Presencia de España. La empresa española en el mundo (diciembre 2015)

 Presencia de España. La empresa española en el mundo

Presencia de España. La empresa española en el mundo (diciembre 2015)

Las empresas españolas son líderes mundiales en sectores claves de alto valor añadido, elevada tecnología y gran potencial de crecimiento. Aunque España se ha convertido en los últimos años en una potencia tecnológica, sus empresas también son líderes mundiales en sectores maduros, en los que han incorporado un gran componente de innovación, creatividad y tecnología.

Cuenta, además, con una de las mejores redes de infraestructuras del mundo, ocupando según el “Global Competitiveness Report 2014- 2015” (“World Economic Forum”) el sexto lugar, después de Japón y por delante de EEUU, Francia y Alemania. Posee la segunda red de Alta Velocidad más extensa del mundo (sólo por detrás de China), con más de 3.000 km en servicio, y la primera en Europa. Cuenta con so­luciones tecnológicas de seguridad y control de última generación im­plantadas en vía y en sus centros de control. Además España dispone de la flota de trenes más moderna y tecnológicamente avanzada de Europa. Tiene también la primera red europea de autopistas y auto­vías y una de las mejores redes de metro en las principales ciudades. Es el tercer país por tráfico aéreo de pasajeros en Europa y ocupa la cuarta posición de la UE en transporte marítimo de mercancías, con tres de sus puertos entre los diez primeros de Europa (“Cargo Sys­tem”).

Es además una de las economías del mundo con menos restricciones a la Inversión Extranjera Directa (IED), como refleja el "FDI Restricti­veness Index" de la OCDE de 2012, que la sitúa como la novena econo­mía más abierta a la inversión exterior. España es el 6º país del mundo en cuanto al grado de internacionalización de su economía, según un informe de la consultora PwC (medido por el comercio exterior más inversiones directas respecto al PIB). El proceso de internacionaliza­ción de la economía española ha sido uno de los más rápidos entre los países avanzados. El peso de las exportaciones de bienes y servicios sobre el PIB supera ya el 32%, el 2º más elevado entre las grandes economías de la Unión Europea, sólo por detrás de Alemania. Es el 9º mayor exportador mundial de servicios, el cuarto de la UE y el deci­mooctavo mayor exportador del mundo de mercancías. Desde 1999, España es de las principales potencias europeas por incremento de exportaciones, muy por delante de Italia, Francia y Reino Unido, y el único país entre las economías desarrolladas que ha mantenido esta­ble su cuota de mercado, ante la irrupción de los países emergentes. Pero además se ha producido en estos últimos años una profunda transformación en la composición de sus exportaciones. Actualmen­te, las exportaciones de contenido tecnológico medio y alto represen­tan el 53,2% de las mismas en 2014.

España es uno de los mercados más grandes de Europa, con cerca de 47 millones de consumidores, a los que se suman los más de 65 millo­nes de turistas que visitan el país anualmente. Su relevante posición geoestratégica para acceder a mercados de gran potencial es otro de los atractivos de la economía española como destino de inversión: miembro de la UE, puente entre África y Europa, y clave para estable­cer relaciones con Iberoamérica por sus lazos comerciales, culturales y lingüísticos.

Todos estos factores explican que España sea el noveno país del mun­do en recepción de Inversión Extranjera Directa con 721.879 millones de dólares, según el último informe de la UNCTAD ("World Investment Report", 2015) y que en España haya establecidas más de 13.000 em­presas extranjeras que emplean a más de 1,2 millones de personas y facturan en torno a 430.000 millones de euros al año (España en cifras, 2015, INE). La inversión extranjera ha sido además fundamen­tal para explicar el rápido crecimiento de la economía española en los últimos 30 años.

 

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