Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III descubren que el bloqueo de una proteasa podría mejorar la eficacia de la “policía” celular intravascular frente a infecciones o cáncer. Foto: CNIC

Investigadores españoles descubren cómo mejorar el tratamiento de infecciones o prevenir metástasis cancerosas

En concreto, un equipo de científicos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) ha averiguado que el bloqueo de una proteasa podría mejorar la eficacia de la “policía” celular intravascular.
24/04/2018

La investigación española avanza con paso firme. Así lo demuestra este trabajo publicado en Nature Communications, liderado por Alicia García Arroyo y realizado principalmente por Cristina Clemente, investigadora predoctoral de su grupo en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC).

¿En qué consiste su hallazgo? Han verificado que el bloqueo de la proteasa MT4-MMP aumenta la actividad de rastreo intravascular de un tipo de leucocitos de nuestro sistema circulatorio, los monocitos patrulleros circundantes, que actúan como “policías” ante la presencia de elementos extraños en la sangre.

“Hemos observado que en ausencia de MT4-MMP, los monocitos patrulleros tienen mayores niveles de la integrina αMβ2, lo cual resulta en un incremento en su acción de rastreo. Los monocitos patrulleros son capaces de captar células metastáticas y partículas infecciosas en los vasos evitando su diseminación”, nos han contado Alicia García y Cristina Clemente. Es decir, su descubrimiento podría facilitar la eliminación de agentes extraños en el torrente circulatorio como patógenos o células tumorales.

Para entender un poco mejor qué es una proteasa, las investigadoras nos revelan que se trata de una proteína y que en concreto la función de MT4-MMP es procesar otras proteínas y “facilitar la progresión y crecimiento tumoral y la metástasis”. El trabajo de este equipo del CNIC es el primer estudio donde se muestra su función en el componente inflamatorio y proponen incrementar la actividad natural anti-metastática de los monocitos patrulleros para reducir la aparición de metástasis fundamentalmente en el pulmón, “donde estos monocitos son especialmente abundantes”.

Futuro tratamiento

El estudio se llevó a cabo con ratones manipulados genéticamente que carecen de la proteasa. Además, tomaron como modelo la aterosclerosis, una enfermedad inflamatoria de las arterias que cursa de forma lenta y crónica en humanos, tarda décadas en desarrollarse y en la que la función de las células inflamatorias es imprescindible para su evolución.

Aunque en ausencia de la función de MT4-MMP se encontraron una aceleración inicial de la enfermedad, las científicas aseguran que “en estas enfermedades el bloqueo de la proteasa se realizaría en un marco temporal limitado -días o semanas- y por tanto no se esperaría impacto en el desarrollo de aterosclerosis”.

¿Y cómo se trasladaría este descubrimiento a un posible tratamiento? “En pacientes con infecciones o bien con cáncer pre-metastático (principalmente de pulmón), se podrían administrar fármacos o anticuerpos específicos que bloqueasen la función de MT4-MMp durante los días que durase la infección o semanalmente para prevenir o reducir la aparición de metástasis”, afirman Alicia García y Cristina Clemente. Además, este tratamiento podría ser más eficaz en combinación con las terapias estándar para estas enfermedades como antibióticos y quimioterapia.

El trabajo del CNIC y el papel de la investigación médica en España

El esfuerzo y perseverancia de este equipo del CNIC junto con el de otros investigadores con los que han colaborado ha merecido la aparición del hallazgo en una revista de alto impacto como Nature Communications. Lo cierto es que, más allá de la publicación, el grupo de estas científicas continúa trabajando día a día para “identificar nuevas dianas para el tratamiento de enfermedades tales como el infarto de miocardio, la enfermedad inflamatoria intestinal, las infecciones o la metástasis”.

En cuanto a los retos que se presentan, el más inmediato parece ser el de la prevención, ya que las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en todo el mundo y son responsable del 80% de los fallecimientos en los países en vías de desarrollo.

En este sentido está avanzando el CNIC, cuyo Director General, Valentín Fuster, destaca sobre todo cuatro proyectos en los que están involucrados: “el estudio PESA-CNIC-Santander que evalúa el desarrollo de la aterosclerosis subclínica gracias al empleo de técnicas de imagen innovadoras, la colaboración con la farmacéutica Ferrer que ha dado como fruto la primera polipíldora aprobada en Europa para la prevención secundaria cardiovascular, la unión con Philips para desarrollar una patente de resonancia magnética (RM) que reduce los tiempos de exploración a menos de un minuto y el un biomarcador desarrollado para diagnosticar la miocarditis”.

Para Valentín Fuster, “en España hay una base de investigación excelente, muy competitiva, y es importante que la sociedad lo entienda y que invierta porque tiene implicaciones indirectas en cuanto a la salud del país y a la economía”. Fuster se muestra convencido de que la gran cantera de talento que hay en nuestro país “es comparable a cualquier otra potencia en investigación del mundo y, en algunas ocasiones, muy superior”. De hecho, el propio CNIC es un referente mundial en el campo de la investigación cardiovascular y cuenta con programas de formación para atraer y formar a los jóvenes más brillantes. Está claro que, según asegura el propio Fuster, “el talento atrae al talento”.