998, a bordo del transbordador espacial Discovery. Actualmente está al frente de la Oficina de Operaciones de Vuelo de la ESA en Munich que supervisa las actividades europeas en la Estación Espacial Internacional.

Antes que Pedro Duque, el estadounidense nacido en España, Miguel López-Alegría participó en 1995 en su primera misión espacial con la NASA. López-Alegría, de padres extremeños, se enroló en la Marina de los Estados Unidos y se graduó en Ingeniería en 1980. 

Tras su primera misión, lideró durante varios años la oficina de operaciones de la tripulación de la Estación Espacial Internacional, antes de volver al espacio en sendas misiones, en 2000 y 2003. En 2001 participó en un programa experimental de la NASA y en 2006 tomo parte en la Expedición 14 a la ISS.