Mario Martín Sancho, el joven que puede revolucionar el sistema ferroviario mundial

Mario Martín Sancho, el joven que puede revolucionar el sistema ferroviario mundial

Mario Martín siempre ha sentido una increíble afición por los trenes. Foto: Mario Martín Sancho
Mario Martín siempre ha sentido una increíble afición por los trenes. Foto: Mario Martín Sancho

Con tan solo 15 años, Mario Martín Sancho se ha marcado como meta revolucionar el sistema ferroviario mundial. Casi como un pasatiempo comenzó a moldear su iniciativa “Un tren con futuro”, que planea mejorar la comodidad de los viajeros de tren evitando las vibraciones de los vagones por medio de un nuevo sistema viario.

Pero es que, además, su proyecto es capaz de recoger el agua de la lluvia para después ser usada en regadíos. E incluso piensa desarrollar una nueva fuente de energía eléctrica aprovechando las vibraciones que se ahorrarían gracias a su planteamiento.

La pasión de este joven barcelonés por los trenes llega hasta donde tiene memoria y la está propagando allá por donde pasa: el concurso Ciencia en Acción de Algeciras, la Exporecerca Jove de Barcelona e, la MCTEA  de Brasil e, incluso, el prestigioso Genius Olympiad de Nueva York, que le ha convertido en el primer estudiante español en participar en este certamen.

-Tienes un proyecto titulado “Un tren con futuro”, ¿de qué se trata?

Mi proyecto tiene como objetivo, básicamente, edificar un nuevo tren, que tuviese menos vibraciones y más estabilidad.

-O sea que tu nuevo tipo de vía ferroviaria es capaz de mejora la comodidad de los pasajeros. ¿Cómo se te ha ocurrido algo semejante? 

Desde pequeñito soy un verdadero fan de los trenes. En mayo de 2015, en una asignatura extraescolar que tuve en el instituto, mi profesor, Iván Nadal, me propuso hacer un proyecto de investigación y como a mí me gustan tanto los trenes pensé en hacer algo relacionado con ellos.

Para hacerlo, le pedí ayuda a un amigo de mi padre, que es ingeniero, y entre los dos planteamos el proyecto. Después, he sido yo quien lo he tirado hacia delante. Asimismo, mi profesor también me ha ayudado bastante, me ha llevado a muchos congresos y me ha apoyado mucho durante este tiempo.

El primer experimento, el de las vibraciones, lo hice con conglomerado y un soporte para medir el punto de gravedad y, a partir de ahí, sacar las vibraciones de los trenes. Más adelante necesité una aplicación móvil, que es gratuita, que mide las vibraciones de los trenes reales. Con ello, seguidamente pude comparar estas vibraciones con las que tendría mi nuevo prototipo.

-Tu prototipo también ayuda a la sostenibilidad al incorporarle un depósito fluvial. ¿Cómo iría diseñado?

El hecho de que la vía tenga una forma cóncava hace que el agua se pueda recoger. Tendríamos que poner unas canalizaciones en la parte inferior de la vía que recogiesen el agua. Después, esta agua se podría utilizar para otros servicios como, por ejemplo, en los campos de regadíos.

-También estás trabajando en una aplicación que convertía las vibraciones del tren en una nueva forma de energía.

La fuente energética se basaría en las vibraciones. Esta nueva generación de energía sería eléctrica, pero es una aplicación que aún no está avanzada. Por el momento se trata de un paso nuevo en el proyecto que quisiera desarrollar durante este año.

-Mario, tienes 15 años y has propuesto un mecanismo que puede revolucionar el sistema ferroviario mundial, ¿te has parado a pensarlo? Porque no todos los chicos de tu edad consiguen este tipo de cosas

Sí (risas). La verdad es que sí, pero solo si en un futuro el proyecto tiene mucho mucho éxito. Todavía queda mucho camino por recorrer. Ahora lo que me gustaría hacer es una maqueta funcionable para comprobar in situ su capacidad.

-¿Has recibido ofertas comerciales o alguna empresa se ha puesto en contacto contigo para conocer más en detalle tu proyecto?

No, actualmente no. Lo que sí he recibido son varios premios como el de Exporecerca Jove de Barcelona, donde me galardonaron con un premio que consistía en visitar las instalaciones de los transportes metropolitanos de Barcelona para poder sacar más ideas para mi proyecto.

-Pero este no ha sido tu único premio, también has recogido el premio TMB Educa 2016 ¿se puede afirmar que tu idea está siendo bien acogida por la comunidad científica?

Sí. La verdad es que estoy contando con una acogida muy buena. Además, con el segundo premio de la Exporecerca Jove fui a presentar mi proyecto a Brasil, a la MCTEA 2016 (Muestra de ciencia y tecnología de la Escuela de Açai) que se celebró en Abaetetuba.

Allí gané el primer premio de mi categoría y un premio internacional para presentar mi proyecto en el DOESEF (Dognata Education Science Energy Engineering Fair) que se celebró en Izmir, Turquía. Pero debido a la situación política y el tema de los atentados terroristas dicho premio se sustituyó por un accésit directo al festival Genius Olympiad de Nueva York.

-Donde contaste con un stand propio y una pantalla audiovisual, entre otros materiales, para informar a los asistentes. Cuéntanos cómo fue tu experiencia allí.

La experiencia allí fue increíble. Además, cuando presento mi proyecto suelo demostrarlo colocando un tren en el suelo, por lo que la gente se siente atraída y asisten muchas personas a mis demostraciones.

Por otra parte, las instalaciones de la universidad donde estuve fueron perfectas y, aunque fui el único español que asistió a la feria, muchos países sudamericanos y, sobre todo, asiáticos se interesaron mucho por el proyecto. También fue muy enriquecedor poder hablar con alumnos de países de todo el mundo.

-¿Crees que podrás ver tu proyecto puesto en marcha algún día?

Bueno, ahora mismo lo veo difícil porque para que se pusiera en marcha debería tener muchas ayudas y convertirse en un proyecto muy importante. Por el momento me conformaría con poder realizar una maqueta. Al menos una maqueta a escala como si fuese un tren real para ver cómo funcionaría el diseño.

Si no consiguiese hacer lo de la maqueta, otra opción sería la utilización por parte de alguna empresa de un simulador para poder observar cómo se conduciría el tren y la comodidad de los pasajeros, así como otros aspectos como su estabilidad, las vibraciones, qué velocidad podría coger, la rentabilidad...