Sus tres quesos son Sancho (queso tradicional), Miramamolín (queso ecológico) y Roldán (queso ahumado). Aspace Navarra

Aspace tiene como objetivo ayudar a mejorar la vida y fomentar la integración de las personas afectadas con parálisis cerebral. Foto: Aspace Navarra

En la actualidad trabajan en la quesería de Roncesvalles 10 personas. Aspace Navarra

Queso Roncesvalles, “un queso con sabor social”

La Asociación de Parálisis Cerebral de Navarra, Aspace, tiene en marcha una quesería artesanal en la localidad de Roncesvalles donde trabajan personas con discapacidad, fomentando así su integración social y laboral y facilitándoles el acceso a un trabajo digno en las zonas rurales.
05/07/2018

Sabor social. Ese es el lema que la Asociación de Parálisis Cerebral de Navarra, Aspace, ha elegido para llevar a cabo la campaña de 2018 en relación a su Queso Roncesvalles. Un eslogan que reafirma los dos objetivos que desean conseguir a través de esta iniciativa: acercar el trabajo a las personas con discapacidad que viven en medios rurales fomentando su inclusión social y laboral, y realizar un producto de calidad.

Sus quesos están elaborados con leche cruda de oveja de raza latxa y de manera artesanal, siguiendo métodos y técnicas totalmente ancestrales. Sin embargo, su ingrediente secreto no son sus materias primas o su cuidado proceso de manufactura, sino quiénes los hacen: personas afectadas por parálisis cerebral.

La quesería de Roncesvalles-Orreaga, en el Pirineo Navarro, era una cooperativa que se quedó sin gestión en 2009. Aspace Navarra puso sus ojos sobre ella y vio la oportunidad de crear un proyecto solidario. La producción, comercialización y crecimiento de los puestos de trabajo han ido variando durante los 7 años que llevan al frente. En la actualidad trabajan en dicha instalación 10 personas de las cuales 7 son trabajadores con una media del 56% de grado de discapacidad, que son apoyados por otros compañeros para poder asistir a ferias y degustaciones.

“Queríamos elaborar un queso de calidad, artesanal y que diera a la quesería un valor diferenciado”, afirma Rafael Olleta, director general de Aspace Navarra. “Pensamos que debíamos tener un plan de formación y mejora de la calidad y métodos nuevos de procesos”.

Quesos de leyenda

A través del INTIA, en 2015 Aspace Navarra conoció la excelente labor de formación que impartía José Luis Martin, Director del Campeonato Gourmet “Mejores Quesos de España” y Coordinador de la sección Quesos y Derivados Lácteos de la Guía Repsol de los Mejores Alimentos, así que decidió invitarle a que visitara y conociera la quesería.

Mediante sus directrices se ajustaron diversos parámetros de fabricación y nuevos métodos de trabajo que les hicieron conseguir un mejor rendimiento y una mejor calidad organoléptica. Además, comenzaron el diseño de nuevos productos como quesos más mantecosos, quesos de corteza enmohecida al estilo francés…

Sus trabajadores desarrollan un queso de leche de oveja alimentada con pastos de este mágico enclave, inicio del Camino de Santiago y al lado de la Colegiata de Roncesvalles, lugar de culto, gran tradición y cuna de numerosos mitos.

Por ello, sus variantes gastronómicas están recogidas en la serie “Las leyendas del Camino” y  toman el nombre y la imagen de tres personajes históricos de Navarra: Rey Sancho el Fuerte (el  queso convencional), el comandante Roldán (el queso ahumado) y el califa Miramamolín (el queso ecológico).

Discapacidad y excelencia

Conjuntamente, este año se ha creado una línea de queso recubierta de plantas aromáticas: la Virgen de Orreaga, última incorporación a la línea de quesos de Aspace Navarra en homenaje a la patrona de la Colegiata de Roncesvalles.

Todos sus quesos tienen el Sello Reyno Gourmet y el Sello Alimentos Artesanos de Navarra, así como el Sello Ecológico en el queso elaborado con leche de origen ecológico.

“El trabajo que se realiza diariamente es artesanal y de calidad, buscando siempre un valor diferenciado. Esto lleva a que en 2018 se estime una producción de unos 12.000 kilos, de los cuales 3.000 kilos serán producto ecológico”.

Ahora su objetivo es promocionar sus quesos en ferias nacionales como la Alimentaria de Barcelona y el Salón de Gourmets de Madrid, junto con una definida estrategia en las redes sociales. “Queremos que este proceso llegue al máximo posible de personas y demostrar que la discapacidad no exime de excelencia”, resalta Olleta.

Un trastorno psicomotor

Para los enfermos de parálisis cerebral de la merindad de Sangüesa, esta quesería les ha cambiado la vida. Aspace Navarra les ha ofrecido la oportunidad de trabajar cerca de casa y contar con una seguridad económica en una zona con muy poco tejido industrial y donde estas personas tienen especial dificultad para encontrar un puesto de empleo acorde a sus capacidades.

A pesar de que una de cada 500 personas sufre parálisis cerebral en España, ésta sigue siendo una discapacidad bastante desconocida por la sociedad en general. Aunque Rafael reconoce que “en los últimos años es cierto que se ha dado mucha más visibilidad a la discapacidad en general, y en concreto a la parálisis cerebral, pero sobre todo por el esfuerzo y constancia de las diferentes entidades dedicadas a integrar a estas personas”.

La parálisis cerebral es un grupo de trastornos del desarrollo psicomotor, permanente y no progresivo. Está causada por una lesión en el cerebro producida durante la gestación, el parto o durante los tres primeros años de vida. A menudo, sus desórdenes psicomotrices están acompañados de problemas sensitivos, cognitivos, de comunicación y percepción, y en algunas ocasiones incluso de perturbaciones del comportamiento.

El grado en el que esta discapacidad afecta a cada persona es diferente y viene determinado por el momento concreto en que se produce el daño. Por este motivo se pueden encontrar  personas que desarrollan una vida totalmente normal, con una parálisis cerebral que resulta apenas perceptible, y otras que necesitan un cuidado y atención constante para realizar las tareas más básicas de su vida diaria.

Itinerario de vida

Contar con un trabajo ayuda profundamente a estas personas a mejorar la imagen que tienen de sí mismas, reafirmándoles socialmente. Del mismo modo, aumenta la calidad de sus interacciones sociales y les ayuda a satisfacer sus necesidades básicas (alimentación, ropa y vivienda), así como a colmar otros menesteres que sin ser tan vitales enriquecen al individuo (ocio, cultura o actividades deportivas).

“Las personas con parálisis cerebral se encuentran muchas barreras en su día a día. No nos referimos simplemente a barreras arquitectónicas, que las hay y considerables, sino que vamos más allá: barreras de integración a la sociedad, barreras de empleabilidad, educación, ocio y tiempo libre, acceso a una vivienda o accesibilidad de edificios”, explica Rafael Olleta.

Para paliar dichas barreras se creó en 1971 Aspace Navarra de la mano de varios padres y madres que quisieron buscar oportunidades para sus hijos afectados con parálisis cerebral y/o alteraciones afines.

La organización ha desarrollado “un itinerario de vida” con el fin de lograr la máxima integración social de las personas con discapacidad por medio de diversos programas y servicios personalizados, adecuados a sus diferentes edades y necesidades.

En el año 2003 crearon las dos Fundaciones: la Fundación Aspace Navarra Residencial y la Fundación Aspace Navarra para el Empleo que desarrolla un plan de inserción laboral desde el Centro Ocupacional Uxane y el Centro Especial de Empleo, de donde depende la quesería de Roncesvalles-Orreaga. Hoy en día ayudan a mejorar su vida cotidiana a más de 500 personas y brindan empleo a 270 personas con discapacidad en Navarra.