Asistentes a la tradicional noche de las hogueras de San Juan, en la playa de La Zurriola de San Sebastián, celebrando en torno al fuego la llegada del verano. EFE/Javier Etxezarreta.

Tradicional hoguera realizada como cada año para conmemorar la noche de San Juan y el solsticio de verano, en la zona de la playa del barrio marítimo de Torredembarra en Tarragona. EFE/Jaume Sellart

San Juan, noche de magia, fiesta y tradición en España

Fuego, agua, fiesta, tradición, diversión. Una noche mágica para dar la bienvenida al solsticio de verano que se celebra, de norte a sur, en todas las localidades españolas.
22/06/2018

De norte a sur, las hogueras iluminan la medianoche española del 23 al 24 de junio para celebrar el nacimiento de San Juan Bautista. Aunque la efeméride se relaciona desde hace siglos con el cristianismo, su origen es pagano. La historia recuerda que los fuegos se encendían originalmente con la finalidad de dar fuerza al sol cuando con la llegada del solsticio de verano, el 21 de junio, los días comienzan a ser más cortos. Siguiendo con su costumbre de asimilar tradiciones paganas, la iglesia católica aprovechó la cercanía de esta fecha con la natividad del Bautista para convertirla en suya.

La festividad de la Noche de San Juan se ha mantenido en España hasta nuestros días. En algún caso convertida en un evento popular y carente de cualquier significado religioso o mágico como en su origen pagano. Sin embargo, también se han conservado tradiciones centenarias de gran riqueza etnográfica y declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Fuego para alejar los malos espíritus

Las hogueras ancestrales del solsticio de verano tenían un carácter mágico. Se encendían con el anhelo de espantar a los malos espíritus y dejar atrás todo lo negativo ocurrido durante el año. Una de las maneras simbólicas de alcanzar este objetivo es la quema de objetos viejos, inservibles, o de figuras representativas de personas o sucesos.

Fiestas del Fuego de los Pirineos

En 2015, la Unesco otorgó la distinción de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad a las fiestas dedicadas al solsticio de verano que se celebran desde tiempos inmemoriales en 63 pueblos de los Pirineos repartidos entre Francia (34), España (26) y Andorra (3). En la noche del 23 de junio, los vecinos encienden una hoguera en el punto más alto de su localidad y prenden en ella grandes antorchas, las "fallas". Con ellas bajan hacia sus casas y durante el trayecto van trazando formas en el aire con el fuego, bailan o encienden hogueras. Cada pueblo tiene su tradición, al igual que distintas simbologías: purificación, paso a la vida adulta…

Hogueras de San Juan de Alicante (Comunidad Valenciana)

La ciudad de Alicante da la bienvenida al verano con una fiesta cuyo origen se remonta a la costumbre de calcinar objetos inservibles en el solsticio de verano con un fin purificador. Hoy, este rito se ha convertido en un gran evento que se extiende desde el 20 de junio y hasta el día 29. La ciudad se llena de grandes esculturas de cartón piedra y madera (hogueras) de temática satírica, castillos de fuegos artificiales y mascletás. La noche del 24 de junio tiene lugar el acto central del festejo, la ‘Cremà’ (la quema de las hogueras). La espectacularidad de esta celebración ha sido merecedora de la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional.

‘Quema de los Juanillos’ de Cádiz (Andalucía)

Las piras en la ciudad de Cádiz también están protagonizadas por figuras satíricas de personajes famosos o hechos relevantes ocurridos durante el año. Se denominan ‘Juanillos’ y son realizados por asociaciones de vecinos y diversas entidades. Su incineración se produce el 23 de junio con el deseo de dejar atrás el pasado, los malos recuerdos

‘Paso del Fuego y Móndidas’ (San Pedro Manrique, Soria)

Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, es uno de los ritos más conocidos y populares en España. Cada 23 de junio se prepara un camino de brasas con más de mil kilos de leña de roble al abrigo de la ermita de la Virgen de la Peña. Tras bailar en torno al fuego, los mozos de San Pedro comienzan a traspasar descalzos la alfombra de brasas, algunos de ellos con una persona subida a sus hombros. Como testigos de este ceremonial ancestral de carácter purificador se encuentran las ‘móndidas’, jóvenes casaderas de la localidad soriana que representan a las antiguas sacerdotisas de las tribus celtibéricas.

La ‘Mojá de la vara’ (Zafra, Badajoz, Extremadura)

En la ciudad de Zafra pervive un rito de origen gitano, la ‘Mojá de la vara’. Según la creencia antigua, si a medianoche, cuando las aguas son bendecidas por la influencia de la luna y la magia de la noche del solsticio de verano, se moja el instrumento de trabajo (la vara de los pastores en la época) se logra buena suerte laboral. En la actualidad, además de las varas se humedecen monederos y carteras con el deseo de obtener bienes materiales. Desde el año 2000 esta celebración se integra dentro del evento ‘De la luna al fuego en Zafra’, donde se recrea la vida de la ciudad en el Siglo de Oro.

Hogueras de San Juan de A Coruña (Galicia)

La tradición celta ha legado en Galicia numerosas tradiciones, entre ellas, las relacionadas con el solsticio de verano y donde el agua juega un papel primordial. Entre las festividades más conocidas destaca la de las ‘Hogueras de San Juan’ de A Coruña. El 23 de junio, la ciudad se convierte en toda una fiesta con bandas de gaitas desfilando, danzas tradicionales… El plato fuerte llega en la noche con el encendido de cientos de hogueras en las playas de Orzán y Riazor. En este último escenario muchas personas se sumergen además en el mar para llevar a cabo un baño purificador.

Sant Joan en Ciutadella (Menorca)

En esta fiesta no es protagonista ni el fuego, ni el agua. Lo es el caballo. La localidad menorquina de Ciutadella conserva desde principios del siglo XIV una de las celebraciones de San Juan de carácter puramente religioso. Su origen se remonta a la costumbre de dirigirse en romería, y a lomos de un caballo, a una pequeña ermita rural para honrar a San Juan Bautista. El evento comienza el domingo anterior a San Juan con el llamado ‘Dia des Be’, donde una comitiva formada por jinetes que representan los estamentos sociales (iglesia, nobleza, artesanos y payeses) recorre la ciudad invitando a los vecinos a la fiesta. El 23 de junio tiene lugar el acto central de la fiesta. Ese día, los participantes en la comitiva demuestran sus habilidades como jinetes haciendo saltar a los caballos al ritmo de la música típica de esta celebración, denominada ‘jaleo’.