Upcycling the Oceans: moda para limpiar el océano

  • Somos

Upcycling the Oceans: moda para limpiar el océano

Los pescadores se han sumado a esta iniciativa de manera totalmente altruista. Foto: Ecoembes.
Los pescadores se han sumado a esta iniciativa de manera totalmente altruista. Foto: Ecoembes.

Limpiar el océano y crear moda sostenible. Esa es la idea con la que las plataformas medioambientales Ecoalf y Ecoembes se han embarcado en el proyecto Upcycling the Oceans, un ambicioso programa, sin precedentes a nivel mundial, que tiene como finalidad limpiar los océanos de residuos contaminantes gracias al apoyo de los pescadores. Un innovador propósito que pretende aplicarse en otras partes del mundo y cuyo programa piloto se está desarrollando en el litoral de la Comunidad Valenciana, transformando el plástico recogido en hilo de primera calidad con el que producir prendas y complementos.

Pero no solo se rescata el plástico sino que “se recupera todo: aluminio, plata, acero… esto se mete en una fundición y sirve para hacer coches o lavadoras. No es peor por estar en el mar. Es otra fuente de conseguir los materiales”, indica Nieves Rey, directora de Comunicación Corporativa y Marketing de Ecoembes.

El proyecto nació en 2015 de la mano de la Fundación Ecoalf, una marca de moda sostenible que utiliza productos reciclados para confeccionar sus colecciones, cuando esta firma comenzó a hablar con pescadores valencianos en torno a la necesidad de limpiar los mares y seguir ayudando a mejorar las condiciones del planeta. Al comprobar que ambos protagonistas compartían las mismas inquietudes decidieron organizar una serie de ensayos donde Ecoalf se hiciera cargo de la basura que los barcos pesqueros traían a puerto una vez finalizada su jornada de pesca. Así, además de ayudar al ecosistema marino, se podrían crear prendas de ropa que dotasen de una segunda vida a esos materiales.

Objetivo: ampliarlo a todo el Mediterráneo

Un año más tarde se unió Ecoembes, una organización ambiental sin ánimo de lucro que se encarga de gestionar la recuperación y el reciclaje de los recipientes de plástico, latas y envases de cartón y papel de toda España. La magnífica acogida que ha tenido el proyecto entre las cofradías valencianas ha hecho que los organizadores se pongan nuevas metas y planeen “hacerlo más grande y llevarlo por todo el Mediterráneo con el objetivo de no hacerlo más y, sobre todo, de concienciar a la población civil del problema existente en nuestros mares”, señala Nieves.

Actualmente se está a punto de extender el programa a la costa de Cataluña, y una vez que se complete el Levante español, tienen intención de trasladarlo a la cornisa cantábrica. Mediante esta fórmula, Ecoalf y Ecoembes están demostrando que limpiar los océanos es posible, algo que ha llamado la atención de diversos gobiernos de todo el mundo. Tanto es así que Upcycling the Oceans fue uno de los doce proyectos que se presentaron en la Cumbre de los Océanos celebrada en Washington, Estados Unidos, el pasado mes de septiembre. Un evento que ha ayudado a que otras regiones del planeta se sumen a esta iniciativa. “Acabamos de firmar un acuerdo con el gobierno de Tailandia para reproducir el proyecto en el sureste del país”, afirma Emilia García, jefa de prensa de Ecoalf.

“Ahora mismo hay muchos gobiernos extranjeros que se encuentran muy interesados en exportarlo a sus litorales porque es una idea muy novedosa y que no se hace en ningún lado. Esto es debido a que hay muy poquitos proyectos que saquen la basura del mar. Hay muchos de composición, de saber qué materiales se encuentran en el fondo marino, de denuncia… pero pocos de limpiar el mar”, aclara Rey.

Un mecanismo dividido en tres fases

El mecanismo de Upcycling the Oceans es muy sencillo y se articula en tres fases. Una vez cerrados los acuerdos con las principales cofradías de pescadores de arrastre, se da inicio a la primera etapa donde cada barco es capaz de atrapar en sus redes una media de entre cuatro y seis kilos de basura al día. Aproximadamente el 60% es plástico y un 14% PET, un tipo de material utilizado mayormente en los envases de bebidas, especialmente en botellas de agua.

Son los propios pescadores quienes retiran y clasifican la basura que recuperan del fondo marino junto con los peces. Una vez en el puerto la llevan a los contenedores proporcionados por Ecoembes para después trasladar estos materiales a las instalaciones de Ecoalf, donde se hacen cargo de su reciclaje.

“En realidad no es más que darles una herramienta para mejorar lo que ellos ya estaban haciendo: cribar el pescado de la basura. La idea es dotarles de los servicios necesarios para que puedan llevar esos residuos a un sitio adecuado en el que sean reciclados”, explica Nieves Rey. “Lo hacen de forma altruista totalmente, ya lo hacían de antes, y de esta manera se ofrece una salida a todo lo que estaban recogiendo del mar y que no debería estar ahí”, apostilla la responsable de Ecoembes.

En este proceso de tamiz las latas van por un lado, los plásticos por otro, diversos materiales como las redes se trasladan a una zona distinta, etc. Todo sirve. Nada se desaprovecha. “En el caso de las botellas de plástico se fabrica sobre todo textil, con las latas se pueden fabricar coches o lavadoras, en el caso del plástico más duro como, por ejemplo, las botellas de lejía se hacen materiales de construcción o mobiliario urbano”, expone Nieves.

Hilo de probada calidad

En la segunda fase, la empresa PET Compañía para su reciclado SA procesa los materiales obtenidos. Un tratamiento que lejos de parecer simple supone un gran reto tecnológico al tener que lidiar con la desigual y baja calidad de los productos recuperados con el fin de generar un hilo que se adecue a los estándares de calidad de Ecoalf.

Finalmente, esa fibra se emplea para crear prendas y accesorios técnicos. Y aquí entran en juego dos nuevas empresas: ANTEX, un grupo textil español que transforma la granza en hilo, y Textil Santanderina, quien convierte el filamento en tejido para la producción de ropa y complementos.

“En nuestra primera colección hemos fabricado trenchs, chalecos, chaquetas, sobrecamisas…”, detalla Emilia. Las prendas aúnan sostenibilidad y tendencia poniendo el acento en vestidos sofisticados y atemporales, con un colorido que va desde los tonos más naturales hasta un azul marino que mantiene una fuerte inspiración en el mar.  Todo ello se vende en la sede de Ecoalf en Madrid, situada en la calle Hortaleza 116, y en la web www.ecoalf.com.

59 toneladas de basura recolectadas

Por el momento cuentan con la colaboración de nueve cofradías que les proporcionan 165 barcos y unos 800 pescadores. Su encomiable trabajo ha hecho que en solo un año se hayan recogido 59 toneladas en el Mediterráneo. Asimismo, “a raíz de la participación de Ecoembes en esta iniciativa, se espera que durante el próximo año se puedan recuperar más de 190 toneladas de residuos”, revela Emilia.

Upcycling the Oceans se ha convertido en un halo de esperanza para aquellos que sueñan con unos océanos más limpios. Y es que se calcula que 6,4 millones de toneladas de basura acaban en el mar anualmente. Por poner un ejemplo, solo en el Mediterráneo se estima que existen más de tres millones de toneladas de desperdicios, de los cuales el 50% es plástico.

A ello hay que añadir que, desgraciadamente, a día de hoy nadie se hace responsable de la limpieza del medio marino y escasamente de su conservación. Un problema perseverante que provoca la muerte de más de un millón de pájaros y 100.000 mamíferos acuáticos al año, como consecuencia de la ingesta de tapones, restos de botellas o jeringuillas que flotan en el agua.

Y por si fuera poco, la basura marina permite la propagación de especies invasoras que se adhieren a la superficie de los plásticos, desplazándose a grandes distancias y colonizando nuevos ecosistemas.

Sensibilizar a la población

Pero el programa posee una segunda vertiente: hacer reflexionar a la comunidad nacional e internacional. “También es un proyecto de denuncia del modelo, de movernos un poco del asiento”, tal y como indica Nieves Rey. Porque, como dicen desde Ecoalf, no existe una “Tierra B” a la que escapar cuando el planeta llegue al colapso medioambiental.

Por este motivo, Ecoalf y Ecoembes han decidido poner su granito de arena para detener esta lacra y, al mismo tiempo, sensibilizar a la ciudadanía sobre la excesiva contaminación de nuestras aguas, dejando patente la imperiosa necesidad de reciclar los materiales inservibles. “Si en algún momento Upcycling the Oceans deja de hacerse espero que sea precisamente porque ya no es necesario”, concluye Nieves.