Innovación médica y quirúrgica

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Innovación médica y quirúrgica

El cirujano plástico Pedro Cavadas. Imagen: EPA/KAI FORSTERLING (EFE)
El cirujano plástico Pedro Cavadas. Imagen: EPA/KAI FORSTERLING (EFE)

El trabajo de investigadores españoles ha convertido a nuestro país en un referente mundial en trasplantes y en la lucha contra el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y el VIH.

Dos Premios Nobel, Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) y Severo Ochoa (1905-1993), son el principal referente de los investigadores españoles. El primero, ejemplo de humildad, honestidad y excelencia, realizó asombrosos descubrimientos sobre las células del cerebro y la estructura del sistema nervioso.

Severo Ochoa, por su parte, recibió el Nobel de Medicina en 1959 por su descubrimiento de una enzima capaz de sintetizar por primera vez ácido ribonucleico in vitro, un hallazgo clave para el desciframiento del código genético. Para la posteridad, además de su trabajo científico, dejó la frase “el amor es la fundición de física y química”.

El testigo de estos dos grandes investigadores ha sido  recogido con éxito por las nuevas generaciones. Los descubrimientos del bioquímico y oncólogo Mariano Barbacid en torno a los genes que causan el cáncer y su aislamiento han propiciado grandes avances en el combate contra la enfermedad. También el trabajo de la bioquímica Margarita Salas ha supuesto un impulso para la investigación genética en todo el mundo, con múltiples aplicaciones biotecnológicas.

Dos Premios Nobel, Santiago Ramón y Cajal y Severo Ochoa, son el principal referente de los investigadores españoles

Por su parte, Pedro Cavadas, junto con su equipo del hospital La Fe de Valencia, ha alcanzado reputación internacional gracias a sus éxitos en el trasplante de extremidades. Ha llevado a cabo el primer trasplante de cara en España y el octavo en el mundo, el primer trasplante de dos piernas de la historia de la Cirugía, y el segundo de dos brazos enteros.

Referentes en medicina regenerativa

Diferentes equipos españoles han contribuido decisivamente a la investigación con células madres embrionarias, fuente de avance hacia la futura medicina regenerativa. Los pasos en este camino pueden suponer una próxima cura de enfermedades como la diabetes, el Alzheimer o el Parkinson.

En 2013 el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) consiguió un hito sin precedentes: células adultas de un organismo vivo retrocedieron en su desarrollo evolutivo hasta recuperar las características propias de las células madre embrionarias. La directora del CNIO, María Blasco, ha sido pionera en demostrar el papel de los telómeros y de la telomerasa en el cáncer y en enfermedades asociadas al envejecimiento. Blasco es un referente en la investigación contra el cáncer y junto a su equipo de investigación persiguen desarrollar nuevos tratamientos basados en quitarles la inmortalidad a las células tumorales.

España está a la vanguardia en el uso de células madre con fines terapéuticos. La terapia celular consiste en suministrar al paciente células madre de origen humano o animal para regenerar tejidos corporales dañados o tratar enfermedades como la leucemia.

Desde 2012 nuestro país cuenta con Celulife, el primer banco privado de células madre. En sus laboratorios, ubicados en el Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia, se ofrece la posibilidad de criopreservar y conservar células madre de adulto para su uso futuro en medicina regenerativa. 

En el ámbito farmacológico, España también es líder en la investigación de medicamentos contra el infarto agudo de miocardio y otras patologías cardiovasculares, así como en el tratamiento del VIH, cáncer de mama y Alzheimer

Por su parte, Pedro Alonso, uno de los investigadores más reputados del mundo en la lucha contra la malaria y actual director del programa sobre esta enfermedad de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha colaborado en el desarrollo de una vacuna eficaz contra el paludismo.

Tecnología humana para unir mente y máquina

José del R. Millán, Ander Ramos y Mateo Valero son tres científicos españoles destacados en el uso de las tecnologías al servicio de la medicina y de la ciencia.

Millán dirige a un equipo de investigadores de distintos países en el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Lausana cuyo objetivo es lograr que las personas interactúen con los robots. Entre los frutos de su trabajo destaca un software que conecta el cerebro con distintos dispositivos tecnológicos para manejarlos con el pensamiento.

Ander Ramos desarrolla en la universidad alemana de Tubinga un importante y esperanzador proyecto científico, mediante interfaces cerebro-máquina, para ayudar a recuperar la movilidad en pacientes que han sufrido un ictus. Este neurocientífico  recibió en 2014 el premio Walter Kalkhof-Rose, con el que cada dos años la Academia Alemana para las Ciencias y las Letras reconoce al mejor investigador joven con proyección de Alemania. La recepción de este galardón por parte de Ramos ha tenido una repercusión aún mayor al ser la primera vez que se concede a un ciudadano no alemán.

Por su parte, Mateo Valero dirige desde hace diez años el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), donde se encuentra MareNostrum, el ordenador más potente de España. El BSC es parte importante, junto a otros casi 150 centros de investigación de todo Europa, del proyecto Human Brain Project.

Asimismo, un grupo de científicos españoles trabajan en el desarrollo de una plataforma informática de realidad aumentada en tres dimensiones y estereoscópica para obtener un ‘mapa navegable’ del cerebro. El objetivo es desarrollar un sistema que integre todas las técnicas de neuroimagen actuales que permitiría a los cirujanos operar con la máxima precisión. Detrás del llamado Proyecto Sylvius está el departamento de neurocirugía del Hospital del Mar de Barcelona y su centro de investigación, el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas(IMIM).  

A todos los que hemos mencionado anteriormente se suman otros grandes nombres en diferentes disciplinas de investigación médica, como Jesús María Prieto Valtueña, Joan Massagué Solé, José Maria Benlloch, Premios Nacionales de Investigación 2014, que con sus trabajos han permitido que la investigación científica española esté en la primera línea a nivel internacional.