Con su impresora 3D Guillermo Martínez ha creado un original diseño de brazos ortopédicos para ayudar a personas sin recursos. Foto: Ayúdame3D

Durante su estancia de voluntario en Kenia, Guillermo regaló seis brazos protésicos a personas que los necesitaban. Foto: Ayúdame3D

Este madrileño ha lanzado el proyecto solidario Ayúdame3D para llegar a más personas que lo necesiten. Foto: Ayúdame3D

Este año Guillermo volverá al mismo orfanato en Kenia

Guillermo Martínez revoluciona el mundo de las prótesis ortopédicas

Este ingeniero madrileño ha creado con su impresora 3D un diseño innovador de brazos protésicos destinados a personas con pocos recursos. Guillermo ya ha cambiado la vida de seis personas en Kenia y pretende seguir con su labor solidaria mediante su proyecto ‘Ayúdame 3D’.
28/03/2018

Seis personas en Kenia jamás pensaron en volver a tener dos manos  hasta que un día apareció en sus vidas Guillermo Martínez (Madrid, 1994), un ingeniero de Organización Industrial que este pasado verano les obsequió con una prótesis ortopédica generada por él mismo en su casa. ¿Cómo? Con una impresora 3D que se había comprado unos meses atrás.

Su ilusión y sus ganas de ayudar a los demás hicieron que se enrolara como voluntario internacional en el orfanato Bamba Project de Kenia, situado en la localidad de Kabarnet, en pleno Gran Valle del Rift. En principio, Guillermo iba a dar clases a los niños allí acogidos, pero antes de su viaje la idea de llevar varios brazos ortopédicos le sobrevino.

Así, con materiales simples y utilizando sus conocimientos académicos fabricó seis piezas que ahora han cambiado la vida de sus portadores para siempre. Y también la suya porque Guillermo no ha querido detenerse ahí y ha lanzado el proyecto Ayúdame3D. Una plataforma cuyo fin es crear y entregar brazos protésicos a personas sin recursos, ofreciéndoles una segunda oportunidad.

¿Cuándo y cómo se te ocurrió esta idea?

A partir de la compra de una impresora 3D doméstica comencé a estudiar e investigar sobre fabricación aditiva, creando e imprimiendo muchos bocetos de todo tipo. Fue entonces cuando recordé que algunas asociaciones, como Enable the Future, trabajaban con modelos de prótesis para la impresión en 3D, por lo que me quise sumar y modificar algunos diseños para adaptarlos a un mayor número de personas.

¿Cómo y con qué materiales están creadas tus prótesis?

Son creadas mediante impresión 3D con plástico PLA. Tras ello se le añaden velcros, hilos y gomas para su correcto funcionamiento.

¿Qué diferencias existen entre tus prótesis y las comúnmente conocidas?

Existen bastantes diferencias. Las prótesis que imprimo están únicamente destinadas a personas con escasos recursos. Funcionan gracias a un mecanismo de hilos y gomas que hace que en el momento que la persona gire su hombro, su codo o su muñeca, dependiendo del caso, los dedos de la prótesis prensen.

Comenzaste esta iniciativa en tu casa, y ese interés por ayudar a los demás te llevó hasta Kenia. ¿Por qué ese lugar en concreto?

Me encontraba a pocos meses de acabar la carrera de ingeniería y quería desconectar. Deseaba irme lejos y el sitio no importaba mucho. Pero buscando información me topé con un orfanato en Kenia y no me lo pensé. Después de haber comprado los billetes y planificado el viaje es cuando se me ocurrió llevar las prótesis… y una cosa llevó a la otra.

Allí has cambiado la vida de seis personas, ¿pero este proyecto ha cambiado también tu propia vida?

Sí, tanto irme a Kenia como el hecho de ayudar a gente que nunca habría pensado contar con este tipo de asistencia me ha enseñado que con cualquier conocimiento mínimo que uno tenga se puede ayudar realmente a muchísimas personas. Y no hay nada más impresionante que ver que les has cambiado totalmente su forma de vida.

Por ahora solo has desarrollado brazos, pero ¿estás trabajando en otras partes del cuerpo?

No y seguramente no lo haga si continúo con este proyecto de manera personal. Estas prótesis que realizo sirven para facilitar el día a día: poder agarrar un vaso, un libro, coger objetos… acciones que generen poco esfuerzo.

En el momento que se diseña una prótesis de pierna, por ejemplo, hay que considerar muchas más variables. Y desde el primer instante esa prótesis va a tener que soportar al menos cinco veces el peso que soporta una prótesis de brazo. Prefiero que eso lo realicen personas profesionales y expertos, yo solo gestiono una pequeña ayuda para su día a día.

Has creado Ayúdame3D, que busca poder mejorar los diseños, la producción y los envíosde tus prótesis. Cuéntanos más:

El proyecto Ayúdame3D es una plataforma para dar a conocer esta ayuda de prótesis para personas sin recursos a través de las redes sociales. Cuando hice la página web en septiembre de 2017 creé un bote online para arrancar con la iniciativa.

Tanto el viaje y la estancia en Kenia como la realización de las prótesis lo he costeado con mis ahorros. Ahora, para continuar y llegar a más personas necesitaba la ayuda de la gente. Y ha sido una pasada ver cómo tantas personas se han volcado con este proyecto. Ese bote se cerró a principios de año y ahora Ayúdame3D se dedica únicamente a la búsqueda de personas que necesitan prótesis y hacérselas llegar.

¿Empresas o multinacionales han mostrado interés por tu proyecto?

Existen varias empresas dedicadas a consumibles de impresoras 3D que me han facilitado su ayuda con plásticos para imprimir más prótesis, o que me han prestado algunas de sus impresoras algunos meses, y estoy súper agradecido por ello. Pero interés de empresas para colaborar, cooperar o hacer de Ayúdame3D un proyecto más grande… poco.

Quienes sí han mostrado un gran interés son las universidades. Muchas de ellas se han puesto en contacto conmigo para invitarme a dar charlas, impartir talleres o crear equipos colaborativos.

¿Hasta dónde crees que puede llegar la impresión 3D? ¿Es capaz de revolucionar la ingeniería y la medicina tal y como las conocemos hoy en día?

Por supuesto, creo que solo hemos desarrollado un porcentaje muy pequeño de lo que la impresión 3D supone para la industria 4.0 y de aquí a unos 20 años podremos ver avances espectaculares, sobre todo en el campo de la medicina.

¿Cuáles son tus próximas metas?  

Este verano volveré al mismo orfanato en Kenia. Además, estoy a la espera, a parte de los que gestiono actualmente por diferentes partes del mundo, de que me avisen de más casos para poder llevar las prótesis personalmente.

Por otra parte, mi meta es seguir aprendiendo e investigando sobre cualquier asunto que me interese. Ahora son las prótesis, pero estoy seguro de que pronto me entrará la curiosidad por otro campo y más tarde por otro.

Actualmente tengo un bote online para poder costearme estos estudios y curiosidades que me van surgiendo. El proyecto Ayúdame3D lo realizo exclusivamente en mi tiempo libre porque es una iniciativa con la que aprendo y, sobre todo, disfruto.