Automóvil, motor económico

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Automóvil, motor económico

Cadena de montaje de una empresa automovilística. Imagen: EFE/Javier Cebollada (EFE)
Cadena de montaje de una empresa automovilística. Imagen: EFE/Javier Cebollada (EFE)

El sector del automóvil es uno de los grandes motores de la economía española y genera el 10% del Producto Interior Bruto (PIB). España es el segundo fabricante de coches de Europa sólo por detrás de Alemania, y el 9 del mundo, además del primero de Europa en vehículos industriales. Aspira a elevar su producción hasta los tres millones de unidades al año con las últimas inversiones realizadas y las que están comprometidas.

España es el único país que alberga en su territorio plantas de producción de la práctica totalidad de multinacionales del sector. A ese éxito contribuye que nuestro país permite una fabricación muy competitiva. Además, cuenta con un sector de componentes muy potente y flexible, que proporciona un elevado valor añadido al trabajo que realizan las multinacionales. En este campo es el sexto a nivel mundial en términos de ingresos y el tercero de Europa, con empresas líderes mundiales en sus sectores, entre las que destacan Gestamp, líder mundial en el diseño y fabricación de carrocerías, chasis y mecanismos, con un elevado componente en I+d; Grupo Antolín, líder mundial en revestimientos de techo, o Ficosa, Canini y Cie Automotive, líderes en sus respectivos subsectores.

Seat, Nissan, Grupo PSA (Citröen y Peugeot), Volkswagen, Mercedes-Benz, Renault, IVECO, General Motors, Opel y Ford, cuentan con factorías en España y 9 de estos grupos han realizado importantes apuestas recientes en nuestro país, al establecer nuevas plantas, con un elevado nivel de inversión: más de dos millones de unidades cada año, según los datos publicados por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones.

La apuesta de la Administración española ha sido también importante y constante, como demuestran los 34 centros tecnológicos dedicados a este sector y sus programas de formación

Fuente de empleo

El sector del automóvil da empleo directo a 300.000 personas e indirecto a 2.000.000 y es la principal industria exportadora de España, con el 17% del total.

Algunas de estas empresas llevan muchos años en nuestro suelo. Es el caso de Renault, que fabrica coches en Valladolid desde hace más de 60 años. La actual factoría da empleo a casi 3.000 personas que producen alrededor de 84.000 vehículos al año, de los que más del 85% se exportan. La mayoría de ellos van a parar a los países socios de la Unión Europea (UE).

En Vigo está otra de las fábricas más veteranas y productivas: la planta del grupo PSA Peugeot Citroën, que lleva más de 50 años en España. Es una de las más importantes de la compañía en todo el mundo y emplea a unas 6.700 personas,cuya labor permite a la firma francesa sacar al mercado 296.500 coches al año. En los alrededores de esta fábrica se asientan más de cien empresas auxiliares, proveedoras de componentes para los vehículos.

La firma alemana Opel eligió Zaragoza para asentarse hace más de treinta años. Desde entonces, la planta de General Motors, a la que pertenece, ha recibido inversiones por más de 4.000 millones de euros. La fábrica suma alrededor de 5.700 trabajadores y ha construido más de 11 millones de vehículos desde su inauguración en 1982.

Retos y ayudas

El sector ha resistido mejor que otros la crisis europea y, lejos de estancarse, se plantea ahora asumir nuevos retos. Uno de los principales es avanzar en la implantación de nuevas fórmulas de producción que le permitan ganar nuevas cuotas de competitividad.

Para ello, la industria de automoción cuenta con el apoyo de la Administración Pública, que ha demostrado en la última etapa de dificultades su apuesta por el sector mediante el diseño de planes específicos de ayuda para impulsar la compra de vehículos y renovar el parque automovilístico.

En total, los seis planes PIVE puestos en marcha por el Gobierno han supuesto una inversión de 715 millones de euros y han demostrado el carácter estratégico que esta actividad tiene dentro de la industria española. Las empresas han recogido el guante y respondido a las iniciativas gubernamentales con incentivos adicionales a los sucesivos planes públicos.

La apuesta por el coche eléctrico

El coche eléctrico constituye otra gran apuesta de nuestra industria. Estos vehículos están llamados a formar parte de la movilidad sostenible en las ciudades por su eficiencia energética y porque permiten reducir la dependencia de los hidrocarburos y las emisiones de CO2 y de otros gases contaminantes, así como la contaminación acústica.

La industria se ha puesto manos a la obra. España cuenta con plantas de los principales fabricantes automovilísticos en las que se producen algunos de los modelos punteros de coche eléctrico. Nissan, Renault, Peugeot, Citroën y Mercedes se sitúan a la cabeza de este mercado.

El Ministerio de Industria, Turismo y Energía dejó constancia de su determinación de promover el coche eléctrico mediante la Estrategia Integral para el Impulso del Vehículo Eléctrico 2010-2014 y el programa de incentivos económicos para su adquisición MOVELE 2014, dotado con 10 millones de euros. Para el comprador se traducen en ayudas directas cuya cuantía varía en función del tipo de vehículo y sus características, pudiendo llegar a los 6.500 euros por adquisición.

La estrategia está dando frutos. Según la industria automovilística, en septiembre de 2014 las matriculaciones de coches 100% eléctricos, enchufables a un punto de recarga, aumentaron casi un 74% interanual. Y las previsiones a futuro son optimistas: Si en 2013 se comercializaban en España dos modelos de vehículos híbridos enchufables, en 2014 aparecieron cinco más y en 2015 otros cinco llegarán al mercado.

Nuestro país cuenta con una red de 761 puntos de recarga de coches eléctricos de uso público y la implantación de sistemas de recarga está en aumento. El coste de las recargas es muy inferior al de un vehículo tradicional. Si se realiza en horario nocturno, puede suponer en torno a 1,5€/100km, frente a los 8,45€/100km que cuesta un vehículo de combustión tradicional.

Además del menor coste energético, hay otros beneficios que incrementan el atractivo del coche eléctrico. Por ejemplo, ciudades como Madrid y Barcelona permiten a los residentes usuarios de coches eléctricos aparcar gratis en zonas azules, de pago para el resto de conductores.

Los coches eléctricos –híbridos o puros- constituyen todavía en torno al 2% de las ventas totales de vehículos. De ahí que su potencial de expansión y, por consiguiente, las oportunidades de negocio que ofrece este mercado, sean enormes.