España y EE.UU., conectados a 160 terabits por segundo

  • Tecnología Digital

España y EE.UU., conectados a 160 terabits por segundo

Imagen de la playa de Arrietara durante el despliegue del cable. Foto: Telxius.
Imagen de la playa de Arrietara durante el despliegue del cable. Foto: Telxius.

Unos 6.600 kilómetros separan la localidad de Sopelana (Vizcaya) de Virginia Beach (Virginia, Estados Unidos). Estos dos puntos son los que conectará el cable submarino de mayor capacidad del Atlántico, bautizado con el nombre de “Marea”, cuya instalación comenzó el pasado 13 de junio en la playa de Arrietara.

El despliegue de este nuevo cable submarino, que se prevé esté instalado y operativo a finales de este año, ha sido impulsado por Microsoft y Facebook paraavanzar en el desarrollo de una nueva generación de infraestructura de internet, así como para apoyar los servicios en línea (en especial el almacenamiento en la “nube”) que ofrecen ambas compañías.

Está compuesto por ocho pares de fibra óptica y tiene una capacidad de 160 Tbps, lo que equivale a una velocidad 16 millones de veces superior a una conexión de internet doméstica. Estas cifras lo convierten en el cable con la banda más ancha del Atlántico hasta la fecha y el segundo que une Estados Unidos con la Europa occidental, después de Columbus III que conecta Fontanilla de Conil (Cádiz) —sede de la estación de cables submarinos más importante de Europa— y Hollywood (Florida).

Marea será el primero en unir el nudo de conectividad de Virginia con Europa. Además, al encontrarse separado físicamente de la mayor red existente en la actualidad —ubicada en la región de Nueva York—, garantizará una conexión más fiable, ampliando las posibilidades de interconexión con otros sistemas para alcanzar África, Oriente Medio y Asia.

Apoyo de Telefónica

Facebook y Microsoft contarán para la gestión de Marea con el apoyo tecnológico de Telefónica. La compañía española gestionará este proyecto a través de su filial de infraestructuras Telxius Telecom, empresa con una amplia experiencia y activos en el sector de los cables submarinos y la fibra óptica.

Está concebido como una infraestructura abierta, es decir, será un cable que podrá operar con la tecnología de múltiples fabricantes lo que facilitará su adaptación tecnológica de forma rápida y constante.

Esto se traducirá en importantes beneficios para los clientes: menores costes y mejoras del equipamiento más sencillas, con el consiguiente crecimiento de los ratios de ancho de banda gracias a su evolución al mismo ritmo que la propia tecnología óptica.

Se estima que existen más de 300 cables de fibra óptica activos o en construcción en el mundo. España cuenta con una decena de puntos de conexión de alta velocidad, entre ellos los cables ACE, Atlantis-2, Alpal-2, Penbal-5, Barsav, TGN, Balalink, Flag Europe-Asia o el ya mencionado Columbus III.

Entre los futuros proyectos de conexión se encuentran el ELLA-LINK, que buscará unir España y Brasil en 2019 con un cable submarino de fibra óptica de 10.000 kilómetros y 72 Tbps de capacidad.