Carlos Ciudad, un madrileño tras la magia de Hollywood

Carlos Ciudad, un madrileño tras la magia de Hollywood

Carlos Ciudad, productor de efectos visuales.
Carlos Ciudad, productor de efectos visuales.

El talento de los profesionales españoles que se dedican al cine es conocido en todo el mundo. Y no solo delante de la cámara, también detrás. Es el caso de Carlos Ciudad, un madrileño de casi 32 años que se ha labrado una carrera en el siempre exigente Hollywood. Allí, ha participado en taquillazos tan espectaculares como “Escuadrón suicida”, “X-men: Apocalipsis” o la quinta parte de “Piratas del Caribe: La venganza de Salazar”, que cuenta con otro destacado español entre sus filas, Javier Bardem.

Ciudad reside en Londres donde imparte clases sobre producción de efectos visuales (VFX) en la Escuela Nacional de Cine del Reino Unido. Y como guinda acaba de lanzar un proyecto personal llamado www.unproductor.com cuyo objetivo es motivar a todos aquellos profesionales o estudiantes que sueñan con triunfar en las diferentes industrias creativas.

Carlos, has trabajo en películas tan impresionantes como “Passengers”, “Marte”, “Guardianes de la Galaxia” o “El Libro de la Selva”, por la que ganasteis un Oscar. ¿Cómo termina un productor de efectos visuales español trabajando para las grandes superproducciones de Hollywood?

Tengo la firme creencia de que, prácticamente, no hay nada inalcanzable. Yo tenía una visión muy clara: quería trabajar en grandes superproducciones de Hollywood, y me puse manos a la obra. Decidí terminar mis estudios de producción en el extranjero y no paré hasta conseguir una oportunidad en producción de efectos visuales. ¡Y lo conseguí! He trabajado en diferentes compañías, aprendiendo y escalando posiciones hasta llegar a ser productor.

Aunque en realidad, no eres el único español que trabaja para Hollywood en efectos visuales. ¿Crees que hay muchos españoles en el gremio? ¿Es una salida profesional viable?

Así es, muchos españoles trabajan en este sector. Y después de colaborar con gente de todo el mundo, puedo asegurar que el talento español no desmerece a ninguno de otro país, másbien al contrario. Aunque es cierto que la industria del cine, y más concretamente la de efectos visuales, no es demasiado grande comparada con otras, como la banca o la industria del software. Sin embargo, sí es una salida profesional viable ya que, considerando que la mayoría de las películas, series de televisión, animación y videojuegos tienen algún tipo de efecto visual, ofrece un abanico muy amplio de posibilidades de trabajo.

Más en profundidad, ¿en qué consiste tu trabajo?

El trabajo de un productor de VFX tiene tres facetas diferenciadas. En primer lugar está su función comercial, esta es la responsable de obtener nuevas oportunidades de negocio, tratar con los clientes y conseguir los proyectos. Seguidamente, una vez conseguido el proyecto, comienza la faceta gerencial, es decir, organizar los equipos, hacer un seguimiento de los mismos, atender sus problemas y resolverlos.  Por último, y quizá se trate de la actividad más importante, está la de manejar los fondos asignados al proyecto en base al presupuesto aceptado por el cliente. Es la más importante porque cualquier desviación en las fechas previstas de entrega, en los recursos, en los precios o incluso en la aceptación o no por parte del cliente de los avances que se le van mostrando, puede suponer una gran pérdida para la empresa. Pero el liderazgo, en todas sus facetas, es fundamental.

¿Qué se estudia para llegar a ser productor de efectos visuales?

Depende de cómo quieras enfocar tu carrera. Si quieres ser un artista de VFX, puedes elegir carreras completas, cursos específicos o, incluso, ser autodidacta. Si, por el contrario, quieres trabajar en producción de VFX, tienes un hándicap, ya que no hay estudios específicos para ello. En ese sentido, estoy colaborando con diferentes instituciones para tratar de cambiar esta situación. La mayoría de la gente que trabaja en producción de VFX proviene de artistas que se han decantado posteriormente por la producción o gente que ha estudiado producción de cine y ha decidido enfocar su carrera hacia los efectos visuales, como fue mi caso.

¿Qué películas tienes como referencia en tu profesión?

En mi opinión, las referencias van cambiando a lo largo de los años. Si lo tuviera que clasificar por décadas, entre los 70 y los 80 elegiría la trilogía original de “Star Wars”, en los 90 “Terminator 2”, “Jurassic Park” y “Matrix”. A principios de este siglo, me decantaría por la trilogía de “El Señor de los Anillos” y “Avatar”. Y desde el 2010 me quedaría con “Origen”, “Gravity” y la última ganadora del Oscar a mejores efectos visuales, “El Libro de la Selva”, en la que tuve la suerte y el placer de trabajar como Production Manager.

¿Cómo ves el panorama cinematográfico en España?

En general es necesario un cambio de mentalidad. España podría atraer muchísima inversión extranjera, ya que, por suerte, tenemos un paisaje muy variado, un clima inmejorable, precios muy competitivos y profesionales del más alto nivel. Pero la mayoría de dichas inversiones tienden a ir a países donde los incentivos fiscales son más atractivos. Solamente en Inglaterra, por poner un ejemplo, las “industrias creativas” generan unos ingresos de más de 90 mil millones de euros.

Y en cuanto a efectos visuales, ¿cómo lo observas? ¿Qué películas españolas destacarías?

Desgraciadamente, comparada con las grandes potencias del sector, la industria de los efectos visuales en España es pequeña. No es una industria consolidada y las producciones de cine o televisión que se realizan no demandan un uso excesivo del VFX. Las empresas de efectos visuales existentes cubren de sobra la demanda. Destacaría dos películas recientes, “Lo imposible” y “Un monstruo viene a verme”, ambas dirigidas por Juan Antonio Bayona.

Hoy en día, las películas, y sobre todo en Hollywood, destacan por sus efectos visuales. Desde tu perspectiva, ¿crees que últimamente impera demasiado la espectacularidad en detrimento del argumento?

Desde luego el cine de Hollywood se ha convertido en un espectáculo visual porque, ante todo, es un negocio que atrae muchísima gente a las salas. Esto hace que sus películas se conviertan en lo que llaman “tent pole”, es decir, una película de alto presupuesto que, bien por su contenido, por los actores, por su comercialización o cualquier otra causa, mantiene la industria cinematográfica a flote. De esta manera, no solo son capaces de generar secuelas, sino también vender juguetes, videojuegos y un largo etcétera. A pesar ello, creo que hay un amplio abanico para satisfacer los gustos de cada persona, desde obras independientes hasta superproducciones.

¿En qué proyectos estás inmerso actualmente?

Actualmente estoy trabajando como productor de efectos visuales en “Red Sparrow”, una película dirigida por Francis Lawrence y protagonizada por Jennifer Lawrence. También imparto clases sobre producción de VFX en la Escuela Nacional de Cine del Reino Unido, además de asesorar a diferentes universidades e instituciones.  En cuanto a proyectos personales acabo de lanzar un blog llamado www.unproductor.com, donde mi objetivo es motivar a la gente a perseguir una carrera en las diferentes industrias creativas.