Raquel Serrano Lledó ha revolucionado el mundo de la ortopedia con sus férulas 3D que sustituyen a las clásicas escayolas de yeso. Foto: FIIXIT

Estas férulas no solo sirven para fracturas óseas, sino también para roturas de ligamentos, tendinitis y todo tipo de inmovilizaciones. Foto: FIIXIT

Raquel Serrano, la ingeniera que revoluciona la ortopedia con sus férulas 3D

Esta joven ingeniera malagueña ha revolucionado el mundo de la ortopedia con el diseño y fabricación de férulas 3D que sustituyen a las tradicionales escayolas. Una alternativa para cualquier tipo de fractura mucho más ligera, que deja parte de la piel al aire y facilita la higiene personal.
24/09/2018

Pocos son los que alguna vez en su vida no han tenido que lidiar con una escayola. La rigidez, los picores y las dificultades para asearse se convierten en una fase más del tratamiento diario. Pero todos esos inconvenientes ya son parte del pasado. Y es que la española Raquel Serrano Lledó (Málaga, 1990) se ha propuesto mejorar considerablemente la vida de los pacientes con inmovilizaciones. ¿Cómo? Pues con un diseño de férulas 3D que está revolucionando el mundo sanitario.

Esta joven ingeniera en Diseño Industrial y Desarrollo del Producto decidió aunar tecnología y ortopedia para encontrar el sustituto perfecto para las clásicas escayolas de yeso. En 2016, y con la ayuda del ortopeda Antonio Padilla, creó FIIXIT, una compañía radicada en Alhaurín de la Torre (Málaga) donde fabrica férulas de inmovilización impresas en 3D perfectamente adaptadas a la anatomía y la patología de cada paciente. Son más ligeras, dejan parte de la piel al aire y facilitan la higiene personal a los que la llevan.

Hasta el momento colabora con 30 ortopedias de toda España, principalmente en la zona mediterránea, pero su intención es llegar a todo el territorio nacional para que ninguna otra persona deba seguir soportando las molestias causadas por vendas o escayolas.

Raquel, has revolucionado el mercado de la ortopedia con unas férulas 3D que son capaces de sustituir a las tradicionales escayolas. ¿Cómo son?

Estas férulas están hechas a medida, gracias a que tomamos las medidas con un escáner 3D de una forma muy sencilla y muy limpia. De esta manera nosotros las diseñamos y fabricamos, siempre siguiendo las pautas del traumatólogo y las indicaciones de nuestros técnicos de ortopedia.

Estas férulas son mucho más ligeras porque no pesan absolutamente casi nada, estamos hablando de que un yeso puede pesar un kilo y pico, y las férulas unos 100-150 gramos. Luego, tienen un diseño reticular por lo que permiten que la piel traspire, que le dé los rayos del sol al cuerpo y dejan las heridas al aire libre para que curen mejor. Y además, algo que en principio parece muy tonto pero que a todo el mundo nos gusta, permiten ducharse diariamente por lo que mejoran la higiene en la zona inmovilizada.

También tengo entendido que las férulas son capaces de adaptarse al crecimiento de los niños, ¿es cierto?

Depende de la patología. Si estamos hablando de una férula cerrada para una inmovilización, para una fractura, no. Pero si estamos hablando de una férula de inmovilización para dormir, sí que tenemos en cuenta que tiene que durar mucho más tiempo. Para ello dejamos ciertas partes para que sirva un año o dos. Pero estamos hablamos de niños que necesitan la férula para dormir.

Sí, porque estas férulas no solo sirven para roturas de huesos…

Claro que no. Sirven para todo tipo de inmovilizaciones. Es verdad que estamos muy centrados en las escayolas y las fracturas óseas, pero también hacemos férulas para tendinitis, roturas de tendones…

Lo malo es que en estas férulas ya no te podrán firmar ni hacer dibujos los amigos…

Bueno, con un rotulador o un bolígrafo de esos que no se van con el agua, sí se pueden firmar. Ya hemos visto a niños con firmas (risas). Pero, además, lo que nosotros estamos haciendo es poner a los niños su nombre en la férula grabado en 3D. Incluso llegamos a diseñarles su personaje favorito, su equipo de fútbol o cualquier cosa que nos pidan.

¿De qué materiales están hechas vuestras férulas?

Las férulas están impresas en PLA y luego están forradas en EVA perforada, que es un material de ortopedia. Nosotros trabajamos con el PLA porque es un material biodegradable, que no es toxico y es apto para este tipo de productos. Y las forramos en EVA para que el tacto sea realmente mucho más agradable para el paciente.

Una duda que tendrá todo el mundo al conocer este invento, ¿la Seguridad Social cubre estas férulas o son los ciudadanos quienes deben adquirirlas?

Depende de la patología. Si hablamos de que tienes una herida interna, ahí son los médicos los que directamente recetan las férulas. Si hablamos de que te quedan 5 días de escayola, evidentemente, los médicos no van a hacer un gasto a la sanidad pública de forma innecesaria. Ahora, si tienes una fractura de escafoides, que son dos meses largos, sí que te lo recetan. Para periodos largos sí que lo aconsejan con la intención de mejorar la calidad de vida del paciente.

Entonces, ¿podríamos decir que las escayolas tienen los días contados?

A mí me encantaría decirte eso porque yo he sufrido la escayola y sé lo que es (risas). Es verdad que nosotros no las sustituimos por completo porque cuando te partes un brazo, vas a urgencias y te ponen una escayola. Después de eso es cuando nosotros actuamos. Pero sí que queremos que el paciente esté tratado por la escayola el menor tiempo posible.

¿De dónde os surgió la idea de crear férulas en 3D?

Me surgió hace varios años cuando un día me encontraba cenando con mi pareja y al lado había un niño que se estaba metiendo el cuchillo para rascarse por dentro de la escayola. Por aquel entonces yo me dedicaba a fabricar pulseras, collares y cosas de abalorios. Se lo comenté a mi pareja y él me dijo que lo hablara con su primo, que es ortopeda. Llamé Antonio Padilla, ahora mi socio, y se lo expuse. Le encantó la idea y pensó que si lo conseguíamos podíamos revolucionar el mundo de la ortopedia.

Empecé a presentarle bocetos y, como lleva más de 15 años en el mundo de la ortopedia, él me iba aconsejando. Y así, de la unión de la ortopedia y la ingeniería, nació FIIXIT.

Y os lanzasteis al mercado creando vuestra propia empresa, FIIXIT, ¿cuánto tiempo lleváis realizando estas férulas?

La sociedad va a cumplir dos añitos dentro de poco. El primer paciente lo tratamos en julio de 2016 y desde entonces no hemos parado. Hasta el momento hemos atendido a más de 200 pacientes.

¿Y cuáles son las próximas metas de FIIXIT?

A corto plazo queremos llegar a tener, como mínimo, una ortopedia en cada ciudad de España para poder abastecer la demanda que tenemos. Porque a mí me da mucha pena cuando me llama un paciente que ha conseguido la autorización de su médico y no tengo una ortopedia a la que demandarle. Es lo que más coraje me da. Este objetivo lo queremos conseguir antes del final del presente año.

Y el siguiente paso es mejorar nuestro servicio, seguir innovando y seguir sacando productos nuevos relacionados con la ortopedia. Porque, aunque quede un poco feo decirlo, queremos ser el I+D  de las ortopedias actuales.