Ana Gutiérrez, ejemplo de solidaridad en Camerún

Ana Gutiérrez, ejemplo de solidaridad en Camerún

La hermana Ana Gutiérrez en su despacho del centro de salud de Bikop.
La hermana Ana Gutiérrez en su despacho del centro de salud de Bikop.

Es médica de profesión y su corazón pertenece a los demás. La hermana Ana Gutiérrez (Santander, 1975) entró en la congregación Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús al acabar la carrera, con apenas 24 años. Desde entonces, lleva el servicio a los que no tienen nada prendido en la bata, lo que da verdadero sentido a su vida. Dirige un centro de salud en Camerún, considerado pionero en muchos aspectos, y se siente una privilegiada por vivir lo que está viviendo. La hermana Ana –“contenta, feliz y disfrutando”- es una de las muchas personas y fundaciones, ONG españolas, diseminadas por el mundo, cuya labor solidaria y altruista eleva el significado de lo que es Marca España.

El centro de salud que dirige en Bikop, Camerún, se encuentra en medio de la selva. Y da cobertura a un elevado número de personas. La hermana Ana Gutiérrez calcula que cada mes atienden a un promedio de entre 1.000 y 1.100 pacientes. “En este momento la primera causa de consulta en nuestro centro es la infección por VIH, seguido de malaria, enfermedades infecciosas, patología ginecológica, hipertensión y diabetes”, resume acerca de la labor que se desempeña en el centro.

Pionero

Un lugar que, ya se ha dicho, es considerado pionero, por muchas razones. Las explica su directora: “En nuestro centro se empezaron a diagnosticar los primeros enfermos de VIH en Camerún en el año 1995; fuimos las pioneras en hacer los test y en tratar a las mujeres embarazadas para evitar la transmisión madre-hijo. Fuimos pioneras en el año 2012 en comenzar a ofrecer los cuidados paliativos a los enfermos terminales en Camerún, formando a más de 2.500 personas locales. Y en 2015 hemos sido pioneras en iniciar la Humanización de la salud en todo el Camerún, editando un libro y formando a más de 800 profesionales. Cuando digo pioneras, no me refiero solo en Bikop, sino que tratamos de implicar a todo el sistema de salud, contando con el apoyo del Ministerio de Sanidad de Camerún”.

La hermana Ana Gutiérrez llegó por primera vez al centro de salud Bikop para hacer una sustitución en 2003; volvió en 2005 y finalmente fue destinada allí en 2008. “Desde la primera vez que lo vi, me encantó, esto es un oasis en medio de la selva, es una ‘Casa de Reparación’ donde las personas llegan muy enfermas y muy frágiles, tanto física como psicológicamente.  Intentamos que se vayan reparadas, aliviadas, devuelta su dignidad. Es increíble como en medio de la nada, en mitad de la selva, de repente te encuentras con una misión, donde tenemos este centro de salud con hospitalización y una escuela infantil con 70 alumnos de entre 3-5 años”, describe la hermana Ana Gutiérrez. Hoy trabajan junto a ella 20 personas, otra médica española, también religiosa, otros dos médicos más, cooperantes franceses, y el resto, personal local perfectamente formado.

Excelencia

Bikop es un ejemplo claro de que lo que significa cooperación para el desarrollo: “Hoy nuestro laboratorio está considerado laboratorio de excelencia por el Ministerio de Sanidad camerunés y está llevado por personal local. Y en julio hemos recibido el premio de Excelencia al tratamiento de Enfermos con VIH por parte del Ministerio, un servicio donde, exceptuando los médicos, el resto –enfermeros, psicóloga, asistente social, personal de la comunidad-, son locales”, explica su directora.

La hermana Ana es consciente de que sostener en el tiempo un centro de las características y calidad como el que dirige en Bikop solo es posible gracias a la colaboración desinteresada de muchas personas y grupos. “Hemos ido mejorando mucho. En su mayor parte gracias a la solidaridad de muchos españoles que nos ofrecen material, aparatos, tiempo y dinero para nuestra misión. Pero aquí todos los medios son insuficientes, puesto que es un terreno virgen donde hay mucho que sembrar y que hacer crecer. En este caso, agradezco mucho también a la Fundación Proacis y a la Fundación Recover, ambas españolas, todo su esfuerzo durante años ya de colaboración”.

Fundación Recover

La Fundación Recover, Hospitales para África, es uno de las claves para que Bikop, y otros muchos lugares en el continente africano sean espacios de salud donde poder atender con medios suficientes a la gente del lugar. Hablamos de una institución privada, laica y sin ánimo de lucro, nacida en 2007, especializada en cooperación internacional para el desarrollo en el sector sanitario en África. Fue creada por un grupo de profesionales vinculados al ámbito sanitario, que tenían claro que el desarrollo del sistema sanitario en un país es fundamental para una vida más digna.

¿Y cuál es su objetivo? Acercar la salud a personas en países de África donde la sanidad es extremadamente cara. Para ello, acompañan a pequeños hospitales durante varios años, dotándoles de infraestructuras y equipamiento y capacitando al personal local a nivel sanitario y de gestión, para convertirlos en centros profesionalizados y sin ánimo de lucro. La meta siempre es que puedan ofrecer una atención sanitaria de calidad a un precio accesible, el mínimo para auto-gestionarse y ser sostenibles en el tiempo.

La Fundación Recover, que tiene una red de más de 1.000 socios, trabaja en Camerún, Costa de Marfil, Benín, Burkina Faso y República Democrática del Congo, donde colabora con 18 centros de salud y hospitales.

Unos centros que normalmente están dirigidos por órdenes religiosas –como en el caso del de Bikop, que este año cumple medio siglo de vida-. ¿Por qué, si decimos que Recover es una fundación laica? Es sencillo de explicar. En estos países, más de la mitad de la asistencia sanitaria está en manos de misioneros, que llevan años trabajando en el terreno, conocen la cultura y las necesidades de la población, no abandonan las misiones y facilitan el seguimiento y supervisión de los proyectos con mayor garantía de éxito.