¿Qué hacemos en la ONU?

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¿Qué hacemos en la ONU?

El Secretario General de la ONU Ban Ki-moon junto a jóvenes estudiantes de la Academia Diplomática de Vietnam. FOTO: ONU
El Secretario General de la ONU Ban Ki-moon junto a jóvenes estudiantes de la Academia Diplomática de Vietnam. FOTO: ONU

Los ciudadanos, en general, sabemos muy poco en relación a Naciones Unidas. Más allá de las efemérides, como la que se celebra este año, su 70º aniversario, o de la presencia especial de alguna personalidad destacada en la tribuna de la sede de Nueva York, prestamos poca atención a la labor que allí se desarrolla. Pero es en la ONU donde un Estado demuestra su compromiso con sus valores y con el resto del mundo.

Es lo que ha hecho nuestro país gracias a un trabajo duro y continuado. De ello dan testimonio los más de 1.500 españoles que trabajan día a día en la organización, aunque, seguramente, pocos hablan de su labor con tanta ilusión como nuestros becarios. Bien desde la Misión Permanente de España ante Naciones Unidas, bien desde la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación en Madrid, o desde la Representación Permanente española ante la Unión Europea en Bruselas, son ellos los que aportan nuevas fuerzas.

A cambio, cosechan vivencias irrepetibles e inolvidables y se convierten, en muchos casos, en piezas indispensables dentro de los múltiples engranajes que hacen funcionar el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Es el caso, por ejemplo, de Susana Dittrich, quien siempre ha estado interesada en las Naciones Unidas. Por eso, solicitó realizar el practicum de sus estudios de Derecho en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, en el marco del acuerdo de colaboración del Ministerio con la Universidad Pompeu Fabra.

Y lo consiguió. Desde septiembre ha desempeñado su labor en la Subdirección General de Naciones Unidas, aunque para ello tuvo que mudarse desde su Barcelona natal. “Sin dudarlo, hice las maletas y me vine a vivir a Madrid. Está siendo una estancia enriquecedora, me estoy sintiendo muy cómoda  y es toda una experiencia vivir una situación política como la de ahora desde la capital”, señala.

Las prácticas le han permitido “sentir en primera persona el día a día de las relaciones entre Naciones Unidas y España”, especialmente durante la presidencia de octubre. “Creo que estamos aprovechando bien esta oportunidad para incrementar nuestra presencia global. Por las iniciativas que presenta España y sus intervenciones, estoy segura de que estamos dando una buena imagen de país comprometido con los valores de las Naciones Unidas”, concluye.

Una de las funciones básicas de la Subdirección donde Susana se encuentra es la coordinación entre los servicios centrales del Ministerio en Madrid y la Misión Permanente española ante Naciones Unidas en Nueva York. Pero no sólo eso: “También se ocupa de la Diplomacia Preventiva y Mediación, tocando temas de la Corte Penal Internacional en coordinación con otras unidades como la Asesoría Jurídica Internacional”, explica.

El caso de Paula López Reig nos aporta otra visión y nuevos matices a la labor de los becarios. Esta licenciada en Derecho por la Universidad de Santiago –y máster en Estudios Europeos en los Países Bajos- está en Bruselas, gracias al Programa de la AECID de prácticas para expertos en cooperación al desarrollo con motivo de la presencia de España en el CSNU. Asignada al equipo de seguimiento del COPS (Comité Político y de Seguridad) dentro de la Representación Permanente de España ante la UE, su labor se centra en ámbitos distintos a los de Susana, pero con el mismo objetivo de apoyar la imagen de nuestro país en el exterior.

El COPS es “un grupo de trabajo del Consejo donde se reúnen los estados miembros de la UE para debatir los asuntos internacionales políticos y de seguridad”, explica. “Se tratan temas  relacionados con países como Ucrania, Siria o Yemen, pero también otros asuntos políticos, por ejemplo, el papel que debe tener la UE en la mediación como instrumento de resolución de crisis”.

En los últimos meses, uno de los acontecimientos que más carga de trabajo ha supuesto para el personal dedicado al seguimiento de los temas de la ONU, becarios o no, ha sido la Semana Ministerial, término con el que se conoce a la apertura anual del periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre. Diez días de auténtica locura, cargados de reuniones, jornadas larguísimas e intensas en los que –como cada año- se realiza una revisión de todos los asuntos a nivel internacional candentes en ese momento en Nueva York.

Durante los días previos a esta semana, Paula ha visto incrementado su trabajo. “He estado apoyando en la preparación de las intervenciones para informar de las prioridades de España en Naciones Unidas, así como de los debates abiertos, especialmente el de Mujer, Paz y Seguridad”.

El comienzo del curso escolar

Sin embargo, es Jacobo Tenacio Vara desde Nueva York el que ha vivido más de cerca situaciones como el vertiginoso periodo de sesiones de la Asamblea General o la Semana Ministerial, en la que ha participado de lleno. “La gente joven, los becarios, denominamos a esta semana como el comienzo del curso escolar. Ha sido una experiencia fantástica”, resume. A la vista de lo que ha podido comprobar personalmente en este comienzo de curso, Jacobo se ha formado su propia opinión: “España ha demostrado que es un estado comprometido y que quiere hacer, no sólo predicar”. ¿Y qué piensa la gente de nuestro país? “Que es un país amigo, serio y que cumple sus compromisos”. Nada menos.

Jacobo se encuentra en el ojo del huracán. No en vano lleva en Nueva York más de ocho meses en la Misión Permanente de España ante la ONU, actualmente también con el Programa de la AECID de prácticas para expertos en cooperación al desarrollo con motivo de la presencia de España en el CSNU. Su experiencia en Estados Unidos va, lógicamente, mucho más allá de la famosa Semana. De hecho, lleva desde marzo de 2015 asignado al Departamento de Coordinación Política de la Misión española, que se encarga de la supervisión y seguimiento de todos los temas que se abordan en el Consejo de Seguridad. Las jornadas interminables y la intensidad del trabajo no han sorprendido a este joven becario; por el contrario, lo que más difícil le ha resultado ha sido adaptarse “a las consultas urgentes que surgen en el Consejo de Seguridad y que, generalmente, son de un día para otro”.

Pero no todo es trabajo en la ciudad que nunca duerme. “Aquí la gente es muy abierta, dispuesta. Somos muchos en la Misión, becarios, gente joven y hacemos muchas cosas juntos. Es una gran ciudad para ser joven, disfrutarla y vivirla a tope”, relata.

El trabajo que no se ve

El gran esfuerzo de los becarios se ha visto recompensado con buenos resultados, especialmente durante la ya mencionada Semana Ministerial. A pesar de que el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, fue la cabeza visible de la representación española en todos estos eventos, es la suma del trabajo de todos lo que ha conseguido que nuestro país destaque.

La labor de España en las jornadas que conforman la Semana Ministerial es siempre muy activa. Aunque hubo numerosas reuniones y encuentros, los principales aspectos en los que incidió la Misión española fueron 4: las Operaciones de Mantenimiento de la Paz (OMP); la Lucha contra el Daesh y el extremismo violento; la presentación de la iniciativa hispano-rumana sobre la creación de un tribunal internacional contra el terrorismo; y el avance en los derechos de la mujer y en la igualdad de género.

Una actividad que no hubiera sido posible sin el tiempo de nuestros jóvenes, horas en las que ponen su granito de arena para conseguir un objetivo común: hacer del mundo un lugar en el que merezca la pena vivir.