Vista de la estatua ecuestre del héroe español Bernardo de Gálvez ubicada en el centro de Washington, DC. Foto: EFE/Pedro Alonso

Misión de San Francisco de Asís, erigida en 1776, bajo la administración de Fray Junípero Serra. Foto: BNE.

Plano para la regularización de la ciudad de San Agustín de la Florida (17--). Foto: BNE.

Tras la huella de España en Estados Unidos

Juan Ponce de León, Fray Junípero Serra y Bernardo de Gálvez, son algunos de los ilustres nombres españoles que pusieron los primeros cimientos para la constitución de EE.UU.
15/11/2018

En 1513, el explorador Juan Ponce de León bautizó como “Tierra de la Pascua Florida” al estado hoy conocido como Florida. Fue la primera de las muchas aportaciones históricas de España a Estados Unidos, que hoy en día siguen produciéndose.

A lo largo de la historia, numerosos españoles han ayudado en el nacimiento y asentamiento como nación de Estados Unidos por su vital aportación económica, técnica y cultural. Algunas de estas gestas han quedado en el olvido, pero su importancia histórica es innegable.

El desembarco español en la Florida tuvo lugar 94 años antes del primer asentamiento permanente inglés, Jamestown (1607), y 107 años antes que la llegada de los peregrinos del “Mayflower” a Massachusetts en 1620. Pero Ponce de León no fue el único explorador español en adentrarse en este territorio. A lo largo del siglo XVI también lo hicieron Hernando de Soto (que llegó al río Mississippi en 1541), Pánfilo de Narváez, Alvar Núñez Cabeza de Vaca o Tristán de Luna, quien fundó en 1559 un nuevo asentamiento en la Florida, Santa María Filipina, en la Bahía de Pensacola, abandonado en 1561 a consecuencia de los destrozos ocasionados por un huracán.

Desde la Florida, las rutas de exploración españolas continuaron hacia el norte. En 1526, Lucas Vázquez de Ayllón fundó el primer asentamiento europeo, San Miguel de Guadalupe, en lo que hoy es Carolina del Sur. Entre 1540 y 1542, Francisco Vázquez Coronado lideró una expedición que partió desde Compostela (México), cruzó las tierras del actual estado mexicano de Sonora y se adentró en los territorios de Arizona y Colorado, donde el descubridor español se convirtió en el primer europeo en ver el Gran Cañón. Posteriormente, cruzó el río Arkansas y fue también el primer europeo en llegar al actual estado de Kansas.

San Agustín, un símbolo

Tras el descubrimiento de la Florida por España, Francia intentó colonizarla con el envío de misiones expedicionarias comandadas por Jean Ribault y René Goulaine de Laudonniere, que entre otros resultados obtuvo la fundación de los establecimientos de Charlesfort y Fort Caroline (hoy Jacksonville). Forzado por este hecho, el rey español Felipe II ordenó una expedición con el objetivo de consolidar en la Florida un establecimiento permanente tras la destrucción de Santa María Filipina en Pensacola. Al frente de este encargo fue designado Pedro Menéndez de Avilés. El 8 de septiembre de 1565 llegó a las costas de la Florida y fundó el asentamiento de San Agustín, la ciudad permanentemente habitada más antigua de los Estados Unidos.

Esta urbe tuvo una gran importancia. Llegó a ser el primer centro de comercio transatlántico y un enclave emblemático para la religión católica en América del Norte. En 1567, el religioso franciscano Antonio de Escobedo constituyó la misión Nombre de Dios, que acogió la primera Misa en territorio de lo que en la actualidad es EE.UU. También sirvió como base de operaciones para los misioneros del sureste de América del Norte.

San Agustín fue además un símbolo para los esclavos de origen africano. Muchos de ellos, procedentes de regiones cercanas, se refugiaban en el enclave español para beneficiarse de una legislación más ventajosa que la británica. Desde principios de 1686, el gobernador español daba la libertad a los esclavos que declararan su lealtad al rey de España y abrazaran la fe católica. Estos esclavos liberados se establecieron en una base militar al norte de San Agustín, al que llamaron Gracia Real de Santa Teresa de Mose, que fue el primer asentamiento legal de negros libres en el actual territorio de Estados Unidos.

California y Fray Junípero Serra

La huella de España también está muy presente en California. El 1 de julio de 1769, llegó a este territorio Fray Junípero Serra (bautizado como Miguel José Serra en 1713 en Petra, Mallorca), dentro de una expedición que partió del puerto de San Blas (en el actual estado mexicano de Nayarit) en marzo de 1768 con el objetivo de conquistar para España la “Alta California”. Tras desembarcar, Fray Junípero fundó San Diego, la primera de nueve misiones que constituyó en lo que hoy son los Estados Unidos. Ciudades estadounidenses tan importantes como Los Ángeles, San Diego, Sacramento o San Francisco se asientan sobre algunas de estas iglesias.

Tras San Diego, levantó las misiones de San Antonio de Padua, San Gabriel de los Temblores y San Luis Obispo, que extendían la presencia de la Corona española sobre más de mil doscientos kilómetros en la costa del Pacífico. En 1774 inauguró la misión que sería el germen de la actual ciudad de San Francisco, en 1777 la de Santa Clara de Asís y la de San José de Guadalupe, en 1781 la de Nuestra Señora de los Ángeles y en 1782 la de San Buenaventura.

El mallorquín se llegó a ganar la enemistad del gobernador de California y de muchos de sus compatriotas por su excesivo celo a la hora de proteger a los indígenas. Consta en documentación histórica, que después de un ataque indio a la misión de San Diego, en 1776, el religioso pidió al primer comandante general de las Provincias Internas, Teodoro de Croix, que no se ejerciera la violencia contra los culpables.

El fraile ofició la conversión de 4.646 nativos y abogó por el mantenimiento de sus costumbres y por su integración en la construcción y gestión de los asentamientos.

Algunas de estas misiones han sido reconstruidas y constituyen una de las atracciones turísticas y culturales más importantes de California. Además, han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad.

Muchos estadounidenses consideran a Fray Junípero el fundador de California y un personaje fundamental en su historia. No en vano, en el escudo de la ciudad de Los Ángeles se conserva el reflejo español a través del escudo de Castilla y León.

Otra misión importante en la historia de Estados Unidos es El Álamo, fundada por el religioso franciscano español Antonio de Buenaventura en 1718 con el nombre de San Antonio de Valero. La iglesia acogió en 1836 uno de los acontecimientos claves para la independencia de Texas de México y su incorporación posterior a los Estados Unidos. Dio origen asimismo a la ciudad de San Antonio de Texas.

Bernardo de Gálvez, héroe de Estados Unidos

La aportación española a la historia de Estados Unidos no se ha limitado a la exploración del país, el trazado de mapas, el establecimiento de los asentamientos europeos más antiguos y la fundación de ciudades. Insignes españoles fueron protagonistas de gestas militares de gran valor para la independencia de USA del imperio británico y su nacimiento como nación. Entre estos españoles destaca Bernardo Vicente Apolinar de Gálvez Gallardo y Ortega, más conocido como Bernardo de Gálvez (1746-1786). Tras comandar numerosas misiones militares como impedir que en la costa del Pacífico se asentasen rusos o ingleses, o expediciones para pacificar a diversas tribus, en septiembre de 1776 Gálvez fue nombrado coronel del regimiento fijo de La Luisiana y gobernador de la misma.

Antes de la llegada de Gálvez a La Luisiana para tomar posesión de sus nuevos cargos, las trece colonias británicas de Norteamérica se rebelaron y proclamaron su independencia el 4 de julio de 1776. España decidió apoyar a los insurrectos. Como nuevo gobernador de La Luisiana, Gálvez les proporcionaría armas, medicinas y alimentos a través de empresarios privados. Asimismo, Gálvez decidió atacar los puestos ingleses aguas arriba del Mississipi. Tras superar los efectos de una fuerte tormenta, logró reorganizar sus fuerzas y proseguir su incursión hasta apoderarse de los puestos de Manchak, Baton Rouge y Natchez. Esta acción le valió el ascenso a mariscal de campo en 1780. Posteriormente, logró apoderarse del fuerte Charlotte.

Pero la acción que convirtió a Gálvez en un héroe para los estadounidenses fue la toma de Pensacola en 1781. En la batalla para penetrar en la bahía de la ciudad, la Armada española no se atrevía a cruzar un estrecho canal por el peligro que representaba la artillería inglesa. Gálvez decidió entonces adentrarse el solo con su navío entre el fuego enemigo, lo que obligó al resto de embarcaciones a seguirle. Ninguno de los cañonazos lanzados por los ingleses logró alcanzarlos. El 8 de mayo de 1781, tras el impacto de una granada española en el fuerte del Sombrero, los ingleses se rindieron. Como reconocimiento a esta gesta, Gálvez fue ascendido a teniente general de Cuba, Florida y Luisiana por Carlos III, quien también lo premió con el título de conde de Gálvez. En 1785, un año antes de su muerte, llegó a ser virrey de Nueva España.

En la actualidad, el retrato de Bernardo de Gálvez, junto al de Fray Junípero Serra, cuelga de las paredes del Capitolio, entre los personajes ilustres del país norteamericano. Además, el militar español fue distinguido en 2014 como Ciudadano Honorario de Estados Unidos.

La conmemoración reciente de algunos hitos históricos españoles como el quinto centenario del descubrimiento de la Florida, el 450 aniversario de la fundación de San Agustín o el 300 aniversario del nacimiento de Fray Junípero Serra, han sido aprovechados tanto por Estados Unidos como por España para poner en valor el legado de nuestro país en la primera potencia mundial, y para fortalecer las relaciones bilaterales.