Impulso a la I+D

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Impulso a la I+D

Los telescopios del Roque de Los Muchachos en La Palma. Imagen: EFE/Miguel Calero (EFE)
Los telescopios del Roque de Los Muchachos en La Palma. Imagen: EFE/Miguel Calero (EFE)

El sistema público de investigación juega un papel importantísimo en el desarrollo de la I+D+i y la innovación en España. Casi la mitad de la inversión en la materia procede de las Administraciones públicas, que han definido de forma estable una política para el fomento de actividades de investigación científica y técnica de excelencia dirigidas a incrementar la competitividad de España.

En 2013, el Gobierno de España aprobó la ‘Estrategia Española de Ciencia, Tecnología y de Innovación 2013-2020’y el ‘Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016’, cuyo objetivo es el reconocimiento y promoción del talento en I+D+i y su empleabilidad; el impulso del liderazgo empresarial en I+D+i; la promoción de la investigación científica y técnica de excelencia, y el fomento de actividades de I+D+i orientadas a los retos globales de la sociedad. Tanto la Estrategia como el Plan son parte fundamental del Programa Nacional de Reformas del Gobierno, que busca el impulso de la competitividad, el estímulo del crecimiento y la creación de empleo.

Ambos documentos marcan las principales líneas de actuación por parte del Gobierno para los próximos años en materia científica y tecnológica. La Estrategia 2013-2020 recoge los objetivos, reformas y medidas que deben abordarse en el ámbito de la I+D+i para potenciar su crecimiento e impacto. El ‘Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación’ por su parte es el instrumento mediante el cual la Administración General del Estado desarrolla los objetivos de la Estrategia y cuyas actuaciones en el marco de la Secretaría de Estado de I+D+i serán ejecutadas por las agencias de financiación recogidas en la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, particularmente por el Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y por la futura Agencia Estatal para la Investigación.

Las iniciativas aprobadas por el Ejecutivo suponen además un paso adelante en la construcción del Espacio Europeo de Investigación y de Innovación. Con la entrada en vigor de la Estrategia y el Plan un año antes que el programa europeo ‘Horizonte 2020’, los agentes del Sistema Español de I+D+i contarán con un marco adecuado para impulsar la colaboración con el resto de Europa, ya que ambos documentos se alinean con los objetivos establecidos por el documento de la UE.

Investigación pública

Al frente del sistema público de investigación se encuentra la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación (SEIDI). Este organismo es el responsable de la aplicación de las políticas de investigación científica y técnica, desarrollo e innovación aprobadas por el Gobierno. También se encarga de la dirección de las relaciones internacionales y la representación española en programas, foros y organizaciones internacionales y de la Unión Europea de su competencia.

La SEIDI está integrada en el Ministerio de Economía y Competitividad y depende de ella la Secretaría General de Ciencia, Tecnología e Innovación, que desarrolla sus funciones a través de dos órganos directivos: la Dirección General de Investigación Científica y Técnica y la Dirección General de Innovación y Competitividad. A la SEIDI le corresponde además la presidencia del Consejo de Política Científica, Tecnológica y de Innovación y del Consejo Asesor para la Ciencia y la Tecnología e Innovación.

Organismos Públicos de Investigación

Nuestro país cuenta con instituciones de investigación de carácter estatal (OPI) que, junto con las universidades, llevan a cabo la mayor parte de la producción científica española, dado que ejecutan la mayor parte de las actividades programadas en el ‘Plan Estatal de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica’.

Los Organismos Públicos de Investigación (OPI) están conformados por seis grandes centros adscritos a la SEIDI: el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT); el Instituto Geológico y Minero de España (IGME); el Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial (INTA), el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA). A ellos se han sumado en loso últimos años el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

Estos organismos se ocupan de áreas de investigación como la agrobiotecnología, biología molecular, ciencias del mar o tecnología aeroespacial, entre otras. También están al frente de investigaciones pioneras en el mundo. Un ejemplo es un horno de grandes dimensiones diseñado y puesto en marcha por el CSIC para fabricar materiales nanoestructurados multifuncionales, conocidos como 'ultra materiales'.

España está presente en los más importantes proyectos científicos internacionales como en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC). Nuestros científicos, además de diseñar y construir varios subdetectores clave en la búsqueda de nuevas partículas en el LHC, participan de forma destacada en su operación y mantenimiento, así como en la recogida, procesado y análisis de las colisiones producidas en los experimentos.

CSIC

La institución pública de investigación más importante de nuestro país es el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que es además la tercera agencia estatal de investigación de Europa. Tiene como objetivo fundamental desarrollar y promover estudios que favorezcan el progreso científico y tecnológico, para lo cual está abierta a la colaboración con entidades españolas y extranjeras. La labor del CSIC abarca desde la investigación básica a la transferencia del conocimiento al sector productivo. El motor de sus proyectos de investigación lo forman sus centros e institutos, distribuidos por todas las comunidades autónomas. El CSIC gestiona un conjunto de importantes infraestructuras y la red más completa y extensa de bibliotecas especializadas.

La agencia estatal de investigación articula su trabajo en torno a ocho grandes áreas científico-técnicas que cubren la mayor parte del conocimiento humano, desde los aspectos más básicos o fundamentales de la ciencia hasta los desarrollos tecnológicos más complejos. Estas áreas son: Humanidades y Ciencias Sociales, Biología y Biomedicina, Recursos Naturales, Ciencias Agrarias, Ciencia y Tecnologías Físicas, Ciencia y Tecnología de Materiales, Ciencia y Tecnología de Alimentos, Ciencia y Tecnologías Químicas.

El 6% del personal dedicado a la investigación y el desarrollo en España se encuentra reunido en el CSIC. Estos investigadores públicos generan aproximadamente el 20% de la producción científica española y han situado a la agencia estatal en un referente en la investigación científica y técnica en el ámbito mundial.

Tanto el CSIC como sus investigadores colaboran con otros centros en importantes proyectos internacionales, como la construcción del Espacio Europeo de Investigación (ERA). En la actualidad, esta interrelación con entidades e investigadores de terceros países son esenciales para el avance del conocimiento científico.

Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares

Además de los OPI, el sistema público de investigación español cuenta con las Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares (ICTS). Se trata de grandes instalaciones, recursos, equipamientos y servicios dedicados a la investigación y desarrollo tecnológico de vanguardia y de máxima calidad, así como a fomentar la transmisión, intercambio y preservación del conocimiento, la transferencia de tecnología y la innovación. El mapa actual está integrado por 29 ICTS que aglutinan un total de 59 infraestructuras. Estas instalaciones constituyen asimismo un elemento dinamizador de la economía de la región en la que se encuentran.

Las 29 Instalaciones Científicas y Técnicas Singulares se han encuadrado desde un punto de vista operativo en ocho ámbitos:

Astronomía y Astrofísica: Gran Telescopio Canarias, Observatorios Canarios, Observatorio Astronómico de Calar Alto, Radiotelescopio IRAM 30M, Centro Astronómico de Yebes, Observatorio Astrofísico de Javalambre, y Laboratorio Subterráneo de Canfranc.

Ciencias del Mar, de la Vida y de la Tierra: Plataforma Oceánica de Canarias, Sistema de Observación Costero de Les Illes Balears, Flota Oceanográfica Española, Bases Antárticas Españolas, Reserva Biológica de Doñana, Plataformas Aéreas de Investigación.

Tecnologías de la Información y Comunicaciones: Red Española de Supercomputación Ampliada (liderada por el BSC-Centro Nacional de Supercomputación) y RedIris.

Ciencias de la Salud y Biotecnología: Infraestructuras Integrada de Producción y Caracterización de Nanomateriales, Biomateriales y Sistemas en Biomedicina; Infraestructura Integrada de Tecnologías Ómicas; Red de Laboratorios de Alta Seguridad Biológica; Infraestructura Integrada de Imagen Biomédica; Laboratorio de Resonancia Magnética Nuclear.

Energía: Plataforma Solar de Almería y Laboratorio Nacional de Fusión.

Ingeniería: Infraestructura Integrada de Experimentación Marítima.

Materiales: Sincrotrón ALBA, Red de Salas Blancas de Micro y Nanofabricación, Infraestructura Integrada de Microscopía Electrónica de Materiales, Centro de Láseres Pulsados Ultraintensos, Centro Nacional de Aceleradores.

Ciencias Socioeconómicas y Humanidades: Centro Nacional de la Evolución Humana.

Una de estas ICTS es la Reserva Biológica de Doñana, cuyas modernas infraestructuras de comunicaciones y equipamientos científicos ayudan a desarrollar estudios en biodiversidad. La reserva situada en el sureste de la Península Ibérica dentro del Parque Nacional de Doñana, fue creada en 1964 por el CSIC. Está gestionada por la Estación Biológica de Doñana (EBD).

Por sus características y situación geográfica, como puente entre Europa y el Norte de África, Doñana ofrece una base inmejorable para el estudio de la biodiversidad, ya que en esta zona se solapan las áreas de distribución de especies europeas, ibéricas y africanas. Este espacio protegido incluye además cuatro grandes ecosistemas: playa, dunas, matorral y marisma; y posee numerosas especies endémicas y especies amenazadas. La reserva, abierta tanto a investigadores de los sectores público como de centros privados, es también una plataforma ideal para la experimentación en campo y el intercambio de experiencias asociadas al impacto ambiental del cambio climático.

Destaca, igualmente, el horno para la fabricación de materiales nanoestructurados multifuncionales, conocidos como ‘ultra materiales’, construido e inaugurado por el CSIC en 2013 en la localidad asturiana de Llanera. Esta infraestructura, pionera en el mundo, permitirá, entre otras muchas aplicaciones, fabricar componentes destinados entre otras, a aplicaciones en la industria aeroespacial, el sector de la automoción, la electrónica y defensa.

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