La segunda parte de Tadeo Jones se estrenó en más de 30 países

Los directores Enrique Gato (d), y David Alonso (i), en el palacio de Carlos V de la Alhambra de Granada, durante la presentación de la segunda entrega de Tadeo Jones. Foto: EFE/Miguel Ángel Molina

Los representantes del estudio de animación Ligthbox Entretainment, Nicolás Matji (i) y Jordi Gasul (d) junto a Ghislain Barrois (c) de Telecinco Cinema, durante la presentación de ''Atrapa la bandera'', depués del éxito de la pelicula Tadeo Jones, en el festival Annecy, un certamen cinematográfico de dibujos animados más importante del mundo. EFE/Javier Albisu

Los éxitos de la animación española impulsan la industria cinematográfica

Este domingo, 28 de octubre, se celebra el Día Internacional de la Animación, un sector -el de las películas de animación- en el que nuestro país tiene una gran proyección internacional gracias al talento y técnica de los creadores españoles.
26/10/2018

Si hacemos un repaso a las películas españolas más exitosas de los últimos años nos encontramos con varios títulos en los que no hay actores de carne y hueso. De hecho, el largometraje más taquillero del cine español en 2017 fue de animación: Tadeo Jones 2, el secreto del rey Midas, con más de 3 millones de espectadores y alrededor de 17 millones de euros recaudados en España.

Las aventuras de este divertido arqueólogo y caza tesoros aficionado encandilaron al público familiar de nuestro país, pero también en medio mundo. La cinta se estrenó en más de 30 países, siguiendo la estela de la primera parte, Las aventuras de Tadeo Jones, que actualmente es la película española de animación más taquillera de la historia con 45 millones euros recaudados en más de 50 naciones.

Este éxito se suma al de otras producciones, como Planet 51, Atrapa la bandera, Futbolín -coproducción con Argentina-, Justin y la espada del valor, Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo , Ozzy o Deep, últimas muestras del gran talento de los dibujantes, guionistas, dobladores, directores… que han elevado el prestigio de la animación española a lo largo de sus más de cien años de historia. El primer corto de animación español: El apache de Londres (1915); el primer largometraje de animación, Garbancito de La Mancha (1945); o el primer filme en 3D de nuestro país, El bosque animado (2001), son algunos de los hitos más importantes.

En la actualidad, el cine de animación es una potente industria en España, con más de 250 productoras y distribuidoras de animación que facturaron 654 millones de euros y emplearon a más de 7.000 trabajadores directos en 2017, según el Libro Blanco de la Animación y los Efectos Audiovisuales 2018 elaborado por Diboos, la Federación Española de Asociaciones de Productoras de Animación.

España es la quinta productora mundial y segunda europea de animación, solo por detrás de Estados Unidos, Canadá, Francia y Japón. En este sentido, la animación española representa el 4 % del sector audiovisual, pero genera el 20% del empleo y el 9% de la facturación total.

Asimismo, el mercado internacional es clave para el sector: el 60% de las empresas españolas exporta sus productos (el 45% a Europa, el 23% a Norteamérica y el 10% a Oriente Medio y África), siendo el mercado norteamericano el más importante en términos de facturación (el 52% del total).

Un futuro muy animado

Además de un brillante presente, el sector presenta un esperanzador futuro. Según las previsiones de este informe, la facturación de la industria de la animación superará los mil millones de euros en 2020, con una tasa de crecimiento anual del 24%.

Del mismo modo, se prevé un incremento del empleo del 11% anual, hasta alcanzar los 10.000 empleos directos, y unos 40.000 en total si sumamos todos los empleos indirectos vinculados a la industria de la animación.

Tenemos talentotécnicaproyección internacional y reconocimiento”, explicaba el presidente de Diboos, Carlos Biern, una tendencia que ha mejorado: “En España hay un nivel de calidad que puede competir directamente con Estados Unidos, donde se trabaja con presupuestos 10 y 15 veces superiores y subcontratan a estudios españoles porque valoran nuestra técnica”.

En el próximo lustro se pondrán en marcha más de 90 largometrajes, 140 series y 400 cortos de animación, con un presupuesto medio de 12 millones de euros, 3 millones y 60.000 euros, respectivamente.

Esta efervescencia creativa que se empieza a atisbar en el horizonte, con ambiciosos proyectos como MiBots, de la productora valenciana Wise Blue -con un presupuesto de 33,5 millones de euros-; Bikes the movie o Dragonkeeper, las primeras coproducciones de animación entre España y China; D’Artacan y los tres mosqueperros, adaptación de la mítica serie de los 80; o Buñuel en el laberinto de las tortugas, un largometraje enfocado al público adulto obra de los estudios extremeños The Glow.

Precisamente esta última temática abre un mundo de posibilidad para el sector. Aunque ya hemos visto muestras de la capacidad de la animación española para añadir nuevos públicos, con las premiadas Chico y Rita (Goya a la mejor película de animación y nominada a los Oscar) o Arrugas (primera película de animación en recibir el Goya al mejor guion adaptado), en los próximos años será una constante en este sector.

Los retos

Entre los principales retos del sector se apuntan en la mejora de los incentivos fiscales equiparándolos al resto de Europa: Francia e Italia aplican deducciones del 30% a esta actividad, mientras que en España en términos generales es del 20%. Únicamente Canarias (40%), Navarra (35%) y Euskadi (30%) superan ese porcentaje.

Otros retos pasan por conseguir mayor apoyo de las televisiones y plataformas bajo demanda y crecer en financiación de proyectos digitales, que actualmente suponen alrededor del 12% de la facturación, frente al 38 % de la televisión y el 28 % del cine, además de mejorar los planes de formación.

Precisamente este octubre el Ministerio de Cultura y Deporte ha ampliado un 20% los presupuestos del Fondo de Protección de la Cinematografía del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) para reforzar la dotación de las ayudas y financiación de largometrajes, con lo que alcanza los 88,6 millones de euros.