Turismo accesible

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Turismo accesible

Museo Tiflológico de la ONCE, en el que se exponen maquetas, esculturas y cuadros para ser tocados. Imagen: Javier Echezarreta (EFE)
Museo Tiflológico de la ONCE, en el que se exponen maquetas, esculturas y cuadros para ser tocados. Imagen: Javier Echezarreta (EFE)

España es un referente en turismo accesible. En los últimos 20 años nuestro país ha desarrollado diversos programas para facilitar que personas con discapacidad disfruten de nuestro patrimonio natural y cultural y tengan acceso a todos los productos y servicios turísticos.

España apuesta por el turismo accesible con entornos, infraestructuras y servicios para todos, ya que hay 20 millones de discapacitados europeos que han expresado su deseo de visitar España. No solo se trata de eliminar barreras o construir rampas de acceso, sino de poner en marcha tecnologías adecuadas para estas personas. 

Las ciudades españolas, conscientes de la importancia de  fomentar un “turismo para todos”, han trabajado para crear entornos accesibles

Las ciudades españolas, conscientes de la importancia de  fomentar un “turismo para todos”, han trabajado para crear entornos accesibles. Un ejemplo es Ávila -Ciudad Patrimonio de la Humanidad-, que ha conseguido el título de Ciudad Europea de la Accesibilidad. Burgos y Málaga han sido finalistas de estos premios, que suponen un reconocimiento a los esfuerzos realizados para mejorar el entorno urbano.

La Red de Museos de España, por su parte, ha puesto en marcha diferentes programas de accesibilidad que engloban actividades diseñadas específicamente para que personas con discapacidad visual, auditiva o intelectual puedan disfrutar de las exposiciones.

La Fundación ONCE, una de las organizaciones de referencia en Europa para la integración de discapacitados, trabaja junto a la Organización Mundial del Turismo y a la Red Europea de Turismo Accesible (ENAT) para la elaboración y difusión de criterios de accesibilidad universal a incorporar en los destinos turísticos. El Museo Tiflológico de la ONCE es un espacio concebido para que sus visitantes puedan ver y tocar las piezas expuestas. En él se exhibe el patrimonio cultural de la ONCE, y se desarrollan los programas de exposiciones temporales de obras de artistas ciegos.

Otro ejemplo de turismo cultural accesible es el planetario de CosmoCaixa Barcelona, que ha adaptado sus instalaciones con un sistema de audiodescripción. Este describe la simulación astronómica que se proyecta en la cúpula de 14 metros de diámetro. También se ha instalado un sistema de bucles magnéticos que envía el sonido a los audífonos de las personas con dificultades para oír.