Empresas con vocación global

  • Economía competitiva

Empresas con vocación global

El comercio exterior, y más concretamente la exportación de mercancías y servicios, constituye una parte sustancial de la cifra de negocios de nuestras empresas.
El comercio exterior, y más concretamente la exportación de mercancías y servicios, constituye una parte sustancial de la cifra de negocios de nuestras empresas.

La economía española avanza en su internacionalización. El número de empresas exportadoras y sus ventas e inversiones exteriores crecen cada año y son una barrera de protección eficaz contra las turbulencias económicas. España ha diversificado su catálogo de clientes más allá de sus tradicionales compradores. Sus productos, cada vez más competitivos, son hoy muy valorados en los principales mercados del mundo.

España cuenta con un sector empresarial cada vez más internacionalizado, en proceso de expansión y muy diversificado en cuanto a los productos y servicios ofrecidos y su presencia en distintos sectores y mercados geográficos.

El comercio exterior, y más concretamente la exportación de mercancías y servicios, constituye una parte sustancial de la cifra de negocios de nuestras empresas.

España contaba a cierre de 2015 con 147.378 compañías exportadoras, 467 menos que en 2014 (147.845). A pesar de este ligero descenso reflejado por el informe 'Perfil de la Empresa Exportadora 2015’ que elabora el Instituto de Comercio Exterior (ICEX), destaca el constante aumento del número de empresas exportadoras regulares, 47.782 en 2015 frente a las 45.842 de 2014. Es el cuarto año consecutivo en que se incrementa esta cifra y se trata de un dato importante puesto que los exportadores regulares son los que más capacidad tienen para impulsar el sector exterior español. Con respecto al total de compañías exportadoras de nuestro país en 2015, su número también es significativo si se comparan a las 107.579 registradas en 2009, año de la peor recesión del PIB de la economía española.

Más empresas, mayor negocio

El incremento de las cifras facturación ha ido parejo al del número de empresas. El comportamiento de las exportaciones españolas en los últimos años ha sido extraordinario. De hecho, en 2016 batieron un nuevo récord. Así, las de mercancías crecieron un 1,2% durante los primeros nueve meses de 2016, hasta alcanzar los 188.485,2 millones de euros, máximo histórico de la serie para el acumulado en este periodo, según recoge el Informe Mensual de Comercio Exterior correspondiente al mes de septiembre de 2016 publicado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. Ello supone un nuevo máximo anual en el período enero-septiembre desde el inicio de la serie histórica en 1971. El nuevo dato de exportaciones es a su vez superior al de otras potencias económicas como Alemania (1,0%), Italia (0,5%), Francia (-1,5%), Reino Unido (-4,3%), Estados Unidos (-5,0%), China (-6,8%) y Japón (-9,2%).

Si bien, en general las exportaciones evolucionaron positivamente en todos los sectores, hay que destacar el crecimiento de las ventas al exterior en el sector del automóvil y sus componentes (8,5%),en el de alimentación, bebidas y tabaco (6,2%) y en el de los bienes de equipo (2,2).

Por áreas geográficas, las exportaciones a nuestros socios de la UE crecieron un 3,9% respecto al mismo período del año 2015. En cuanto a las exportaciones al resto de países, hay que destacar el crecimiento de las exportaciones a mercados con gran potencial como, Marruecos (15,0%), China (11,8%), Canadá (9,1%), Chile (3,3%).

El mejor indicador del avance en la internacionalización de las compañías españolas lo constituye el aumento en el número de empresas exportadoras regulares, categoría que engloba a los negocios que han exportado durante los cuatro últimos años consecutivos. En 2015 aumentaron un 4,2%, hasta sumar 47.782, frente a 39.320 que había en 2009. El 99,8% del valor exportado en 2015 fue realizado por 38.636 de estas exportadoras regulares, que vendieron al exterior 50.000 o más euros, el 26,2% del total, según refleja el Informe Mensual de Comercio Exterior del Ministerio de Economía. Este documento adelanta asimismo que entre enero y septiembre de 2016 “se contabilizaron un total de 126.747 exportadores, un 1,7% más que en el mismo periodo de 2015, de los cuales ya habían exportado 50.000 o más euros en el periodo un total de 34.733 exportadores, un 0,2% menos que en el mismo periodo de 2015, habiendo incrementado sus ventas un 1,2% hasta los 187.967,1 millones de euros”.

Diversificación

En cuanto al destino de lasventas, Francia, Alemania, Portugal, Reino Unido, Italia y Estados Unidos constituyen nuestros principales compradores. Le siguen Países Bajos, Bélgica y Marruecos. No obstante, en los últimos años España ha diversificado su catálogo de compradores y aumentado la presencia de sus productos en mercados emergentes de gran potencial de Iberoamérica, Asia, África y Oceanía. Países como China, Sudáfrica, Brasil y Australia son hoy también clientes con peso creciente.

En cuanto a los productos, los bienes industriales dominan el panorama exportador. España vende fuera de sus fronteras sobre todo automóviles y equipamiento de automoción; combustibles y lubricantes; artículos químicos y farmacéuticos; productos siderúrgicos; materias primas y semimanufacturas del plástico; productos de moda y confección; material eléctrico; hortalizas; bebidas y aceites.

Un sector estratégico

La creciente internacionalización de nuestras empresas en los últimos años y el papel del comercio exterior como parapeto o barrera de protección ante las dificultades han convertido al sector exterior en estratégico para nuestra economía.

El Plan Estratégico de Internacionalización de la Economía Española 2014-2015 elaborado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad reconoce que el año 2008 marcó un punto de inflexión en el papel jugado por el sector exterior como factor de crecimiento. Desde esa fecha ha pasado a ser el principal pilar de la actividad. En los difíciles años de 2011 y 2012 aportó 2,2 y 2,5 puntos al PIB, respectivamente, lo que ayudó a contener su caída.

El músculo exportador, conjugado con un proceso paralelo de sustitución de importaciones por el consumo de productos españoles cada vez más competitivos, permitió corregir el saldo negativo de la balanza de pagos. En 2015 España registró un superávit por cuenta corriente de 16.700 millones de euros, frente al déficit de más de 11.518,7 millones acumulado en 2012. En comparación con el dato de 2014 (10.200 millones de euros), el superávit se incrementó un 63,7%, según datos del Banco de España.

De cara al futuro, el gran reto es asegurar que esa contribución positiva del sector exterior al crecimiento económico y al saneamiento de nuestra economía deje de ser un fenómeno coyuntural y se convierta en estructural. Sus efectos más deseados, la creación de empleo y la mejora de las rentas, están entre los grandes objetivos del nuevo modelo de crecimiento de España, que toma como referencia los de los países más abiertos y de mayor renta del mundo.