La primera vacuna que frena el virus del VIH es española

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La primera vacuna que frena el virus del VIH es española

José Moltó y Beatriz Mothe investigadores principales en el ensayo clínico de la vacuna. Foto: IrsiCaixa
José Moltó y Beatriz Mothe investigadores principales en el ensayo clínico de la vacuna. Foto: IrsiCaixa

Frenar el virus del VIH sin necesidad de antirretrovirales es ya una realidad. Ha sido gracias a la combinación de una vacuna terapéutica y un fármaco que hace aflorar el virus latente en el infectado. Una táctica que ha permitido a cinco pacientes de Barcelona controlar la enfermedad con su sistema inmunitario durante periodos largos. Un importante avance médico que lleva firma española.

Su presentación oficial tuvo lugar el pasado 16 de febrero de la mano de sus coordinadores, los doctores catalanes José Moltó y Beatriz Mothe, en la Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections (CROI), el congreso sobre sida más importante del mundo, celebrado en Seattle, Estados Unidos.

Hacia la curación completa

En la investigación han participado 13 pacientes, todos con tratamiento precoz, ya que comenzaron el procedimiento durante los primeros seis meses después del contagio. A través de este método, cinco de los enfermos se han convertido en potenciales controladores virémicos, ya que su organismo ha sido capaz de frenar el virus sin necesidad de seguir un régimen antirretroviral durante 5, 13, 17, 20 y 27 semanas. Un hecho sin precedentes en la historia de la medicina debido a que nunca antes se había conseguido mantener a raya el virus durante tanto tiempo.

La mayor dificultad que presenta el VIH es su capacidad para camuflarse en el material genético. Por ello, el ensayo se cimienta en una estrategia de combate llamada kick and kill. Su objetivo es despertar a las células infectadas para que puedan ser reconocidas y eliminadas por el propio sistema inmunológico.

El proyecto ha resultado ser todo un éxito gracias a la combinación de la vacuna MVA.HIVconsv y el fármaco Romidepsina. La inyección ha sido desarrollada en la Universidad de Oxford y permite reeducar al sistema inmunitario, fortaleciéndolo para acabar con las células contaminadas.

Este mismo verano, los investigadores españoles comenzarán a probar su propia vacuna, aunque aún no se han fijado plazos. Por su parte, el medicamento es un quimioterápico utilizado para enfermedades hematológicas que en estudios previos había demostrado poder detectar el virus y revertir su latencia en el organismo.

Sin embargo, sus autores reconocen que el tratamiento sigue siendo experimental y aún no está a punto para aplicarse a grupos amplios de pacientes. Y es que todavía existen multitud de retos a los que deben enfrentarse, como su utilidad en pacientes crónicos. Pero el control del virus supone un primer paso para la total eliminación de esta lacra. Así, reforzados por los resultados obtenidos, el equipo investigador se fija desarrollar a largo plazo una vacuna que resulte eficaz para toda la población infectada.

El estudio clínico ha sido impulsado conjuntamente por el instituto IrsiCaixa, el departamento de Salud de la Generalitat catalana  y la Fundación Lucha contra el Sida, junto con la financiación de la Fundació Glòria Soler, la Gala Sida Barcelona y el Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

La investigación, que sigue en marcha, se está llevando a cabo en el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol, el Hospital Clínic-Idibaps y el centro comunitario BCN Checkpoint de Barcelona.