I+D española de vanguardia para la medicina del futuro

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I+D española de vanguardia para la medicina del futuro

Empresas españolas como Life Length, Plebiotic, Geniova, Alphasip o Tecnalia, se posicionan con éxito en el campo de la I+D sanitaria y la genética.
Empresas españolas como Life Length, Plebiotic, Geniova, Alphasip o Tecnalia, se posicionan con éxito en el campo de la I+D sanitaria y la genética.

Cada vez más firmas españolas son reconocidas internacionalmente en el campo de la I+D sanitaria, un sector con un enorme potencial de crecimiento, que está logrando avances hasta hace bien poco insospechados, y que viene a responder a las necesidades y demandas de la sociedad contemporánea.

Una de ellas es Life Length, una joven empresa de biotecnología fundada en 2010, cuya actividad se centra en la medición de telómeros -los extremos de los cromosomas-, que tienen un papel fundamental en evitar la acumulación de daño y el envejecimiento de las células y del organismo. La compañía pone a disposición de empresas farmacéuticas, hospitales y laboratorios una técnica denominada TAT (Telomere Analysis Technology) desarrollada por una española, la doctora María Blasco, en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), con el que tiene un acuerdo de cesión del derecho de explotación de la técnica.

Life Length es la primera empresa del mundo capaz de ofrecer servicios de medida de longitud telomérica como indicadores de la edad biológica y del estado de salud del organismo. El proceso de envejecimiento y sus enfermedades asociadas se desarrolla a velocidad diferente en cada individuo, y de ahí que la edad cronológica no siempre lleve aparejado el mismo grado de envejecimiento.

Life Length es la primera empresa del mundo capaz de ofrecer servicios de medida de longitud telomérica como indicadores de la edad biológica y del estado de salud del organismo.

“En España tenemos investigación básica robusta y de calidad”, afirma Stwephen J. Matlin, CEO de Life Length. “Estamos en los primeros puestos en cuanto a publicaciones de alto impacto”, resalta.

Matlin está convencido de que “la ciencia debería usarse como motor para potenciar los negocios, y a su vez, los negocios deberían impulsar la ciencia. Si queremos que la investigación básica, tenga una aplicación clínica, no queda más remedio que impulsar esta relación”. El responsable de la biotecnológica española cree que es preciso “cambiar la visión del sistema sanitario, apostando por el diagnóstico precoz y la medicina preventiva para, a partir de ahí, desarrollar medicina personalizada, que no es futuro sino presente; no podemos quedarnos atrás, porque no solo beneficia al paciente sino que es coste-efectiva”.

Identificación de biomarcadores en enfermedades graves

Oryzon es una empresa del sector biofarmacéutico, líder internacional en el área de epigenética, la disciplina que estudia la interacción entre genes y ambiente que se produce en los organismos vivos. La empresa desarrolla fármacos experimentales en el área de oncología y de las enfermedades neurodegenerativas, y sus programas más avanzados están en Fase Clínica para el tratamiento de cánceres hematológicos.

Se creó en el año 2000 dentro de la Universidad de Barcelona y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con la misión de identificar biomarcadores genéticos y proteicos con utilidad médica en enfermedades graves. Esta identificación se realiza mediante una potente plataforma tecnológica basada en la genómica (estudio de los genomas), la proteómica (estudio de las proteínas) y la bioinformática (aplicación de la tecnología computacional al análisis biológico).

La compañía despegó gracias a la incorporación del fondo de capital riesgo NAJETI al accionariado y se consolidó con la entrada de otros accionistas como el fondo Corsabe, Laboratorios Ferrer, Laboratorios Ordesa y varias plataformas de inversión privadas. En octubre del año pasado, Oryzon abrió una sede en Cambridge (Massachusetts), capital de la epigenética en EE.UU., para impulsar su desarrollo al otro lado del Atlántico y fomentar la actividad en este campo puntero de la biotecnología, en el que ya es líder en Europa.

Oryzon lidera el proyecto Eurostarts para la investigación de terapias para la leucemia, y es socio en Mind, que investiga el desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías para el tratamiento del Alzheimer y otras demencias relacionadas. Desarrolla medicamentos innovadores para la enfermedad de Huntington como parte de Dendria, y participa en cinco proyectos cofinanciados por el Ministerio de Economía y Competitividad sobre nuevas terapias para el Parkinson, desarrollos farmacéuticos para cánceres hematológicos o para el tratamiento de enfermedades raras neurometabólicas.

Oryzon lidera el proyecto Eurostarts para la investigación de terapias para la leucemia

Para el Director Financiero y de Operaciones de la empresa, Enric Rello, “España ha sabido sustituir la investigación tradicional que venía desarrollando la industria farmacéutica por un nuevo enfoque innovador en genética y biotecnología”. Rello se muestra convencido de que “un nuevo tejido empresarial emergente está siendo liderado por compañías biotecnológicas con proyectos de máximo nivel internacional”.

Para el directivo de Oryzon, “ciencia y negocio deben ser considerados indisolubles: la primera requiere de financiación y los negocios requieren de ciencia, de modo que sin financiación no hay proyectos innovadores, y sin proyectos innovadores no existen los negocios”. A este respecto, avanza que “el futuro de la tecnología de vanguardia se abre paso como nueva revolución industrial, y en el campo sanitario veremos el fin de enfermedades que hasta la fecha han sido irreversibles, especialmente en oncología y enfermedades neurodegenerativas”.

Diseño más rápido y seguro de nuevos fármacos

Por su parte, Plebiotic es una pequeña startup (nueva compañía innovadora basada en la tecnología) fundada en 2009 que ha desarrollado un simulador de dinámica molecular en colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Aplicando la supercomputación a la simulación de cómo interacciona un fármaco con un organismo, posibilita que los laboratorios acorten el tiempo invertido en lanzar un nuevo producto al mercado.

La compañía ha logrado completar con éxito un proyecto científico basado en técnicas de dinámica molecular por ordenador que ha dado como resultado la combinación de distintos compuestos para inhibir la proteína Na K ATPasa, un objetivo en la lucha contra el cáncer.

Desde comienzos del siglo XXI, las grandes firmas farmacéuticas han incorporado la informática a los procesos de diseño de nuevos fármacos, pero los resultados no siempre eran exitosos, y era necesario probarlos hasta demostrar su completa fiabilidad. El avance logrado por esta firma española supone que se pueden diseñar fármacos en tiempos récord, con el consiguiente ahorro en tiempo y dinero.

Álvaro López-Medrano, CEO de Plebiotic, se muestra convencido de que “vivimos unos momentos realmente emocionantes en algunas ramas de las aplicaciones médicas, especialmente en todas aquellas relacionadas con la neurociencia”. En su opinión, España cuenta con “centros punteros a escala mundial” como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) o el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). “La principal fortaleza de nuestra investigación sanitaria –precisa- es la altísima formación de sus integrantes”, afirma.

Para Medrano la ciencia básica “no tiene por qué ir acompañada de negocio, en cambio la ciencia aplicada sí debe ir necesariamente acompañada de una visión empresarial. En Estados Unidos esto es así, todos los Departamentos Universitarios están en continuo contacto con la industria y son subvencionados por ésta”. 

Para Miguel Roncalés, Consejero Delegado de AlphaSIP, nos encontramos ante una “auténtica explosión de aplicaciones médicas

Farmacéutica global con sede en Barcelona

Encuadrada igualmente en el sector farmacéutico, Almirall es una compañía global con sede en Barcelona. La firma cubre toda la cadena de valor del medicamento y ofrece una cartera diversificada de productos de marca, tanto procedentes de la I+D propia como de licencias.

Su catálogo se comercializa a través de 14 filiales, con capacidades comerciales en 22 países en Europa, EE.UU. y México, y mediante acuerdos con socios estratégicos llega a 70 países de los cinco continentes. Fundada en 1943, cotiza en la bolsa española, y en 2014 generó ingresos por valor de 1.407 millones de euros, con una nómina de más de 3.000 empleados, de los que 1.300 trabajan fuera de España. Es la primera farmacéutica española por inversión en I+D, una actividad que ocupa a alrededor de un 15% de su plantilla.

En 2013 sus ventas internacionales aumentaron un 8%, hasta representar más del 62% del negocio total de la compañía. Su proceso de globalización es una de sus prioridades estratégicas, y se espera que en 2014 haya superado el 70%. La compañía ha consolidado la presencia de sus fármacos a escala global en mercados clave como Estados Unidos, Japón o Corea del Sur.

En 2013, la adquisición de la compañía estadounidense Aqua Pharmaceuticals, especializada en dermatología, supuso el acceso al considerado como el mayor mercado farmacéutico mundial.

La compañía cubre “todas las fases de I+D para crear medicamentos valiosos gracias a un equipo multidisciplinar que se distingue por obtener el máximo rendimiento y eficiencia en los dos centros de I+D, situados en Alemania y España”.

Almirall apuesta por promover colaboraciones y acuerdos internacionales con otras compañías y agentes de referencia en el sector para crear sinergias, al tiempo que “la experiencia en registros y una intensa política de propiedad intelectual nos permite recuperar la inversión, reinvertir en investigación y perseguir el reto de conseguir medicamentos innovadores”.

Chips de diagnóstico

En un estadio anterior de la práctica médica como es el diagnóstico se posiciona AlphaSIP, una empresa de bionanotecnología fundada en 2008 y centrada en el diseño, desarrollo, producción y comercialización de chips de diagnóstico. Sus productos facilitan la detección de biomarcadores y otras sustancias, lo que proporciona no solamente ventajas en cuanto a un mejor servicio sanitario, sino también en cuanto a la seguridad en la carretera, ya que permiten la detección de drogas.

En el sector de la salud, la empresa opera fundamentalmente en las áreas de hematología/hemostasia y en la de enfermedades cardiovasculares, que han crecido exponencialmente en la última década. En cuanto al área de seguridad, AlphaSIP ha desarrollado un dispositivo portátil de detección de drogas, utilizado en controles de carretera.

Geniova se ha lanzado al mercado con un sistema exclusivo para el alineamiento de la dentadura, denominado The Magic Alligner

La empresa ha apostado por reemplazar los chips basados en superficies metálicas, como el silicio, por otros basados en germanio, nanotubos de carbono o grafeno, que puedan ser impresos en papel o cartón de forma sencilla y a bajo coste.

Para Miguel Roncalés, Consejero Delegado de AlphaSIP, nos encontramos ante una “auténtica explosión de aplicaciones médicas. Es un nuevo modelo en la medicina y muchas empresas empiezan a ver su potencial comercial”. El futuro de este sector de la nueva medicina es, a su juicio, “prometedor”.

En opinión de Roncalés, para que el negocio de la ciencia pueda existir y la ciencia sea negocio es fundamental disponer de “capital e inteligencia”. “Si emprender es complicado, lo es mucho más en el ámbito de la ciencia. Afortunadamente, el apoyo del Ministerio de Economía y el Ministerio de Industria a convocatorias como Catrene, Eniac o Ecsel nos permite competir frente a otros países”, matiza Roncalés.

Para el CEO de AlphaSip, la gran fortaleza de la investigación española es su eficacia y competitividad: “con pocos recursos somos capaces de obtener buenos resultados”, sentencia.

Impresión 3D para el alineamiento de la dentadura

También dentro del campo de la medicina, pero especializada en la odontología, se ha posicionado una recientísima startup 100% española: Geniova Technologies. Nació en octubre de 2014 en Madrid, con un capital social de un millón de euros y vocación de convertirse en líder en el diseño, producción y distribución de tratamientos y productos para la industria dental.

Geniova se ha lanzado al mercado con un sistema exclusivo para el alineamiento de la dentadura, denominado The Magic Alligner, que mejora sustancialmente los tratamientos tradicionales gracias a la utilización de impresoras 3D, capaces de fabricar objetos tridimensionales. Combina arcos de níquel titanio con dispositivos que hacen la función de un bracket, y logra reducir en más de un 20% el tiempo de uso, con la ventaja añadida de que el paciente puede, respetando unas condiciones mínimas de uso, ponerse y quitarse el aparato a voluntad. Con diseño más estético y versátil, está fabricado en un material que evita cualquier posible alergia.

Santiago Jimenez, técnico, investigador y docente especialista en ortodoncia dental –además de uno de los accionistas de Geniova- es el autor de una patente europea que actualmente está en proceso de extender su registro a otros 140 países. La compañía española acaba de firmar un acuerdo con Bay Materials, laboratorio líder en los EE.UU. en la investigación de nuevos materiales dentales, para el desarrollo de un nuevo material biocompatible para su Magic Alligner.

Antonio Baselga, CEO de la compañía, destaca la clara vocación de expansión internacional de la compañía: “en España hemos iniciado la comercialización del producto en abril de este año, pero disponemos ya de un acuerdo de licencia para Australia, y estamos en negociaciones para conseguirlo en Italia y Portugal”. La firma se ha propuesto como uno de sus objetivos convertirse “en una multinacional española de referencia en el sector dental, siguiendo un modelo de negocio basado en las oportunidades que ofrece el desarrollo de tecnología de impresión 3D”.

Robot quirúrgico con visión 3D

En el campo de las aplicaciones médicas destaca la labor del centro de investigación Tecnalia, el primero en España en desarrollar un robot quirúrgico con visión 3D y sensaciones táctiles. La Universidad de Córdoba adjudicó el proyecto al centro vasco de investigación aplicada que, junto con el grupo de Robótica Médica de la Universidad de Málaga e ingenieros de la Universidad de Córdoba, se ha encargado de su desarrollo técnico.

Bajo la premisa de desarrollar tecnología más simple y con mejor coste-efectividad para los sistemas sanitarios, el proyecto permite utilizar material fungible convencional de cirugía laparoscópica, una ventaja que redunda en la reducción costes y mantenimiento. Tampoco serán necesarios quirófanos adaptados ni grandes espacios: la configuración simple y flexible del robot permitirá su utilización en los quirófanos convencionales. El robot dispone de tres brazos que pueden operar tanto de forma coordinada como de forma individual, adaptándose a las necesidades de cada intervención. La estructura metálica que los soporta es poco voluminosa, inalámbrica y fácil de mover, esencial en caso de que la intervención se reconvierta a cirugía abierta.

La industria farmacéutica invirtió 927 millones de euros en I+D en 2013

Otra de sus principales novedades es que permitirá al cirujano operar sentado frente a una pantalla con visión 3D, empleando simplemente unas gafas, y no dentro de una consola, como ocurre actualmente. La visión del campo quirúrgico será similar a la que se tiene en la cirugía abierta convencional, los mandos emularán la instrumentación de laparoscopia -lo cual facilitará su aprendizaje-, y el robot estará dotado de un sistema que emulará sensaciones táctiles en los mandos.

Alianzas, el futuro del sector

El éxito internacional de estas empresas se apoya, en gran medida, en la apuesta decidida por la investigación y el desarrollo (I+D). En este sentido, según los expertos, las alianzas y la colaboración público-privada son el futuro de la I+D.

Según el último informe BD Metrics de la Plataforma Tecnológica Española Medicamentos Innovadores la industria farmacéutica invirtió 927 millones de euros en I+D en 2013. La principal partida del gasto (457 millones) fue la dedicada a ensayos clínicos y se invirtieron más de 121 millones de euros en investigación básica. El 41% del gasto total en I+D se destinó a contratos de investigación con hospitales, universidades y centros públicos, es decir, colaboraciones externas, una práctica de investigación que ha cobrado mayor importancia en los últimos años.

Un ejemplo de esta colaboración es el proyecto BEST, en el que participan 43 farmacéuticas y 53 hospitales públicos y privados y otros tantos grupos de investigación. Gracias a esta iniciativa para la investigación y desarrollo de nuevos fármacos se han realizado hasta la fecha 2.241 ensayos clínicos (1.228 finalizados) en 754 centros sanitarios.

Las empresas manufactureras del sector de alta y media-alta tecnología generaron un volumen de negocio por valor de 150.238 millones de euros en el año 2013

Inversión en I+D

El gasto interno en España en I+D ascendió a 13.012 millones de euros en 2013, lo que representó el 1,24% del PIB, con más de 203.000 personas dedicadas a la I+D, según datos del Instituto Nacional de Estadística. El gasto en actividades de I+D relacionadas con la Biotecnología alcanzó los 1.430 millones de euros en el mismo año, un 11% del total en actividades de investigación y desarrollo.

Por ramas de actividad destacaron la de Servicios de I+D (con un 51% del total del gasto) y Farmacia (con un 15%). Entre las áreas de aplicación final de los productos obtenidos mediante la utilización de biotecnologías, destacaron la Salud humanay la Alimentación, con un 52,8% y 33,3%, respectivamente.

Las empresas manufactureras del sector de alta y media-alta tecnología generaron un volumen de negocio por valor de 150.238 millones de euros en el año 2013, un 0,7% superior a la del año anterior, lo que generó un valor añadido de 33.303 millones de euros. En este sector, destacó especialmente la fabricación de productos farmacéuticos, que alcanzó una cifra de negocios superior a los 14.119 millones de euros, lo que supuso el 58,5% del total que generó el sector manufacturero de tecnología alta.