Bodegas subterráneas, todo un tesoro escondido

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Bodegas subterráneas, todo un tesoro escondido

Galería subterránea de Bodegas Protos, en Peñafiel (Valladolid). Foto: Bodegas Protos
Galería subterránea de Bodegas Protos, en Peñafiel (Valladolid). Foto: Bodegas Protos

España nunca deja de sorprender porque tiene infinidad de tesoros ocultos. Es el caso de las bodegas subterráneas, en algunos casos verdaderas ciudades bajo tierra con kilómetros de galerías, construidas para aprovechar las propiedades que aporta el subsuelo de forma natural: una temperatura y una humedad estable durante todo el año, fundamental para que el vino repose y madure hasta su posterior venta.

Hoy son en su mayoría reliquias del pasado que albergan museos, restaurantes, improvisados escenarios teatrales e incluso viviendas. Pero algunas conservan el verdadero fin para el que fueron levantadas. Se localizan principalmente en las comunidades de Castilla y León y de La Rioja, aunque es posible encontrarlas en otros puntos de nuestra geografía. Aquí va una muestra de algunas de ellas:

Aranda de Duero (Burgos)

En marcha desde la Edad Media, actualmente se conservan alrededor de 135 bodegas (muchas otras se hundieron o dejaron de utilizarse como tales), que conforman una red de más de 7 kilómetros de galerías excavadas a una profundidad de entre 8 y 11 metros. Casi todas están conectadas entre sí y separadas por unas sencillas puertas de maderos de enebro. Patrimonio histórico de España, las Bodegas de Aranda fueron declaradas Bien de Interés Cultural en 2015. Hay visitas guiadas y se puede realizar una exploración teatralizada a la histórica bodega Don Carlos, del siglo XV.

Visita guiada y teatralizada

Fuenmayor (La Rioja)

Las Bodegas de Marqués de Arviza ocupan hoy en día el lugar en el que se encontraban desde 1874 las históricas Bodegas Montecillo. Pero lo más significativo es que se asientan sobre más de 450 metros de calados, destinados a la elaboración y crianza de vinos. Estos calados subterráneos datan de los siglos XVI y XVII. El recorrido de la visita, con arcos de medio punto de piedra de sillería que sustentan pasillos y recovecos  (y que además conectan bajo tierra dos edificios de la bodega), se han convertido en un imprescindible de la zona.

Visita bodega Fuenmayor

Peñafiel (Valladolid)

Asentada sobre una de las capitales de la Denominación de Origen Ribera de Duero, Protos es la bodega insignia de Peñafiel. Actualmente posee una moderna bodega, obra del premio Pritzker de Arquitectura Richard Rogers y Alonso Balaguer, a los pies del imponente castillo que domina la localidad. Con todo, más impresionantes son las bodegas subterráneas excavadas desde tiempos remotos en las entrañas de las faldas del cerro sobre el que se asienta el citado castillo. Una visita guiada permite visitar ambas instalaciones.

Visita guiada Peñafiel

Astudillo (Palencia)

Centro de referencia vinícola para buena parte de Tierra de Campos y del Cerrato palentino hasta mediados del pasado siglo, Astudillo cuenta con infinidad de bodegas subterráneas que sus habitantes construyeron para elaborar, conservar y almacenar el vino que después vendían. Hay un complejo laberinto de hasta dos kilómetros bajo el entramado callejero del municipio con bodegas construidas de piedra de sillería y mampostería, magníficamente conservadas. Para visitar parte de estas bodegas subterráneas centenarias, dirigirse a la oficina de Turismo de la localidad y pedir información. La Peña Los Manguis tiene en propiedad una, que además de su sede social es museo, dispone de lagar y tiene acceso a una de las bodegas mejor conservadas.

Fuentesaúco (Zamora)

Estamos ante otro entramado histórico de bodegas subterráneas que recorre buena parte de esta localidad zamorana. Antiguamente, las bodegas tenían una red de paso comunitaria: desde la entrada se accedía a un descansillo que comunicaba mediante puertas a las bodegas particulares. La mayoría de ellas data de los siglos XV y XVI y está construida con ladrillos mozárabes, arcos de medio punto, granito y arena. Existe una bodega, conocida como El Infierno, de la que nadie sabe hoy su exacta magnitud.

Laguardia (Álava-Rioja Alavesa)

Estamos en la Bodega El Fabulista, la mayor bodega soterrada de una zona donde abundan los calados subterráneos. Está situada bajo el Palacio de los Samaniego, que inspiró a Félix María Samaniego para escribir sus obras. La cita más importante para quienes la visiten se encuentra a 7 metros de profundidad, donde se hallan tres calados paralelos, conectados perpendicularmente entre sí. Uno está destinado a la elaboración de caldos, otro es para crianza y el último está preparado para degustaciones y catas de vinos.

Vista guiada

Fermoselle (Zamora)

En la considerada capital de los Arribes del Duero encontramos una auténtica ciudad subterránea que discurre en paralelo por el subsuelo del municipio, formando un verdadero metro. No en vano, Fermoselle es conocido como el pueblo de las mil bodegas, las más características situadas bajo la calle Requejo. Excavadas en la roca con arcos de medio punto, están unidas unas con otras conformando una original ruta llena de laberintos. Las bodegas, no obstante, pertenecen a particulares, por lo que para poder visitarlas habría que dirigirse a cualquiera de ellos.  El vino de la zona está hecho con una uva particular del lugar, denominada Juan García.

Fuensaldaña (Valladolid)

Muy cerquita de la capital vallisoletana y frente al castillo del siglo XV que sirvió hasta 2007 de sede del Parlamento autonómico de Castilla y León, se encuentra una pequeña colina en cuyas entrañas habita una serie de antiguas bodegas subterráneas reconvertidas en animados restaurantes. La Sorbona, La Nieta… nombres de bodegas-restaurante que han conservado algunas de las maquinarias rudimentarias que servían para elaborar el vino cuando estaban en uso, generalmente clarete o rosado.

Borja (Zaragoza)

Se llaman bodegas rupestres, pues se trata de cuevas excavadas originalmente en la roca para la elaboración y conservación del vino en esta zona aragonesa de caldos milenarios. Hay más de 400, pero en la actualidad son pocas las que se usan para estos fines; muchas de ellas se han reconvertido en lugares de reunión para cuadrillas de amigos o incluso en viviendas, extendiendo la trama urbana del municipio hacia el norte, con un barrio más, pero con la peculiaridad de ser bajo la roca de un cerro.

Castrillo de Duero (Valladolid)

Y para terminar, qué mejor que hacerlo en el pueblo de Juan Martín Díez, El Empecinado, el jefe de la guerrilla que trajo por la calle de la amargura a los ejércitos napoleónicos durante la guerra de la independencia, en los albores del siglo XIX. En el subsuelo de este pueblo vallisoletano, muy cerca de la bodega que tenía la familia de esta histórica figura, se gestó la leyenda de Malacuera, una bodega subterránea donde aprendieron todos los secretos de la elaboración del vino los socios que ostentan hoy la moderna Bodega Malacuera

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Las Bodegas Subterráneas de Aranda de Duero declaradas Bien de Interes Cultural

Las Bodegas Subterráneas de Aranda de Duero declaradas Bien de Interes Cultural